[COMPRA] Julio 2017; nutriendo Xbox One, PS4 y Wii U

He tomado una dura decisión por espacio, tiempo y dinero, y es que voy a ir deshaciéndome paulatinamente de todos aquellos videojuegos, sean de la generación y plataforma que sean, que ya haya jugado y no me hayan resultado gran cosa; es decir, aquellos que seguro no vaya a rejugar nunca o que simplemente ocupan espacio en la estantería. Esto me va a dar la posibilidad de invertir el dinero que saque con las ventas en  otros juegos que quiero jugar y, por qué no, en ahorrar algo de pasta también, que nunca viene mal, y más si uno está actualmente sin curro.

El pasado mes de julio ha sido un mes un tanto escueto y creo que a partir de ahora será lo más normal: dos o tres juegos no muy caros o algún lanzamiento ineludible. En este caso, ha habido dos regalazos que estoy deseando jugar, pues llevaba mucho tiempo detrás de ellos. El primero es ReCore para Xbox One, del que todo el mundo ha hablado y  pocos han jugado; me llama la atención principalmente por su ambientación, y también por el concepto tan clásico que tiene al fin y al cabo. El segundo es la Primera Temporada de Hitman para PS4 en steelbook, preciosa edición por cierto. Otro de esos juegos que deseaba tener y que por precio siempre me dio reparo comprar. Creo que será de los próximos en ser jugado, aunque antes puede que me ponga con Horizon: Zero Dawn o Final Fantasy XV.

Pero bueno, también he tenido que rascarme un poco el bolsillo ya que, por desgracia, no todo van a ser regalos. Los juegos que he comprado este pasado mes han sido Mirror’s Edge: Catalyst para Xbox One por 9,11€ con envío incluido en Amazon UK. Y Fast Racing Neo para Wii U, nuevo, por 21,69€ con envío incluido en Amazon España. Son también juegos a los que les tenía bastantes ganas. Soy consciente de las críticas que ha tenido Catalyst, pero por ese precio no me arriesgaba demasiado. Respecto a Fast Racing Neo, me llamó la atención desde que salió en la store digital de Wii U y en físico no podía dejarlo pasar. No he podido encontrarlo más barato salvo a posteriori, en GAME a 14,95€ pero de segunda mano.

Y bueno, hasta aquí las compras de julio de este 2017. Todavía queda verano por delante, así que ¡a disfrutarlo en la playa, en la montaña o en casa jugando!

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[ANÁLISIS] Assassin’s Creed Chronicles: India

No son pocas las críticas que ha recibido y sigue recibiendo la exitosa saga Assassin’s Creed, la gallina de los huevos de oro de la desarrolladora francesa Ubisoft. Y no es para menos, ya que la compañía gala ha explotado dicha franquicia al máximo, a pesar de que con ello no ha hecho más que responder a las exigencias de un público afín -en el que me incluyo- a los estándares de una saga que abrió las puertas de la generación pasada allá por 2007, hace ya casi diez años.

Mucho ha llovido desde entonces y Assassin’s Creed ha pasado por títulos mejores y peores, aunque siempre manteniendo una línea bastante notable en general. Quizá Ubisoft debería haber esperado más, actuar como Bethesda o Rockstar, sacando videojuegos cada mucho y soltando información con cuentagotas, a pesar de que, eso también, molesta a determinados usuarios.

Este Chronicles lleva la India inserta en su ADN.

Sea como fuere, nunca llueve a gusto de todos, y es que el jugador actual es un tanto inconformista. Así pues, desde Ubisoft encargaron a Climax Studios la saga Chronicles, la cual cambiaría por completo el concepto de Assassin’s Creed al uso, mejorando considerablemente lo visto en Assassin’s Creed II: Discovery para Nintendo DS.

Inicialmente fueron erróneamente concebidos como juegos menores dentro de la saga tanto por la propia Ubisoft como por los jugadores. Sin embargo, tanto China, como India y Rusia son precisamente algunos de los Assassin’s Creed más interesantes de los últimos tiempos, suponiendo un soplo de aire fresco dentro de la franquicia así como un auténtico ejercicio estilístico en muchos aspectos. Hoy le toca el turno a India, posiblemente el mejor Chronicles de los tres.

La ambientación y el trabajo artístico son dos de sus puntos más fuertes.

Gráficamente sigue la línea que vimos en Assassin’s Creed Chronicles: China, puesto que hablamos de un título de acción de scroll horizontal en 2D con algún que otro toque plataformero. Bebe directamente de clásicos como Metroid o Castlevania, pero simplificando muchísimo más su concepto, puesto que evita deliberadamente la reutilización del escenario, aunque esto es un tema más interesante a comentar en la jugabilidad.

Dejando a un lado el hecho de que estamos ante una aventura de acción de scroll horizontal en 2D, he de asegurar al lector que este Assassin’s Creed no tiene nada que envidiar a sus hermanos mayores a nivel técnico o artístico. Hay que ser conscientes de ante qué tipo de videojuego estamos, pero también ver el increíble trabajo artístico realizado por parte de Climax con ACC: India, ya que el juego nos traslada ipso-facto a algunos de los parajes más bellos del país asiático.

Y bien es cierto que no es precisamente un portento técnico, aunque tampoco lo pretende. De hecho, podría correr a la perfección en una PS3 o Xbox 360, pero tampoco es un título indigno de la actual generación.

A nivel sonoro es bastante notable, cumple su labor sobradamente. Pero, eso sí, no destaca demasiado. Con esto me refiero a que no tiene melodías inolvidables -la banda sonora sigue la línea de la melodía base de la saga-, los efectos sonoros son similares a los que vimos en Assassin’s Creed Chronicles: China, lo cual quiere decir que cumplen perfectamente su cometido, tanto al respecto de la ambientación como a la hora de asociarlos fácilmente. Por último destacar que India está traducido al castellano aunque, por desgracia, no se encuentra doblado.

