Las guerras olvidadas

El mundo del videojuego se ha nutrido, y se nutre, frecuentemente de grandes acontecimientos históricos para ambientar un buen número de títulos. Normalmente, las grandes guerras, por las posibilidades jugables que ofrecen, han sido siempre el pilar angular de la mayoría de videojuegos basados en hechos históricos.

Evidentemente, no se puede exigir a la industria que realice una batería de juegos por cada conflicto importante que ha habido a lo largo de la Historia, pero sí es cierto que hay determinadas guerras que han sido olvidadas o ignoradas por parte de los desarrolladores; bien por desconocimiento o bien por poco público pero que, sin embargo, pueden dar mucho de sí en clave de videojuegos.

Hay conflictos que han gozado de una mayor trascendencia en los videojuegos. En la foto Call of Duty 2 (Infinity Ward, 2005).

Estoy seguro de que, prácticamente, todo el mundo ha jugado algún título ambientado en la Segunda Guerra Mundial o, por ejemplo, en los actuales conflictos que se desarrollan en Oriente Medio. Son temas harto recurrentes que llegan incluso a saturar. Es cierto que las posibilidades que ofrece un conflicto de la magnitud de la Segunda Guerra Mundial son casi ilimitadas pero, por otro lado, también se acusa un cierto desgaste de ideas y conceptos al respecto de dicha ambientación. Lo mismo ocurre con la lucha contra el terrorismo en Oriente Medio, que vivió una verdadera época dorada a raíz del lanzamiento de Call of Duty 4: Modern Warfare (Infinity Ward, 2007), hasta que terminó por agotarse de forma definitiva a favor, de nuevo, de la Segunda Guerra Mundial.

Es por ello que, con este texto, pretendo dar visibilidad a aquellos conflictos o momentos de la Historia que considero importantes y que no se han desarrollado como debieran en los videojuegos. No son guerras cualquiera, son guerras que, valga la redundancia, pueden dar mucho, pero que mucho, juego.

  • Guerra de los Cien Años (1337-1453)

Duró más de cien años -116 para ser exactos- y es la madre de todas las guerras medievales. Se trata de una guerra entre Francia e Inglaterra que se remonta, en sus causas, a la Batalla de Hastings del año 1066, mediante la cual los normandos se apropiaron de una importante parte de Inglaterra. Es un conflicto muy rico porque abarca todo el final de la Edad Media y con su fin, que coincide con la caída de Constantinopla, se da paso a la llamada Edad Moderna.

Juana de Arco de Enlight Software (2004).

Es la guerra de Juana de Arco, figura ya casi mítica que ha dado lugar a numerosas adaptaciones literarias y cinematográficas. Es por ahí por donde los escasos videojuegos que tratan la Guerra de los Cien Años han encauzado sus miras. Ejemplo de ello es la magnífica campaña de Juana de Arco de Age of Empires II: The Age of Kings (Ensemble Studios, 1999), que nos brinda la interesante trayectoria de la heroína francesa desde sus inicios como campesina hasta que muere en la hoguera de Ruan. Es también el caso del olvidado y maltratado Juana de Arco (Enlight Software, 2004), que planteaba una curiosa mezcla entre el género ‘musou’, la aventura de acción y la estrategia en tiempo real poniéndonos en la piel de Juana.

El innegable sello de Level 5 en Jeanne D’Arc.

También Level 5, impecables como siempre, usarían la figura de Juana de Arco para lanzar en 2006 Jeanne D’Arc como exclusivo de PSP. Un RPG que no llegó a España pero que realizaba una particular visión nipona sobre la figura de la heroína francesa a través de un sistema de juego heredado de la saga Fire Emblem.

Por último destacar, en este contexto de la Guerra de los Cien Años, el irregular ‘musou’ de Omega Force llamado Bladestorm: La Guerra de los Cien Años, lanzado en 2007 en PS3 y Xbox 360, y con posterioridad en PC y sistemas como Xbox One y PS4. De nuevo, una particular visión japonesa sobre el conflicto medieval que, sin embargo, no llega a cuajar del todo a nivel histórico, técnico o jugable.

  • Guerras napoleónicas (1803-1815)

Napoleón Bonaparte cambió el curso de la Historia a comienzos del siglo XIX. Su propósito, en inicio contrario al absolutismo y pro-revolucionario, quedó plasmado en gran parte de Europa a través de una cruenta guerra que adquirió, incluso, tintes mundiales. Tal figura y conflicto son el caldo de cultivo perfecto para cualquier videojuego, sobre todo enfocados en la estrategia.

