Scumm Pub GOTY 2017

2017 se acaba y ha sido un año que se me ha pasado demasiado rápido, no sé si será cosa de la edad o que este año se me ha hecho muy frenético pero no he jugado todo lo que quisiera. De hecho, que haya sido lanzado en 2017 no he jugado casi nada pero, como ya es tradición en estas fechas, voy a seleccionar mi top 3 del año, a pesar de que tengo todavía muchísimas cuentas pendientes como Horizon: Zero Dawn, Super Mario Odyssey, Resident Evil 7, Cuphead, Hellblade: Senua’s Sacrifice o Uncharted: El legado perdido. Pero se me acumulan los juegos en la estantería y tengo, a día de hoy, más de 200 juegos pendientes que pasarme, lo cual ya roza lo absurdo. Además, de cara a 2018, viene a casa otro nuevo sistema y con él un nuevo e interesante catálogo que explorar, jugar y analizar.

Sea como fuere, el año no ha sido fructífero para mí, no sólo en videojuegos, prácticamente en todo; apenas he visto películas o series -a excepción del bendito descubrimiento de Vikingos-, únicamente he leído nueve libros y me he pasado veintitrés videojuegos. Números que, comparados con los de otros años, reflejan una bajada importante de mi actividad lúdica a todos los efectos. En ello puede influir que haya comenzado un Máster en mi antigua Universidad, el cual me quita bastante tiempo con la asistencia obligatoria a clases así como con el elevado número de exámenes que tiene; de hecho, últimamente apenas juego. Cuando trabajaba disponía de muchísimo más tiempo para mí mismo, pero el estudio es el estudio; no se termina una vez sales del aula.

En términos generales, 2017 ha sido un año magnífico en cuanto a videojuegos se refiere. No he tenido la suerte de probar todo lo que ha salido, pero que haya sido el año de juegazos como The Legend of Zelda: Breath of the Wild, Resident Evil 7, Horizon: Zero Dawn, Super Mario Odyssey, NieR Automata, Cuphead, Forza Motorsport 7, Nioh, Assassin’s Creed Origins, Ghost Recon: Wildlands, PlayerUnknown’s Battlegrounds, RiME o Halo Wars 2 dice bastante, sobre todo si lo comparamos con otros años. Podríamos decir, por más que le pese a muchos nostálgicos, que la generación ha arrancado ya y parece que esto no ha hecho más que empezar.

Ha sido también un año de bienvenidas un tanto polémico para Xbox One X y Nintendo Switch. La primera por todo el revuelo que ha causado aun siendo un sistema increíble. La segunda por certificar la injusta, y prematura, muerte de Wii U por parte de Nintendo, la cual ha abandonado a su suerte a todos aquellos usuarios que confiaron en ella. Bienvenida también para Super Nintendo Classic Mini, bastante más interesante que la NES Mini gracias al buen catálogo con el que ha sido lanzada tanto en territorio PAL como NTSC, no exenta de críticas tampoco por parte de los usuarios más “puristas” al compararla con una Raspberry Pi. Y despedida, por desgracia, para una gran consola como es Wii U, maltratada por prensa, público y compañías.

En cuanto a mi selección personal de juegos del año 2017, ésta va a ser más escueta que otros años, pues he jugado pocos juegos lanzados precisamente durante el año, por lo que no seleccionaré “mayor sorpresa” ni “mayor decepción” como ya hice en años anteriores.

TERCER MEJOR JUEGO DE 2017 – RiME

Tequila Works es un estudio polivalente que no se aferra a un tipo de juego concreto y que ha ido evolucionando desde que sacasen en 2012 Deadlight. Esta notable aventura, que tantos cambios ha sufrido, es un soplo de aire fresco en un panorama dominado por el juego de acción en mundo abierto. La propuesta jugable es simple pero efectiva, otorgando al puzzle una nueva oportunidad en el videojuego actual. El diseño artístico es sobresaliente, así como su rendimiento en PC, PS4 y Xbox One. Y, para terminar, el mensaje que transmite RiME es de lo mejorcito que hayamos podido ver últimamente en la industria. Es cierto que es un juego “menor”, pero ello no implica que su, a priori, simple propuesta no le impida competir con los pesos pesados del año. Sin duda, una de las mejores experiencias que he tenido en 2017.