Su jugabilidad es el punto fuerte del juego junto con el apartado técnico-artístico. Como comentaba al inicio, nos encontramos ante una aventura de acción de scroll horizontal en 2D con evidentes toques plataformeros pero que, aún así, conserva bastante bien el espíritu de la saga Assassin’s Creed. Bebe directamente del interesante Assassin’s Creed II: Discovery (Griptonite, 2009) aunque mejora notablemente su fórmula, al igual que ya hizo la edición de China.

Y estas mejoras se traducen en una jugabilidad mucho más fluida, con un ritmo trepidante, mejor puesta en escena y escenarios mucho mejor aprovechados. Además, su curva de dificultad está mejor medida que en la entrega de Assassin’s Creed Chronicles: China, con momentos exigentes pero no imposibles.

Hay varios momentos realmente exigentes.

La historia nos pone en la piel del asesino Arbaaz Mir a mediados del siglo XIX en la India, durante la ocupación británica. Es cierto que, quizá, la trama esté un peldaño por debajo de la entrega anterior, pero la ambientación es muy superior y el trabajo realizado en documentación es sobresaliente.

La acción nos lleva a través de importantes escenarios entre la India y Afganistán, siendo protagonistas directos de la contienda entre el Imperio Sikh y la Compañía de las Indias Orientales, la cual está dirigida por Templarios.

Como en el anterior, no existen cinemáticas al uso sino que se ha optado por una serie diapositivas que le sientan de maravilla al juego y que nos introducen perfectamente en las aventuras de Arbaaz. Aunque he de admitir que nuestro protagonista es, junto con Connor Kenway, de los menos carismáticos del universo Assassin’s Creed.

La historia se encuentra a un buen nivel, pero no es su principal atractivo.

En definitiva, Assassin’s Creed Chronicles: India supone una cierta mejora en determinados aspectos que vimos en China, pero también un retroceso en otros como la trama, que no resulta tan interesante. Aún así, hablamos de un título notable, exigente y bien ambientado que ningún fan de la saga Assassin’s Creed debería dejar pasar.

NOTA: 8/10.

[ANÁLISIS] Snoopy’s Grand Adventure

Snoopy es un perro muy particular creado por el norteamericano Charles M. Schulz en 1950. Desde entonces, ha dado lugar a infinidad de tiras cómicas, dibujos animados, películas e incluso videojuegos. De hecho, el universo de Snoopy fue concebido más para adultos que para niños, ya que, en parte, encierra algo de crítica, aunque no al nivel de otras producciones. Sin embargo, desde hace unos años hasta hoy, Snoopy se ha dejado ver poco y las veces que lo ha hecho ha sido en clave demasiado infantil, enfocado hacia un público de baja edad y resultando anodino para el resto del mismo.

Responsable de ello es la película de 2015 llamada Carlitos y Snoopy: La película de Peanuts, que si bien es un film notable, su halo infantil es más evidente que en otras producciones, cinematográficas o no, del famoso perro ideado por Schulz a mediados del siglo pasado. Y precisamente de dicha película nace precisamente este videojuego: Snoopy’s Grand Adventure, lanzado para multitud de plataformas pero con unas ventas bastante discretas.

Desarrollado por el experimentado estudio canadiense Behaviour Interactive, Snoopy’s Grand Adventure, sin embargo, da la sensación de ser un juego realizado prácticamente por principiantes que se han atrevido con el recurrente motor Unity y que no han sabido captar la esencia de Peanuts en prácticamente ningún momento, algo que sí han hecho otros títulos como Snoopy vs the Red Baron (Smart Bomb Interactive, 2006) y Snoopy Flying Ace (Smart Bomb Interactive, 2010).

Casi todos los niveles siguen los mismos esquemas.

Gráficamente es un videojuego correcto, sin grandes alardes y decente para ser un plataformas 2D de scroll horizontal. Sin embargo, es cierto que para un videojuego de este tipo quizá se pida un poco más, y no me refiero precisamente a la calidad técnica del título, que al fin y al cabo es algo totalmente secundario en este tipo de juegos.

Con lo que me refiero a que hay que exigirle algo más es precisamente al diseño de niveles, bastante anodino y sencillo para tratarse de un plataformas, y esto es algo que está íntimamente ligado a la jugabilidad, pero que también tiene mucho que ver con el diseño artístico. Da la impresión de que Behaviour Interactive ha hecho el juego sin ganas, para salir del paso e intentar arañar unas cuantas ventas gracias a la película. Además, no existe un hilo conductor entre los escenarios y da la constante sensación que nada importa, y todo esto se carga la experiencia.

La esencia de Snoopy podría haberse captado mucho mejor.

Es un plataformas en 2D de scroll horizontal pensaréis muchos, tampoco hay que exigirle mucho más allá de que cuente con un buen apartado jugable, pero es que ese argumento quizá era válido en la década de los 80s y los 90s, hoy día, casi en los años 20 del siglo XXI considero que hay que pedirle bastante más a un videojuego, sea del género que sea y cuente con el presupuesto que cuente. Me duele bastante ver un universo como el de Peanuts plasmado de forma tan sosa en un videojuego que, en principio, podría tener un buen potencial, ya que un plataformas en 2D siempre es una buena noticia para cualquier tipo de jugador.

A nivel sonoro cumple su cometido sin prodigarse demasiado. Su banda sonora es muy discreta, con melodías algo repetitivas que, al menos, cambian entre nivel y nivel. Los efectos sonoros también son escasos, pero cumplen y están en la línea de todo lo audiovisual relacionado con Snoopy. Y, por último, destacar que el juego está completamente localizado al castellano incluyendo las voces, aunque sean muy escasas.

La jugabilidad es, digamos, el plato fuerte de Snoopy’s Grand Adventure, lo cual es una mala noticia si has llegado leyendo hasta aquí y todavía pensabas comparte el juego. Y, ojo, no es un mal juego para un público infantil, pero sí que lo es para un público adulto por muy fan de Snoopy que se sea -como es mi caso particular-.