El Imperio Británico contra Prusia en Imperial Glory (Pyro Studios, 2005).

Por desgracia, como ocurre con todos los conflictos de los que hablaremos hoy, es algo que no se ha prodigado en exceso a pesar del amplio abanico de posibilidades que ofrece. Quizá algunos ya no lo recuerdan, pero Pyro Studios lanzó en 2005 Imperial Glory, un título que mezclaba la estrategia por turnos y la estrategia masiva en tiempo real al más puro estilo Total War y, por supuesto, basado en las guerras napoleónicas. Fue una auténtica revolución en la época tanto a nivel conceptual como técnico, aunque llegó a quedarse algo corto, sobre todo, en el número de países que podíamos elegir, sólo cinco. Fue el canto del cisne de la mítica desarrolladora española.

Napoleon: Total War (The Creative Assembly, 2010).

En la misma línea que Imperial Glory, y viendo la trascendencia de éste, estaría el ‘spin-off’ de Empire: Total War (The Creative Assembly, 2009) llamado Napoleon: Total War. Básicamente se trata de un Total War ambientado en esta época pero llevando la experiencia vista en Imperial Glory mucho más allá, con más opciones, localizaciones y países. Es un Total War menor pero es, quizá, la apuesta más segura si queremos sumergirnos en el período de las guerras napoleónicas.

March of the Eagles es la apuesta de Paradox por llevar a nuestros ordenadores este importante momento histórico. Se trata de la enésima adaptación de la fiable fórmula de Europa Universalis (Paradox, 2001), aunque es, quizá, de los títulos menos conocidos de la compañía sueca.

  • Guerra de Secesión (1861-1865)

Un conflicto que también ha generado ríos de tinta en literatura y tiras de películas de cine.  También se ha prodigado en el mundo del videojuego, pero no tanto como debería hacerse un conflicto que tanto juego puede dar y que, en la mayoría de casos, sirve únicamente como fondo para contar el ‘western’ de turno. No puedo enumerar todos los títulos ambientados en la guerra civil norteamericana pero sí los más notables, aprovechando también para realizar una pequeña denuncia sobre las posibilidades que ofrece una guerra de este tipo dentro del mundo del videojuego.

North & South (Infogrames, 1989).

North & South es uno de los clásicos por antonomasia, lanzado originalmente en plataformas como Amiga o Atari ST, encontró en NES su mejor versión. Un híbrido entre el título de acción horizontal y la estrategia, pero con un clarísimo aroma al Hollywood clásico que te envuelve desde el primer momento. Es de los pocos juegos dedicados en exclusiva a la Guerra de Secesión, no usándola como puente para narrar otras historias. Fue desarrollado por la mítica Infogrames en 1989. Tuvo un ‘remake’ para móviles en 2013 de la mano de THQ Nordic.

La Batalla de Antietam (1862) según American Conquest: Divided Nation (GSC Game World, 2006).

La saga American Conquest tuvo una “expansión” llamada American Conquest: Divided Nation lanzada en 2006, la cual trataba, precisamente, sobre la Guerra de Secesión, y lo hacía de forma bastante fiel desde el enfoque de la estrategia en tiempo real. Se trata de una expansión de las de antaño, completa y notable, con multitud de opciones; prácticamente un juego nuevo y diferente. Una de las mejores opciones para adentrarnos mejor en en el conflicto. GSC Game World se propuso narrar la Historia de América desde la llegada de los españoles y Divided Nation supuso el broche final a la misma.

Los confederados hermanos McCall en una trinchera en Call of Juarez: Bound in Blood (Techland, 2009).

Salvo por excepciones, todo lo relacionado con la Guerra de Secesión parece estar enfocado hacia la estrategia. Sin embargo, entre estas excepciones podemos encontrar malos ejemplos como la adaptación de la película Gods & Generals (Anivision Value, 2003), un FPS muy descafeinado; o el caso del notable Call of Juarez: Bound in Blood (Techland, 2009) que, por desgracia, no explota el conflicto más que en los primeros compases de juego -pero son muy potentes, todo hay que decirlo-.

El campo de batalla en Ultimate General: Gettysburg (Game-Labs, 2014).