SEGUNDO MEJOR JUEGO DE 2017 – ASSASSIN’S CREED ORIGINS

La saga Assassin’s Creed, para muchos, había entrado en barrena y el notable Syndicate no parecía mejorar la percepción que tenían de la misma los usuarios y parte de la prensa. Por ello, Ubisoft escuchó realmente al usuario y trasladó las exigencias del mismo a su nuevo título de la saga, el cual supondría el renacer de la misma. Origins es una auténtica revolución dentro de su propio género, dentro de la franquicia y dentro de la generación actual de consolas. Es tan completo y está tan mimado que cualquier usuario puede rendirse ante sus bondades, que son muchas. De hecho, al principio no parece siquiera un Assassin’s Creed, pues recoge con acierto elementos de un buen número de juegos creando su propia personalidad. Si no fuese por cierto juego que veréis a continuación sería, sin lugar a dudas, mi juego del año 2017.

JUEGO DEL AÑO 2017 – THE LEGEND OF ZELDA: BREATH OF THE WILD

No ha cogido a nadie por sorpresa ¿verdad? Poco puedo decir más que lo dije en el análisis y los ríos de tinta -digital- que ha generado el último Zelda. Es, sencillamente, casi perfecto, sin apenas fisuras en su concepto: un videojuego histórico. Le da un importante giro a la saga pero manteniendo, en todo momento, su esencia. Es el canto del cisne de Wii U y la bienvenida a los usuarios de Switch. Contra un rival así pocos pueden competir directamente y es que Nintendo, a pesar de sus cuestionables políticas actuales, ha vuelto a dar un golpe sobre la mesa para demostrar que sigue estando ahí.

Me hubiese gustado poder incluir en esta lista a Horizon: Zero Dawn y otros videojuegos de 2017 que tengo y no he podido jugar todavía, pero la falta de tiempo me ha hecho jugar muy poco y no comprar demasiado de lanzamiento, pues no podría aprovecharlo al 100%.

Sin más, como cada año, me despido deseándoos a todos unas muy Felices Fiestas y un próspero año 2018.

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[ANÁLISIS] RiME

El madrileño estudio llamado Tequila Works se hizo famoso gracias a su notable Deadlight para Xbox 360 y PC en el año 2012. Se trataba de una interesante mezcla entre Survival Horror y plataformas de scroll horizontal en 2D que cosechó interesantes críticas entre público y prensa, teniendo una buena acogida. Posteriormente saldría también para Xbox One y PS4.

Fue en la época del desarrollo y posterior lanzamiento de Deadlight (2012) cuando comenzó a gestarse RiME. Comenzó siendo un RPG llamado Echoes of the Siren, muy alejado del concepto final, ya que iba a incluir determinadas mecánicas de ‘crafteo’ y personalización. Sin embargo, la odisea de RiME no había hecho más que empezar y este no iba a ser el único cambio en el juego.

Tequila Works concibió originalmente para Microsoft en exclusiva, es decir, para Xbox y Windows, como ya hizo con Deadlight. Sin embargo, una absurda decisión de Microsoft hizo que el futuro RiME se les escapase de las manos al rechazar el proyecto debido a que, según ellos, sus usuarios estaban más enfocados hacia el online y, evidentemente, RiME no lo estaba en absoluto. Fue rescatado por Sony, la cual puso dinero y un un buen aparato de publicidad a su disposición. Pero, una vez más, la suerte no sonrió a RiME y la relación entre Tequila Works y Sony se rompió, convirtiéndose finalmente en un título multiplataforma para PC, PS4, Xbox One y Nintendo Switch.

Finalmente, tras una gran espera y expectación por parte del público, RiME salía a la venta a finales de mayo de 2017, convirtiéndose en un pseudo-indie de lo más interesante y cosechando sobresalientes a su paso. Resulta tremendamente extraño que compañías como Sony o Microsoft hayan dejado escapar un exclusivo de tales características; un título que nos envuelve, nos devuelve la esperanza en el videojuego y nos hace valorar el producto patrio.

Gráficamente tenemos que dividir a RiME en dos apartados bien diferenciados para ser honestos, tanto con el juego como con el usuario. En primer lugar debemos valorar su apartado artístico, el cual es más que sobresaliente. Se trata de un videojuego con un grandísimo trabajo detrás en este aspecto, influenciado por multitud de elementos que finalmente han desembocado en la obra magna de Tequila Works: el cine de Hayao Miyazaki, algunas producciones de Disney, el inconfundible aroma Mediterráneo… de este cóctel nace finalmente RiME, cogiendo lo mejor de cada parte y tejiendo su propia personalidad.