Estamos ante un plataformas 2D de scroll horizontal puro y duro en el que nuestro objetivo será llegar al final del nivel con la máxima puntuación posible, la cual se traduce en recoger grageas de color -un total de 300 por nivel- así como una serie de coleccionables en un total de seis mundos diferentes y, como comenté antes, muy poco inspirados. Al final de cada mundo habrá un enfrentamiento con el jefe final de turno, que si bien son interesantes, la dificultad es tan baja que harán que perdamos todo el interés en los mismos.

El cuarto mundo “Cielos de París” es, sin duda, el mejor de todos.

Y es precisamente esa dificultad tan baja la que hace que Snoopy’s Grand Adventure se libre de la quema absoluta por décimas, ya que podría ser una buena alternativa para introducir a los más pequeños de la casa en el mundo de los videojuegos dentro de un universo amable hasta decir basta. Para los más grandes, Snoopy’s Grand Adventure resulta absurdamente sencillo, lejos de ser el reto que cualquier plataformas en 2D podría darnos.

Uno de los atractivos del apartado jugable es que será necesario desbloquear todos los trajes de Snoopy para poder completar el juego al 100%. Esto lo hará muy rejugable para los más pequeños, pero para los adultos puede resultar incluso tedioso, ya que el juego ofrece pocos atractivos para ser rejugado una y otra vez. Por último, destacar que es posible jugar en cooperativo, lo cual le aporta un valor extra al juego de Behaviour Interactive.

Al respecto de la historia hay muy poco que destacar y he aquí otro fallo del juego. Es cierto que este tipo de videojuegos plataforma no precisan de una buena trama ya que la jugabilidad es la verdadera protagonista, sin embargo en Snoopy’s Grand Adventure no nos queda claro exactamente qué pasa salvo que los amigos de Snoopy han desaparecido y nosotros, encarnando al simpático perrete, tendremos que rescatarlos de cada uno de los mundos en los que se encuentran atrapado.

Así pues, si estáis buscando un juego que siga los pasos de la película de 2015 este no lo es ya que, aunque aprovecha el tirón del film, no tiene nada que ver.

Existen momentos acuáticos, pero no están muy bien aprovechados.

En definitiva, Snoopy’s Grand Adventure es un título aconsejable exclusivamente para los más pequeños, ya que es una buena forma de que se introduzcan en el mundo del videojuego con todas las garantías posibles. Para los mayores no ofrece ningún tipo de atractivo, ya que es demasiado sencillo a todos los efectos.

NOTA: 5/10.

[ANÁLISIS] The Order: 1886

He de reconocer que abordar determinados análisis me da mucho respeto. Por ejemplo, diseccionar un Zelda me resulta harto complicado debido el calibre general que presentan los juegos de dicha saga. A la hora de valorar determinados juegos de Ubisoft me ocurre algo parecido, ya que la mayoría presentan tantos elementos que temo dejarme alguno en el tintero. Y también me pasa esto con títulos de los que se esperaba mucho y finalmente fueron fusilados sin piedad por parte de la prensa y el público; este es el caso del juego protagonista del análisis de hoy.

Tras lo ocurrido con Ryse: Son of Rome (Crytek, 2013) en Xbox One, los peces gordos de Sony y una buena parte de su público esperaban The Order: 1886 como agua de mayo para dar un golpe sobre la mesa. A pesar de que ya se había anunciado un ‘downgrade’ gráfico y que correría a 30fps, el título de Ready at Dawn entraba por los ojos por un buen número de motivos, pero los principales eran su calidad técnica y su increíble ambientación.

Las calles de un Londres alternativo son las protagonistas de The Order: 1886.

Sin embargo, las mofas hacia los supuestos “rivales” se le vuelven en contra a los usuarios de PlayStation 4 y cuando el juego es lanzado al mercado en febrero de 2015 los principales medios comienzan a otorgar discretas puntuaciones hacia uno de los exclusivos más esperados de los últimos tiempos. Así pues, Meristation le otorga un 7, 3DJuegos un 6, Polygon un 5,5, GameSpot un 5 e IGN un 6,5. Estas notas nos aseguran un juego correcto pero lejos de la excelencia que se pretendía; un verdadero hachazo para los usuarios.

Comienzan a criticársele aspectos como la duración, la linealidad general del juego, el aspecto cinematográfico… elementos de los que o bien se tenía constancia o bien podían deducirse. Porque este tipo de juegos, al igual que el ya mencionado Ryse, funcionan como ‘demos’ técnicas de sus respectivas consolas y creo que es algo que tanto prensa como público no supieron -o no quisieron- ver. Y es una lástima, pues en la memoria colectiva ha quedado inserta la idea de que The Order: 1886 es un mal juego, que es corto, poco rejugable y tal, y no todo es cierto ¿qué esperaban? ¿otro juego de mundo abierto? ¿un Gears of War en el Londres victoriano? ¿o simplemente superar a Ryse: Son of Rome?

Las animaciones faciales y el fotorrealismo son la tónica general del apartado técnico del juego.

Gráficamente hablamos de una verdadera bestia que pone nuestra PS4, sea la que sea, al máximo de potencia hasta ahora. No hay casi fisuras ni nada criticable hacia el trabajo de Ready at Dawn al respecto de The Order: 1886. Es prácticamente perfecto en todo su apartado técnico-artístico y quien no quiera verlo o está ciego o es un troll. Y, ojo, hablo desde el punto de vista del usuario y no desde el punto de vista de un experto -porque no lo soy-, ya que es tremendamente complicado que un usuario medio de videojuegos llegue a apreciar los pequeños fallos que pueda tener un apartado técnico tan sólido como el de The Order: 1886.