Concluyendo con la Guerra de Secesión estadounidense merece la pena -y mucho- destacar el genial Ultimate General: Gettysburg y Ultimate General: Civil War, ambos pertenecientes a la misma serie y lanzados desde 2014 hasta 2016 en PC por la compañía ucraniana Game-Labs. En ambos se nos propone, desde una óptica de estrategia táctica en tiempo real, rememorar las batallas más importantes entre los confederados y los unionistas, contando además con un apartado técnico-artístico tremendamente apropiado para ello.

  • Primera Guerra Mundial (1914-1918)

La primera de las grandes guerras del siglo XX sí ha generado una importante batería de videojuegos basados en dicho conflicto, pero la mayoría de ellos se han ido centrando, sobre todo, en la lucha aérea, lo cual es lógico dado que fue la gran novedad de la Primera Guerra Mundial junto a los tanques o el uso de armamento químico. Hay bastantes opciones para estos títulos de “simulación” aérea y casi todas de ellas notables, pero también es cierto que este importante momento histórico puede dar mucho más de sí al respecto de otros géneros, que es en lo que nos vamos a centrar en el texto.

Codename Eagle (Refraction Games, 1999).

Los ‘First Person Shooter’, aunque parezca mentira, no se han desarrollado como debieran en torno a la Primera Guerra Mundial. Al contrario que con los FPS ambientados en la Segunda Guerra Mundial, con este conflicto apenas podemos encontrar buenos ejemplos de ellos a lo largo de la historia del videojuego. Sin embargo, notable por su planteamiento es, precisamente, el olvidado Codename Eagle (Refraction Games, 1999) lanzado exclusivamente en PC. Dicho juego es, a nivel jugable, el germen de lo que posteriormente fue la saga Battlefield y fue, para su momento, una auténtica revolución técnica y jugable. Por desgracia, Codename Eagle no está basado íntegramente en la Primera Guerra Mundial a pesar de estar ambientado en 1917; pero en el título de Refraction Games la guerra nunca ocurrió. ¿Entonces por qué es importante? Pues porque, por armamento, contexto y vehículos, nos da una idea aproximada de lo que sería un FPS ambientado en dicha guerra.

Trincheras en Verdun (M2H-BG, 2015).

Verdun (M2H-Blackmill Games, 2015) es la apuesta independiente de dos pequeños estudios por realizar un FPS masivo online sobre la Primera Guerra Mundial. Fue lanzado originalmente en PC a través de la plataforma Steam, y posteriormente en PS4 y Xbox One. Aunque su intención es loable, ha resultado ser un pequeño fracaso a nivel de ventas, no gozando de demasiada popularidad debido al caos que se genera en las partidas online. Quizá hubiese sido más idóneo realizar, al menos, una pequeña campaña offline pudiendo así dotar al juego de un ciclo vital mayor.

“Black Bess”, el Mark V británico protagonista de la mejor campaña de Battlefield 1 (EA DICE, 2016).

Siguiendo con los FPS, Battlefield 1 (EA DICE, 2016) ha supuesto un antes y un después al respecto de la Primera Guerra Mundial dentro del mundo del videojuego, pues ha popularizado, entre las masas, el conflicto, haciendo partícipes de una forma u otra a miles de jugadores. Sin embargo, no es el primer Battlefield basado en la Primera Guerra Mundial, pues ya se realizó un notable ‘mod’ de Battlefield 1942 (DICE, 2002) llamado Battlefield 1917. Por desgracia no gozó de demasiada popularidad. Popularidad que, por otro lado, sí ha conseguido Battlefield 1 a pesar de sus garrafales errores históricos, los cuales no han impedido un arrollador éxito online y una más que notable campaña offline gracias al capítulo del tanque británico Mark V en la Segunda Batalla de Cambrai (1918).

A pesar de su estilo cómic, Valiant Hearts (Ubisoft, 2014) muestra los horrores y la barbarie de la Primera Guerra Mundial.

No todo van a ser FPSs, también la Primera Guerra Mundial ha dado lugar a títulos tan increíbles como Valiant Hearts: The Great War (Ubisoft, 2014) en el que se mezclan conceptos de aventura, puzle e incluso plataformas. Además, Valiant Hearts nos cuenta el desarrollo de la guerra a través de la historia de diferentes personajes implicados en la misma. Sin duda uno de los mejores títulos de 2014 que, además, cuenta con una pequeña enciclopedia que nos cuenta detalles de la contienda. Mereció una edición física a la altura.