Es decir, a nivel artístico hablamos de un videojuego impecable, y posiblemente de lo mejor que haya visto en bastante tiempo. La isla, los personajes que aparecen, el tratamiento de las escenas… todo es armonioso y tiene sentido, todo es precioso y nos envuelve sin remedio.

Sin embargo, a nivel técnico no es que sea lo más puntero que existe. De hecho, creo que incluso podría correr perfectamente en una PS3, Xbox 360 o Wii U. Esto no quiere decir que el título se encuentre desfasado tecnológicamente, porque no lo está para nada, sino que, con una menor resolución quizá, podría haber sido un videojuego intergeneracional con todo lo que ello conlleva.

Pero también es comprensible su exclusividad al respecto de la actual generación pues tiene detalles de muchísima calidad que aprovecha consecuentemente cada sistema en el que ha sido lanzado. Un buen ejemplo de ello es el uso de la luz, un elemento de suma importancia en el juego, tanto a nivel jugable como a nivel narrativo. Otro ejemplo podría ser la curiosa paleta de colores escogida para el mismo. En definitiva, RiME no es lo más puntero que vayamos a encontrar en una PS4, One, Switch o PC, pero muy posiblemente sí que sea lo más bonito que veamos en uno de estos cacharros en bastante tiempo.

A nivel sonoro hablamos de una auténtica barbaridad a todos los efectos. La banda sonora orquestada por David García Díaz es fundamental durante toda la aventura. Es cierto que en casi cualquier videojuego la banda sonora es un pilar importante, pero en RiME lo es todavía más. La narrativa está íntimamente ligada a la banda sonora, ya que el juego carece de voces por completo -aunque está localizado al castellano- y basa gran parte de su ritmo en la música, la cual, a su vez, tiene claras inspiraciones en diversas películas del universo Disney.

El sonido ambiental también es muy importante. Tequila Works nos hace sentir realmente en una isla en medio del Mediterráneo o el Atlántico este gracias, precisamente, al buen trabajo realizado en este apartado. Además, los efectos de sonido también gozan de una gran calidad, por lo que podríamos considerar que RiME es completamente sobresaliente en su apartado sonoro.

La jugabilidad es simple pero efectiva en RiME. Es una de sus principales virtudes, ya que combina varios géneros de manera efectiva sin bascular peligrosamente hacia alguno en concreto. Es apto para todo tipo de jugador que busque, sobre todo, una experiencia más que un videojuego exigente. Porque RiME no es un titulo difícil en absoluto, aunque tampoco extremadamente sencillo. En Tequila Works han querido contarnos una historia mezclando escenarios grandes -no es mundo abierto, por si lo preguntabais-, pequeñas plataformas al estilo Uncharted e ingeniosos puzzles aptos para todos.

Quizá el elemento más interesante del juego a nivel jugable sea precisamente el de los puzzles. Son constantes durante toda la aventura y cuentan con un buen trabajo detrás. Son asequibles sin llegar a ser fáciles, hacen que pensemos y no nos tratan como a tontos, pero tampoco son puzzles imposibles que nos hagan estar horas pensando o que nos haga ir rápidamente a la web para buscar una guía o ‘walktrough’ para superarlos. No rompen el ritmo y nos hacen pensar sin perder de vista el objetivo principal: llegar a la enorme torre de la isla.

Las plataformas son también un punto muy interesante del juego. Beben directamente de títulos como Uncharted (Naughty Dog, 2007) y le sientan de maravilla a RiME. Hay juegos en los que este tipo de concepción jugable a veces queda extraña o antinatural, pero en el caso de RiME encaja a la perfección. Además, al igual que los puzzles, estas plataformas están muy bien medidas, sin llegar a hacerse tediosas y romper el ritmo de la aventura. Aunque, también es cierto, que podrían haber sido un poquitín más exigentes.

En RiME no existe el combate como tal, pero sí que existen enemigos. Para derrotarlos o sortearlos Tequila Works ha ideado un interesante sistema bastante lógico con el propio juego en sí. Un niño más bien canijo que ha naufragado en una isla remota no va a ponerse a dar espadazos a diestro y siniestro para acabar con todo tipo de adversarios. Por ello, superar a los enemigos también será un puzzle en sí, otorgando al juego un reto sencillo pero interesante a nivel de diseño.