Como ya he dicho, a nivel técnico es impecable y poco importa si va a 30fps o el aspecto cinematográfico con las bandas negras horizontales arriba y abajo -que he de reconocer que al principio incomodan un poco, pero rápidamente nos acostumbramos-. De hecho, durante mi partido no he notado ni un sólo ‘bug’ ni nada técnico que afecte directamente a la jugabilidad.

Además, The Order: 1886 cuenta con el importante plus de la ambientación, y es que desde Ready at Dawn han conseguido crear una Historia paralela en la que Gran Bretaña ha alcanzado un gran desarrollo tecnológico durante la Revolución Industrial, mucho mayor del que alcanzó realmente, por lo que en el juego se mezcla el Londres victoriano con elementos avanzados para su época, pero no por ello fuera de lugar. De hecho, en The Order: 1886 todo resulta bastante armonioso y eso es gracias precisamente al buen trabajo realizado al respecto de la ambientación.

Su apartado artístico consigue una inmersión total en el Londres victoriano del juego.

Cosa aparte son también los personajes, que derrochan humanidad por sus cuatro costados, no sólo por el gran trabajo realizado en el doblaje sino por sus cuidados movimientos, sobre todo faciales. La verdad que el trabajo realizado en este campo es absolutamente sobresaliente y, haciendo memoria, creo que únicamente Ryse: Son of Rome (Crytek, 2013) puede plantarle cara a The Order: 1886, y tengo mis dudas.

A nivel sonoro The Order: 1886 es un videojuego sobresaliente. La banda sonora, orquestada por el norteamericano Jason Graves ambienta el juego a la perfección y, además, lo dota de personalidad. Su tema principal es bastante peculiar, muy en la línea oscura del juego, apostando por sonidos clásicos de instrumentos de cuerda frotada.

Es un juego que se encuentra completamente localizado al castellano, contando con un doblaje de suma calidad que es complicado ver en el mundo del videojuego -si ya es difícil encontrar un juego traducido, imaginad uno bien doblado-. Los actores y actrices de doblaje realizan un trabajo colosal, dotando de personalidad a los protagonistas, destacando el trabajo de Eduardo del Hoyo, Olga Velasco o Roberto Encinas.

Los efectos, por su parte, también rayan a un nivel muy alto, acorde a la calidad general del juego en el apartado sonoro. Existen varios momentos de gran espectacularidad visual y sonora en la que estos efecto de sonido demuestran toda su potencia.

Ah… la jugabilidad, sí. Pues desgraciadamente es aquí donde The Order: 1886 falla, aunque tampoco es que lo tire todo por la borda, pero es cierto que es el talón de Aquiles del juego de Ready at Dawn. El motivo es muy sencillo: un abuso de las cinemáticas y la linealidad, dejándonos una libertad muy limitada, sintiéndonos meros espectadores de la historia. No seré yo el que critique los ‘quick time events’ de este juego, porque se pueden contar con los dedos de una mano, pero sí que me parece excesivo el efecto pasillo del presente videojuego.

Entonces ¿es Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty un mal juego también? ya que reúne aspectos como el abuso de escenas o una cierta linealidad. Pues no, no lo es, al igual que The Order: 1886 tampoco lo es, pero en esta industria existe un más que evidente doble rasero del que, creo, muchos nos hemos dado cuenta.

Los momentos de acción son frenéticos, pero son escasos y lineales.

Al margen de ello, es cierto que Ready at Dawn nos deja poca opción durante la aventura y la jugabilidad es tremendamente simple, ya que se basará, casi siempre, en cubrirnos, disparar y avanzar hasta llegar a una cinemática que siga desarrollando la trama del juego, que es lo que verdaderamente parece importarle a los desarrolladores.

Existen, a su vez, algunas parte de sigilo que están resueltas de forma irregular, ya que el juego no está pensado para ello y estos momentos resultan bastante tediosos si los comparamos con los momentos de frenética acción del juego.

La historia debería ser el otro plato fuerte del juego, y en parte lo es. Digo en parte porque hay aspectos de la trama que no han sido del todo resueltos por parte de Ready at Dawn y el final del juego es demasiado abrupto, dejándonos con la miel en los labios y sin darnos demasiadas explicaciones de nada.

Desde que arranca The Order: 1886 nos damos cuenta de que estamos ante un proyecto tremendamente ambicioso a nivel narrativo, con una puesta en escena cinematográfica que haría temblar los cimientos del mismísimo Hollywood. Todo gira en torno a una historia alternativa en la que Gran Bretaña ha alcanzado un desarrollo sin igual en el marco de la Revolución Industrial, gracias a este desarrollo tecnológico, Los Caballeros, un antigua orden que data de los tiempos del Rey Arturo, se han convertido en una especie de fuerza de operaciones especiales adelantada a su tiempo, con armamento y tácticas propios de nuestra época presente y no de finales del siglo XIX.

La historia es muy potente, pero concluye de manera precipitada.

Estos Caballeros, prácticamente inmortales, llevan desde la Edad Media luchando contra fuerzas oscuras que pretenden alterar la paz de Gran Bretaña, aunque también son usados como fuerza de combate contra insurgentes que están en contra de la corona, algo que veremos a menudo durante las seis horas aproximadas que dura The Order: 1886.

Como podemos ver, la historia del juego de Ready at Dawn es, a priori, bastante potente y, junto con su apartado técnico-artístico, sonoro y la puesta en escena, nos regala momentos impagables. El problema es que, como comentaba antes, desde el estudio norteamericano no han sabido -o no han querido- dotar a la trama de Sir Galahad y compañía de un final a la altura general del juego, dejándonos la trama completamente abierta de cara a un ¿segundo? juego.

The Order: 1886 es un título único; no es perfecto pero sí es tremendamente interesante.

En definitiva, The Order: 1886 tenía todas las papeletas para dar un golpe sobre la mesa y convertirse en una razón de peso para hacerse con una PS4. Sin embargo, a pesar de que el empaque del juego es sobresaliente,se queda a medias en campos como la jugabilidad o la historia, la cual destroza la experiencia final por culpa de una conclusión precipitada e ilógica.