  • Guerra Civil Española (1936-1939)

A pesar de que fue la antesala de la Segunda Guerra Mundial y el campo de prueba de las potencias del momento, la Guerra Civil Española ha sido, conscientemente, olvidada por parte de la industria del videojuego. Es un conflicto sobre el que existe literatura, cine e incluso música pero, lo cierto, es que un videojuego, quizá, es algo demasiado sensible para algunos -cosa que no ocurre en EEUU con su particular guerra civil-.

Instantes antes del alzamiento en Melilla.

Sin embargo, esto no supuso freno alguno para que Ramón Ros y su equipo desarrollasen un increíble ‘mod’ de Call of Duty 2 (Infinity Ward, 2005) llamado 1936, España en llamas, el cual evolucionaría del mero multijugador hacia una campaña para un jugador tanto para el bando republicano como el nacional. Es la opción más lógica y sensata a la hora de realizar un videojuego sobre la Guerra Civil, demostrando así que es posible sacar adelante el proyecto sin herir demasiadas sensibilidades por el camino. Con una campaña dual para cada bando, y no entrando en temas muy delicados, es perfectamente viable lanzar un juego sobre el golpe de Estado de 1936 con éxito.

Madrid y el famoso cartel de “No pasarán”.

El catálogo de títulos ambientados en la Guerra Civil Española se acaba en 2007 con el lanzamiento de Sombras de Guerra: la Guerra Civil Española por parte de la extinta desarrolladora Legend Studios. Se trataba de un videojuego de estrategia en tiempo real torpemente desarrollado aunque con un gran potencial tras de sí. Contaba también con una campaña doble tanto para nacionales como republicanos, pero su pobre IA terminó por lastrar la experiencia a pesar del empeño y potencial del título. Podría mencionar cualquier Hearts of Iron (Paradox, 2002) pues en ellos aparece también la Guerra Civil representada, pero no son videojuegos destinados a ello en exclusiva y, por lo tanto, no tendría cabida en este texto.

  • Guerra de Corea (1950-1953)

La importante y olvidada de Guerra de Corea, que fue el primer conflicto real de la Guerra Fría y la antesala de Vietnam, ha sido absurdamente despreciada tanto en literatura, como cine, como videojuegos. Es algo que no responde a lógica alguna pues dicho conflicto fue -y es- de capital importancia en la Historia y la política internacional, amén de ofrecer un buen número de posibilidades de todo tipo, entre ellas jugables.

La base de los “malos”.

Korea: Forgotten Conflict (Plastic Reality Technologies, 2003) apostó por trasladar la exitosa fórmula de Commandos (Pyro Studios, 1998) a la Guerra de Corea, siempre desde el punto de vista norteamericano, claro. A pesar de contar con un apartado técnico bastante avanzado y con un planteamiento original de las misiones, el juego acabó fracasando por su temática y su ortopédico sistema de juego. Una auténtica lástima, pues la idea de fondo es tremendamente interesante, más en una guerra como la de Corea.

Un avión norcoreano se dispone a atacar al enemigo en Theatre of War 3: Korea (1C Company, 2011).

La otra alternativa sería Theatre of War 3: Korea, desarrollado por 1C Company y lanzado en 2011 para PC. Se trata de un título de estrategia en tiempo real que ha tenido escasa repercusión debido, una vez más, tanto a su ambientación como a su propuesta jugable, plagada de errores que lastran la experiencia final.

  • Guerra de Vietnam (1955-1975)

Vietnam supuso un antes y un después para el mundo occidental, pues fue un duro golpe al orgullo estadounidense y supuso la victoria de un régimen contrario a los intereses de Estados Unidos. Fue también un golpe por la duración y la crudeza de la guerra, cuyas consecuencias atormentaron a los veteranos durante el resto de sus vidas. Una guerra que recuerda mucho a la campaña del Pacífico durante la Segunda Guerra por su escenario, técnicas y barbarie. Es un conflicto que, al contrario que el resto, sí ha generado un buen número de películas, libros, cómics y videojuegos. Videojuegos, quizá, no tantos como debiese o con la calidad suficiente. Por ello, y basándome en lo que he leído y estudiado, en este caso haré una pequeña selección de aquellos videojuegos que, bajo mi punto de vista, mejor reflejen la dura experiencia de la Guerra de Vietnam.