La historia es lo mejor del juego, sin rodeos. Pero es una historia que hay que completar para valorarla al 100%. En RiME no existen textos, ni narrador, ni voces. Sin embargo, poco a poco iremos enterándonos de todo, sin necesidad de una guía narrativa al uso. La premisa inicial es que somos un chico que iba a bordo de un barco y ha naufragado en una isla. Nuestro primer y único objetivo principal será llegar a la enorme y misteriosa torre que se encuentra en la misma.

Poco a poco iremos conociendo más de cómo ha llegado nuestro protagonista a la isla, quiénes habitaban anteriormente dicho archipiélago… hasta llegar a la traca final, con una conclusión de la historia emotiva e inolvidable. Únicamente llegando al final cobrará sentido todo en una de las historias más bonitas que se han escrito jamás para un videojuego.

Concluyendo, podemos decir que RiME es una pequeña gran joya del videojuego. Uno de esos títulos que se ven una vez cada mucho tiempo. No me cabe en la cabeza cómo Microsoft o Sony dejaron escapar algo así, pero me alegro, porque RiME es algo que tiene que disfrutar todo el mundo, independientemente de la plataforma en la que lo juegue.

NOTA: 9/10.

[COMPRA] Mayo ’17 – Privalia y GAME

En estos dos últimos meses me estoy haciendo con un buen número de juegos a pesar de tener tantos pendientes. El motivo de ello es precisamente por miedo a una más que posible especulación con los mismos o, sinceramente, que son jugosas ofertas cuyo precio me parece justo a la par que bajo. A mi favor he de decir también que estoy deshaciéndome de algún que otro juego que no ha acabado de convencerme y sobra en mi colección, por lo que en alguna que otra ocasión es “lo comido por lo servido”.

Este mes únicamente he comprado juegos en dos tiendas diferentes, y lo cierto es que esto va a variar poco de ahora en adelante debido a malas experiencias con alguna que otra -en breve os dejaré una interesante entrada sobre los riesgos que supone comprar en tiendas como CeX-. En lo sucesivo me voy a ceñir a GAME, XtraLife y poco más, la verdad: no quiero sorpresas.Aprovechando una serie de ofertas de Privalia en videojuegos -que son casi siempre muy recomendables, aunque salen cada mucho tiempo- me hice con varios juegos a los que les tenía echado el ojo desde hace tiempo. El primero de ellos fue la Edición Coleccionista de Silence para PS4 que compré por 15,99€ -precio ultra barato, en internet no baja de los 40€- y que contiene el juego, la banda sonora, dos postales, un póster, un ‘artbook’ y unas pegatinas. Más abajo podéis ver un vídeo con el ‘unboxing’ de esta edición. También aproveché para hacerme con Legend of Kay Anniversary para Wii U por 7,99€, otro de esos juegos ultra-especulados que no bajan de precio de segunda mano en internet y que son complicados de encontrar en determinadas tiendas. También por 7,99€ compré Adam’s Venture Chornicles para PS3, uno de esos juegos que tienen mala pinta pero que a mi, sin embargo, me llaman bastante la atención. Y, por último, a pesar de que ya lo tengo en Wii -consola que me tiene secuestrada mi novia- compré Ratatouille para PSP por 3,99€, que es precisamente el juego que no se ve en la foto por el reflejo.

Un día que fui a GAME aproveché para pasarme antes por Carrefour y hacerme con Snoopy’s Grand Adventure para Xbox One por 10€. Probablemente no sea un gran juego pero, desde pequeño, me encanta Snoopy y todo lo relacionado con el universo creado por Schulz. Llevaba muchísimo tiempo queriendo probarlo -de hecho pedí en vano su análisis para IGN España- y ahora, por fin, tengo la oportunidad.

Por último, en GAME compré diferentes títulos ‘indies’ -si se les puede llamar así- que temía perder a medio plazo. Estos son N.E.R.O. Nothing Ever Remains Obscure para PS4, que me salió por 9,95€ “nuevo”, y digo “nuevo” porque me lo dieron abierto asegurándome que era nuevo y que era el último, un clásico de GAME. Reus también para PS4 y también por 9,95€. El Mundo de Nubla para PS4 por 14,95€, el juego oficial del Museo Thyssen Bornemisza de Madrid, del que os hablaré en breve por aquí. Teslagrad para PS3 por 4,95€, un juego del que todo el mundo habla maravillas. Y, por último, la obra maestra de Tequila Works: RiME para PS4, que lo compré de lanzamiento pro 29,95€ y que analizaré en breve para el blog.