NOTA: 7/10.

[COMPRA] Junio 2017 y regalo de cumpleaños

¿Qué culpa tengo yo si, a veces, se me presentan suculentas ofertas que son imposibles de rechazar? Pues precisamente esto es lo que me ha pasado el mes anterior con determinados títulos que he comprado. Por suerte para mi economía particular también he vendido algún que otro juego que me ha permitido darme algunos caprichos sin ni siquiera tirar de la tarjeta de crédito, usando el saldo de PayPal. Además, ha llegado una nueva integrante a la familia, a la cual hay que mantener, y a la cual parecen gustarle mucho los videojuegos.

Como ya os comenté el mes pasado me he propuesto no comprar más en lugares como eBay -por su política respecto al vendedor: me hizo perder 22€ de un juego que vendí- o CeX Webuy. Estos últimos por vender auténtica basura y no tener vergüenza con el cliente -por suerte les gané la última disputa en PayPal-. Así pues, me he centrado en comprar en sitios como GAME, Amazon (ES o UK) o XtraLife.es.

Ha sido un mes de sorpresas ya que, en principio, únicamente tenía programado comprar un sólo juego: Crash Bandicoot N’Sane Trilogy para PS4, la remasterización del Crash Bandicoot original que tanta expectación ha levantado entre jugadores de todas las edades. Lo compré por 34,95€ en GAME, que además me obsequiaron con un póster del juego y con un estuche que contiene tres litografías, un tema dinámico para PS4 y un llavero muy pero que muy chulo.

En Amazon.co.uk -muy recomendable, con mejores ofertas que su versión española- me hice con The Walking Dead: Survival Instinct para Xbox 360 por 12,37€. Todo el mundo habla fatal de este juego, así que quiero comprobarlo por mi mismo. Además, está carísimo en todas y cada una de sus versiones -prohibitiva la de Wii U, por ejemplo-, así que este precio por él me parece más que aceptable.

En Amazon.es compré This is the Police para Xbox One por 16,45€ y Dex para PS4 por 9,90€. Ambos me parecen precios geniales, y al primero de ellos le tengo muchísimas ganas, por lo que es probable que lo juegue próximamente. Dex me llama mucho por su ambientación tan cercana a Blade Runner y por su concepto de juego clásico -metroidvania-.

La joya de la corona de este mes es, sin lugar a dudas, la San Francisco Edition de Watch Dogs 2 para Xbox One que compré por 39,95€ en XtraLife.es. Es un juego que llevo que llevo tiempo queriendo tener por varias razones; la primera es porque el primer Watch Dogs, al contrario que a mucha gente, me encantó y esta segunda parte pinta mucho mejor. La segunda es porque estoy bastante enganchado a la serie Mr. Robot y esta saga guarda muchísimas similitudes con dicha serie.

Por aquí os dejo algunas fotos de la figura de la edición -su principal atractivo- así como un vídeo del ‘unboxing’ de la misma. Como podréis ver, salvo por la figura, no es una edición muy allá: no es nada del otro mundo. Sin embargo, la figura es muy buena, muy detallada y por 39,95€ junto con el juego y algún que otro DLC pues no está nada mal.


En último lugar destacar el regalazo que me han hecho dos amigos por mi pasado 28 cumpleaños. Se trata de un juego de mesa llamado Timeline, el cual se centra, a groso modo, en poner a prueba nuestros conocimientos acerca de determinados acontecimientos históricos. Tengo unas ganas tremendas de probarlo con ellos ya que, como algunos sabréis, soy un auténtico enfermo de la Historia.

¡Ah! Casi se me olvida y os lo había comentado al inicio de la entrada. Hace casi un mes mi novia me regaló una ninfa papillera a la que llamé Punky. Todavía no sabemos si es macho o hembra -por colores debería ser hembra, pero es pronto todavía para asegurarlo- pero lo que está claro es que le encanta pasar horas conmigo mientras estoy jugando a algún juego, así como subirse en los mandos de PS4, Xbox One o picotear la pantalla del ‘gamepad’ de Wii U.

 

Personajes inolvidables de videojuegos 14/100 – Frank West

Una de las razones para hacerse con una Xbox 360 fue precisamente Dead Rising, desarrollado por Capcom en exclusiva para la consola de Microsoft, con la figura de Keiji Inafune como aval y con una premisa tremendamente interesante: llevar la película El amanecer de los muertos de 1978 dirigida por George A. Romero al mundo del videojuego -aunque extraoficialmente, claro-.

Este primer Dead Rising sostuvo el equilibrio en la balanza entre el homenaje y la parodia, entre el juego serio y la comedia. Por ello, contó con un guión y una puesta en escena bastante potentes, aunque con un más que inconfundible tufo japonés. Gran parte de su atractivo se debe al universo creado en torno al juego -no en vano, se han realizado hasta la fecha seis Dead Rising diferentes, si contamos Off the record y el de Wii- en el que hay una figura central, protagonista de tres Dead Rising diferentes: el reportero Frank West.

Frank West, reportero freelance.

Frank Algernon West es un periodista freelance de poca monta al que el incidente de Willamette le “salva la carrera”, por decirlo de alguna manera. West recibe la noticia de que extraños sucesos se están dando entre los habitantes del pueblo de Willamette en Colorado (EEUU), por lo que decide ir allí para cubrir la noticia en persona.

Armado únicamente con su inseparable cámara de fotos y un look de reportero ‘playboy’ Frank se adentra en la azotea del centro comercial de Willamette para dar comienzo a la saga Dead Rising y a su leyenda dentro de la misma.

Rob Riggle intentando emular a Frank West en Dead Rising: Watchtower.