Un “Huey” en Vietcong (Illusion Softowrks-Pterodon, 2003).

Vietcong de Illusion Softworks y Pterodon, lanzado en 2003 exclusivamente para PC es, a día de hoy, el mejor juego sobre la Guerra de Vietnam que se haya hecho hasta la fecha. No sólo por su trama y el tratamiento de la misma, sino por la brutal representación del conflicto desde un concepto muy cercano a la simulación militar. Es un juego que todo aquél al que le interese el conflicto debe jugar sin excusas, pues es la aproximación más cercana al mismo, con todo lo que ello conlleva.

Imagen promocional de Battlefield Vietnam (DICE, 2004).

Llevar Vietnam más allá de la experiencia para un jugador es lo que se propuso DICE con Battlefield Vietnam en 2004, con el que se proponía ampliar la experiencia de la Segunda Guerra Mundial hacia Vietnam a través de un título muy completo, con multitud de armamento, vehículos y mapas. Aunque no cuenta con un modo offline, la experiencia que ofrecía Battlefield Vietnam era totalmente sobresaliente gracias al rigor histórico mostrado en cada mapa.

El horror, el horror… Shellshock Nam ’67 (Guerrilla, 2004).

Shellshock Nam ’67 fue la apuesta, también en 2004, de una desconocida Guerrilla Games que firmaría con dicho título su ópera prima. Aún con sus fallos, lo interesante de Shellshock Nam ’67 es cómo mostraba la crudeza de la Guerra de Vietnam, sin cortarse en ningún momento a la hora de ofrecer torturas y casquería propias del conflicto. Una lástima que tirasen por la borda la idea con la “secuela” llamada Shellshock 2: Blood Trails (Rebellion, 2009), intentando transformar la saga en un ‘Survival Horror’ con zombis.

Una aldea vietnamita en Men of War: Vietnam (1C Company, 2011).

Por último, aunque no es el único juego de estrategia que existe sobre Vietnam, Men of War: Vietnam (1C Company, 2011) es una de las mejores alternativas para experimentar el conflicto desde una óptica totalmente diferente a los anteriores juegos mencionados. Es un título de estrategia en tiempo real más que notable que cuenta con un buen número de misiones muy inspiradas.

  • Guerra del Golfo (1990-1991)

Cerramos el texto con la Guerra del Golfo, completamente olvidada por cine y videojuegos en favor de la Guerra de Irak de 2003. Es un conflicto moderno, en el que se empleó tecnología que todavía usan muchos ejércitos y, casi, podríamos considerarlo con algo actual y no histórico -a pesar de que se desarrollase a comienzos de los años noventa-. Además, no duró demasiado, de hecho no llegó a siete meses, por lo que toda la acción se desarrolla en un espacio muy corto de tiempo.

Sin embargo, por los países implicados, así como sus dirigentes, la Guerra del Golfo es un escenario idóneo para situar cualquier videojuego. No hace falta inventarse países, épocas o situaciones como hace Call of Duty 4: Modern Warfare (Infinity Ward, 2007), con la Guerra del Golfo existen los ingredientes perfectos para contar buenas historias, acercar el conflicto a quienes los desconozcan y, de camino, probar nuevas propuestas jugables.

Lo reconocéis ¿no?

Es lo que debieron pensar, precisamente, en la desarrolladora inglesa Pivotal Games con Conflict: Desert Storm, lanzado en 2002 para múltiples plataformas. Se trata de un videojuego de acción táctica en tercera persona en el que manejaremos a cuatro soldados estadounidenses con diferentes habilidades en escenarios como Kuwait o Irak. Aunque la mayoría de situaciones son ficticias -pero no por ello imposibles-, tendremos la oportunidad de participar en momentos tan importantes como la Batalla de Khafji. Hubo una seguna parte del juego también ambientada en la Guerra del Golfo, casi tan buena como la primera pero menos sorprendente.

Con Conflict: Desert Storm y la Guerra del Golfo clausuro este texto dedicado a las guerras olvidadas por parte de la industria del videojuego. Estoy seguro de que me he dejado un buen número de ellas sin comentar, pero estas me han parecido las más importantes de aquellas que no han sido explotadas como debieran a pesar de las posibilidades que podrían ofrecer.

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