No es el protagonista más interesante del mundo del videojuego, eso queda claro, pero es una pieza clave en el videojuego de zombis -tanto clásico como actual- y en la saga Dead Rising. Y, además, tiene bastante más carisma que los otros dos protagonistas de la saga -Chuck Greene y Nick Ramos-. Comienza con 36 años en el primer Dead Rising para acabar con 52 en el último, aunque en este aparezca considerablemente más joven -y con mejor aspecto- que en el despropósito de Off the record, en el que aparece con el triple de frente, de entradas y de peso.

Frank en Dead Rising 4.

Como comentaba, es una pieza clave en la saga y, sinceramente, salvo en Dead Rising 3, nunca debió abandonar el protagonismo de la misma. Su papel en Off the record -el peor Dead Rising hecho hasta la fecha- no le hace justicia, así como su aparición en la película Dead Rising: Watchtower (Zach Lipovsky, 2015), en la que es interpretado por Rob Riggle, un cómico norteamericano. Por suerte para todos, Frank West volvió a recobrar relativamente la dignidad en 2016 con Dead Rising 4.

Videojuegos con acento británico

Que Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda son escenarios tremendamente atractivos para contar una buena historia no lo niega nadie. No son pocos los libros, las películas o los videojuegos ambientados en esas nubosas islas del mar del norte. De hecho, la importancia de Reino Unido e Irlanda no se ciñe en exclusiva a la ambientación de los videojuegos, ya que tienen un enorme peso dentro de la industria del videojuego.

Y este peso -que puede verse algo afectado por el famoso ‘brexit’- se traduce en un gran número de desarrolladoras autóctonas -y externas, como Rockstar North- que juegan un papel esencial dentro de la industria del videojuego. Algunos ejemplos son:

  • Codemasters – Mítico estudio fundado en 1986 por los hermanos Darling. En su lista tienen un buen número de títulos interesantes entre los que destacan los juegos de conducción. En los últimos años se han centrado casi en exclusiva en la licencia de F1.
  • Core Design – Extinta y con una producción discreta, pero fueron los creadores de Tomb Raider en 1996, por lo que su importancia dentro de este mundillo es capital.
  • Criterion Games – Hoy dedicada a tareas menores, este estudio afincado en Guildford fue el creador de la saga Burnout en 2001.
  • Deep Silver – Importante distribuidora de títulos de segunda línea como Dead Island (Techland, 2011), Catherine (Atlus, 2011), Risen 2: Dark Waters (Piranha Bytes, 2012) o Wasteland 2: Director’s Cut (inXile, 2014).
  • Eidos Interactive – También extinta, responsable de la publicación de sagas tan importantes como Tomb Raider (Core Design) o Commandos (Pyro Studios).
  • Lionhead Studios – Mítica desarrolladora con Peter Molyneux a la cabeza, hoy tristemente desaparecida. Nos dejó videojuegos tan importantes como Black & White (2001), Fable (2004) o The Movies (2005).
  • Media Molecule – Niña mimada de Sony durante la pasada generación y con sede en Guildford. Responsables de uno de los plataformas más interesantes de los últimos tiempos: LittleBigPlanet (2008).
  • Ocean Software – Uno de los gigantes de la industria, marcó una época. Su período de actividad se situó entre 1984 y 1998, dejándonos juegos tan importantes como Match Day (1984), Batman (1986), Los Intocables (1991) o Lucky Luke (1998).
  • Psynogsis – Otra de las grandes desaparecidas y que fue el germen de varias desarrolladoras posteriores, como Sony Studio Liverpool. Trajo a la industria títulos tan interesantes como Wipeout (1995), Destruction Derby (1995), Overboard! (1997) o Spiderman (2000).
  • Rare – Sobran las palabras sobre este estudio original del pequeño pueblo llamado Twycross. Son los padres de Battletoads (1991), Donkey Kong Country (1994), Killer Instinct (1994), GoldenEye (1997), Banjo Kazooie (1998), Perfect Dark (2000), Kameo (2005) o el próximo Sea of Thieves para Xbox One.
  • Revolution Software -No necesita presentación, son los responsables de una de las mejores sagas de aventuras gráficas que se han hecho nunca: Broken Sword.
  • Rockstar North – Posiblemente el mejor estudio de Rockstar que exista a día de hoy. Desde sus oficinas de Edimburgo han salido videojuegos como Grand Theft Auto: Vice City (2002), Grand Theft Auto: San Andreas (2004), Grand Theft Auto IV (2008) o Red Dead Redemption (2010).
  • Rocksteady Studios – Aunque fuese fundada recientemente, este estudio londinense es el responsable de la saga Batman Arkham, ahí es nada.
  • The Creative Assembly – Otro peso pesado, creadores de la saga Total War. Nada más que añadir.

Pero es que no sólo es importante este territorio por el buen número de importantes desarrolladoras originales del lugar, también lo es porque su mercado actúa como baremo a la hora de evaluar las ventas de determinados videojuegos en sus primeras semanas de lanzamiento o los ‘top’ que se realizan mes a mes.

Una tienda GAME en un centro comercial de Londres.

Además, de aquí es original la importante cadena de tiendas de videojuegos GAME, presentes en todo el mundo y visitadas, al menos alguna vez, por cualquier jugador que se precie. Ah, y también es un mercado importantísimo a la hora de importar videojuegos a precios más económicos ¿quién no ha buscado en Google “PAL UK castellano”?

Sin embargo, el presente texto no se va a centrar exclusivamente en elogiar las bondades de los británicos como co-pioneros dentro del mundo del videojuego. El objetivo es bastante diferente y esto únicamente ha sido una introducción. La siguiente selección de juegos ha sido escogida por presentar, de una forma u otra, cierto espíritu británico en su historia o escenarios. No es una lista definitiva, de hecho os animo a todos aquellos que la leáis a que me recomendéis más juegos que deberían estar en la lista.

  • Grand Theft Auto: London 1969 (1999)

Desarrollado en la mismísima Escocia por DMA Design -posteriormente Rockstar North-, esta expansión del Grand Theft Auto original de 1997 nos trasladó a las calles de la capital  británica para seguir realizando nuestras fechorías en 1969, con una clara estética ‘mod’ en todo el juego.

Chelsea no sólo es un equipo de fútbol, también es un barrio de Londres.

Cambiamos los altos edificios de Liberty City por la preciosa arquitectura londinense, con grandes espacios verdes y vehículos de la época, además del handicap de conducir por la izquierda. Es el único Grand Theft Auto hasta la fecha que se ha localizado en una ciudad real y, aunque no sea el mejor de ellos, nos permitió darnos algún que otro paseo por Westminster o el Soho.

  • Scotland Yard (1999)

Cryo Interactive fue un estudio francés que desarrolló un buen número de títulos notables durante la década de los 90. Sin embargo, cometió también algún que otro traspiés, como con Scotland Yard, lanzado en 1999 para PC y basado en el juego de mesa homónimo.

Que Scotland Yard sea un videojuego terrible no quita para que esté impregnado de ese irreconocible aroma británico del que hoy hablamos aquí. De hecho, el juego también se desarrolla en Londres, concretamente a finales del siglo XIX -época clave en este tipo de juegos- y lo que nos propone es ponernos en la piel de un investigador de Scotland Yard o de un criminal.

El Londres del XIX, escenario de Scotland Yard.

Para las 7000 pesetas de la época en España -unos 42€ actuales- el juego ofrecía más bien poco pero ofertaba en un inicio bastante más. Se nos vendió como un juego de mundo abierto e investigación, pero lo cierto es que era muy limitado en todos los aspectos. Nada recomendable pero, eso sí, muy británico.

  • Harry Potter y la piedra filosofal (2001)

El pequeño mago creado por J. K. Rowling en el café The Elephant House de Edimburgo siempre ha tenido un toque muy ‘british’ y sus videojuegos no iban a ser menos. Especialmente icónico fue el primero de ellos Harry Potter y la piedra filosofal, lanzado en multitud de sistemas, con su mejor versión en PSX.

Las diferencias entre Hogwarts y un Instituto británico de postín son pocas.

El juego nos introducía de lleno en el libro y película, dejándonos todo el aroma británico que desprende Hogwarts. Una aventura de acción con toques plataformeros que nos invitaba a recorrer todo el castillo.

  • The Getaway (2002)

La obra maestra del Team Soho tiene como gran protagonista a la ciudad de Londres y supone la forma más efectiva de trasladar la fórmula de Grand Theft Auto a una PS2 de forma seria. Y tan seria, lo que nos contaban era una historia adulta y dura en la que los bajos fondos de la capital eran los protagonistas, al más puro estilo Trainspotting o Rocknrolla.

The Getaway es la forma más segura de visitar algunos barrios de Londres.

Su jugabilidad y mapeado eran otros de los platos fuertes, pudiéndonos mover por casi toda Londres con total libertad, contando con un ‘gunplay’ exigente y consecuente con el tipo de videojuego para el que estaba diseñado. Su secuela, Black Monday, lanzada en 2004 nos hacia volver a la ciudad, pero la trama no resultaba tan interesante.

  • Videojuegos de Sherlock Holmes (2002-2016)

Sir Arthur Conan Doyle creó uno de los arquetipos británicos más recurrentes en la cultura popular: Sherlock Holmes. Dicho personaje, bastante profundo y curioso, se ha prodigado en literatura, cine, televisión y, cómo no, videojuegos.

Siempre han existido juegos sobre Sherlock Holmes, datando el primero de ellos de 1984, prácticamente inaugurando el mundo de los videojuegos a nivel doméstico. Este peculiar detective nunca ha abandonado la industria, pero desde que Frogwares se hizo con la licencia hemos podido disfrutar de verdaderos títulos notables sobre Sherlock y Watson.

El encanto del Londres del XIX.

No sólo la jugabilidad, el guión o el apartado técnico destaca en estos juegos, también lo hace su ambientación. Títulos tales como Sherlock Holmes contra Jack el destripador (2009), Crimes & Punisments (2014) y The Devil’s Daughter (2016) nos muestran un Londres de finales del XIX inigualable.

  • Videojuegos de Poirot (2005-2016)

Hércules Poirot es belga, de hecho es tremendamente belga y odia que lo confundan con un francés. Sin embargo, la creadora del personaje fue Agatha Christie, más británica que la ‘union jack’ y ese toque británico está inserto en toda la obra en la que aparece Poirot.

Poirot en The ABC Murders para PC, Xbox One y PS4.

Los amantes de este grandísimo personaje y los videojuegos tuvimos relativa suerte, pues nos llegaron unos cuantos títulos notables. Si bien la mayoría -de un total de 5- merecen la pena, los más destacables son Evil Under the Sun (AWE Productions, 2007) y The ABC Murders (Artefacts Studio, 2016), gracias a que cuentan con las mejores historias y escenarios de cara a un videojuego. De hecho, precisamente The ABC Murders -El misterio de la guía de ferrocarriles en castellano- transcurre en Reino Unido. Aunque Poirot esté lejos -y por encima- de destilar aroma británico, sus videojuegos basados en las obras de Agatha Christie bien pueden encuadrarse en nuestra particular lista.

  • Fable III (2010)

Que la saga Fable desprende acento británico por sus cuatro costados es innegable. No en vano, fue desarrollada por Lionhead Studios con Peter Molyneux a la cabeza, lo cual explica buena parte de su influencia. De hecho, en todos ellos la acción se desarrolla en Albión, un continente ficticio llamado igual que como se conoce popularmente a las islas británicas.

¿Bowerstone o Londres a finales del siglo XIX?

Pero quizá la más ‘british’ de todos sea su tercera entrega, lanzada en 2010 primero para Xbox 360, con posterior versión en PC en 2011. Es el Fable más completo de todo, en el que se nos presenta la posibilidad de convertirnos en el rey de Albión, con interesantes momentos de gestión del reino. La ciudad llamada Bowerstone, donde se desarrolla la mayor parte del juego, es una especie de Londres industrial del XIX que corrobora la presencia del juego en esta lista.

  • Dishonored (2012)

En la pasada generación Arkane Studios no dejó indiferente a nadie con su obra maestra llamada Dishonored. Los franceses no contaban con un trabajo anterior que avalase su nuevo título, pero tampoco lo necesitaban, ya que Dishonored se vendía prácticamente solo gracias al enorme trabajo realizado.

Dishonored está ambientado en un mundo de islas ficticio, entre las cuales Dunwall es la capital tanto de Gristol -una isla- como de todo el imperio. Y es que al margen de Corvo Attano y Emily Kaldwin, Dunwall es una de las protagonistas del juego gracias a su cuidada ambientación y diseño de niveles.

Tejados de la oscura Dunwall, una mezcla de Londres y Edimburgo a finales del siglo XIX.

Una ciudad gris, oscura e industrial, inspirada, según los propios desarrolladores, por Londres y Edimburgo en el siglo XIX. Y es que la influencia de ambas capitales británicas es innegable, sólo hay que jugarlo o ver algunas imágenes. Además, el mundo de “Las islas” es una clara referencia a las islas británicas.

  • Zombi U / Zombi (2012)

Este temporal exclusivo de la injustamente maltratada Wii U no era un juego más de zombis al uso, sino que era un auténtico Survival Horror con grandes dosis de supervivencia y terror, ambientado en el Londres actual.

Un videojuego, desarrollado por Ubisoft, que bebe directamente de películas como 28 días después (Danny Boyle, 2002), de la cual obtiene gran parte de su esencia como videojuego. El Londres industrial del XIX o el actual de The Getaway quedan atrás para mostrarnos una terrorífica capital en la que reina el caos, asediada por los no muertos. Encontrar zombis con el uniforme de guardia real del palacio de Buckingham es una auténtica barbaridad, en el buen sentido claro.

  • Wolfenstein: The New Order (2014)

La distopia de The New Order es, posiblemente, una de las peores que nos podemos echar a la cara, peor incluso que 1984 de George Orwell. Pero hemos de reconocer que la vuelta de tuerca que le ha dado MachineGames a la saga es sumamente atractiva.

Una versión muy particular de Abbey Road.

El penúltimo Wolfenstein en salir al mercado hasta el momento -si tenemos en cuenta The Old Blood– nos llevaba a través de numerosos escenarios, siendo el Londres ocupado uno de los más importantes en el juego. Además, el arte promocional del juego es tan genial como aterrador.

  • The Order 1886 (2015)

El polémico videojuego exclusivo de PS4 no contó, quizá, con la jugabilidad más fluida del momento, pero funcionó como ‘demo’ técnica de la consola y contó con una ambientación de diez. La acción transcurre en un hipotético Londres de finales del XIX en el que la Revolución Industrial ha ido más allá, llegando a desarrollar una tecnología muy superior a la de la época.

La Orden se encarga de mantener a raya a híbridos -licántropos- y rebeldes, siendo una especie de grupo de operaciones especiales de finales del siglo XIX, pero con tácticas y armamento prácticamente modernos. La representación de Londres, la trama, los personajes y el apartado artístico de The Order 1886 hacen que sea un título imprescindible en esta lista, a pesar de no ser todo lo que los usuarios de PS4 esperaban a nivel jugable.

  • Assassin’s Creed: Syndicate (2015)

Aunque la mayoría del público objetivo de Assassin’s Creed pedía a gritos el ya anunciado Assassin’s Creed: Origins, ambientado en Egipto, Ubisoft quiso mostrarnos una nueva época y localización antes de dar el gran salto. El Londres industrial de finales del siglo XIX es un escenario muy recurrente en literatura, cine y videojuegos, por lo que ambientar un Assassin’s Creed en este escenario sería tremendamente atractivo, a pesar de que el público clamase por otra ambientación.

Al margen de las críticas -fundadas o no- Syndicate nos ofrecía un Londres industrial increíble, con una libertad asombrosa y una ambientación todavía mejor. La Revolución Industrial se mezcla con la época victoriana y las bandas de los bajos fondos, bebiendo directamente de libros como Oliver Twist (Charles Dickens, 1838) y películas como Gangs of New York (Martin Scorsese, 2003), aunque esta última esté ambientada en Estados Unidos.

  • Otros títulos “menores”

Y bueno aquí acaba este pequeño texto dedicado a videojuegos “con acento británico”. Esta selección que he realizado es perfectamente ampliable, de hecho hay videojuegos en los que Londres -por ser la capital- o el Reino Unido están muy pero que muy presentes, aunque quizá no reúnan todos los “requisitos” para ser incluidos en esta lista.

George Sobbart en Glastonbury.

Antes de concluir, a la cabeza se me viene la saga Broken Sword, con la mítica parte en la estación de metro de Londres y el Museo Británico en Las Fuerzas del Mal (Revolution Software, 1997) o la parte de Glastonbury de Broken Sword III: El sueño del dragón (Revolution Software, 2003), que probablemente es la mejor del juego.

También se me vienen a la mente los innumerables videojuegos sobre James Bond, que aunque no están ambientados en Reino Unido -casi ninguno- el carisma de 007 traslada el espíritu británico allá donde esté.

Nathan y el ‘skyline’ de Londres.

Algo así pasa también con determinado momento de Uncharted 3: La traición de Drake (Naughty Dog, 2011), en el que existe un momento importantísimo en la capital británica. Pero bueno, como decía, son casos anecdóticos que únicamente merecen un comentario y no su inclusión en la lista, porque de ese modo deberíamos meter casi cualquier videojuego, ya que las localizaciones británicas son tremendamente recurrentes gracias a su Historia, su geografía y su innegable atractivo.