Personajes inolvidables de videojuegos 15/100 – Urdnot Wrex

BioWare es una compañía que antes que crear juegos crean historias. Todas y cada unas de sus grandes obras cuentan con tramas protagonizadas por grandes personajes en increíbles universos. Una de sus sagas más importantes es precisamente Mass Effect, cuyo primer título fue lanzado en 2007 dejándonos a todos con la boca abierta gracias al impactante universo creado por este estudio canadiense.

Y es que las grandes historias no son nada si no tienen buenos personajes en ellas. La saga Mass Effect está llena de personajes memorables entre los que lo fácil sería escoger a Garrus Vakarian o Tali’Zorah. Sin embargo, un personaje que llega al corazón en su primera entrega es, sin lugar a dudas, Urdnot Wrex, el temible krogan que se gana la vida como mercenario y asesino a sueldo.

Lo conoceremos por primera vez en Mass Effect (BioWare, 2007), tras seguirle la pista a un policía corrupto de la Ciudadela en el Antro de Chora. Después de una serie de acontecimientos en el club de los bajos fondos de la Ciudadela, Wrex decide unirse a Shepard, aunque nunca se supo bien su motivación para ello, pero lo cierto es que lo acompaña durante su aventura, a pesar de que a veces no parece estar muy contento con la decisión.

Este krogan reúne todos los requisitos del perfil del clásico matón de este tipo de historias, siendo un personaje volátil que tiende a la violencia. Sin embargo, y ojo que aquí vienen ‘spoilers’ -aunque a estas alturas esto debería ser similar a destripar que Luke Skywalker es el hijo de Darth Vader-, será a partir de Mass Effect 2 (BioWare, 2010) cuando Wrex se vuelva un personaje más profundo, por lo que para descubrirlo será fundamental dejarlo vivir en el primer título.

Si finalmente hemos evitado la violenta discusión con Wrex de Virmire en el primer Mass Effect, el krogan vivirá y aparecerá tanto en la segunda como en la tercera entrega de la saga. De hecho, gracias a esto conoceremos un poco mejor a los krogan y al propio Wrex, cuya actitud comienza a cobrar sentido.

Violento, machista, tradicional… Wrex supone un choque total para el grupo de Shepard, pero eso se debe a la cultura krogan, en la que las hembras krogan se quedan en casa cuidando  de los bebés mientras sus maridos se dedican a otras labores como el combate.

Wrex un poco pasado de copas en Mass Effect (BioWare, 2007).

En Mass Effect 2 (BioWare, 2010), Wrex se convierte en el líder del clan Urdnot, llevando a cabo un proceso de unión y renovación en los krogan. Además, su principal labor se centra en combatir la genofagia -que tiene por objetivo hacer abortar a las hembras krogan, para reducir su población-. Wrex recibe con los brazos abiertos a Shepard y a Grunt, ayudando al pequeño krogan a realizar su ritual de madurez, pero rechaza unirse al grupo de Shepard ya que considera que debe quedarse en Tuchanka y mantener a los krogan unidos.

Wrex volverá a aparecer en Mass Effect 3 (BioWare, 2012) y, de hecho, jugará un papel fundamental en la guerra contra los segadores, de hecho lucha activamente en la batalla final de Londres. Sin embargo, no será un personaje jugable durante el juego. Ocurra lo que ocurra, Urdnot Wrex será considerado, al final de la aventura, como un héroe de guerra entre los krogan. Y es que este incorregible personaje esconde muchas más motivaciones de las que parece en un primer momento.

Personajes inolvidables de videojuegos 14/100 – Frank West

Una de las razones para hacerse con una Xbox 360 fue precisamente Dead Rising, desarrollado por Capcom en exclusiva para la consola de Microsoft, con la figura de Keiji Inafune como aval y con una premisa tremendamente interesante: llevar la película El amanecer de los muertos de 1978 dirigida por George A. Romero al mundo del videojuego -aunque extraoficialmente, claro-.

Este primer Dead Rising sostuvo el equilibrio en la balanza entre el homenaje y la parodia, entre el juego serio y la comedia. Por ello, contó con un guión y una puesta en escena bastante potentes, aunque con un más que inconfundible tufo japonés. Gran parte de su atractivo se debe al universo creado en torno al juego -no en vano, se han realizado hasta la fecha seis Dead Rising diferentes, si contamos Off the record y el de Wii- en el que hay una figura central, protagonista de tres Dead Rising diferentes: el reportero Frank West.

Frank West, reportero freelance.

Frank Algernon West es un periodista freelance de poca monta al que el incidente de Willamette le “salva la carrera”, por decirlo de alguna manera. West recibe la noticia de que extraños sucesos se están dando entre los habitantes del pueblo de Willamette en Colorado (EEUU), por lo que decide ir allí para cubrir la noticia en persona.

Armado únicamente con su inseparable cámara de fotos y un look de reportero ‘playboy’ Frank se adentra en la azotea del centro comercial de Willamette para dar comienzo a la saga Dead Rising y a su leyenda dentro de la misma.

Rob Riggle intentando emular a Frank West en Dead Rising: Watchtower.

No es el protagonista más interesante del mundo del videojuego, eso queda claro, pero es una pieza clave en el videojuego de zombis -tanto clásico como actual- y en la saga Dead Rising. Y, además, tiene bastante más carisma que los otros dos protagonistas de la saga -Chuck Greene y Nick Ramos-. Comienza con 36 años en el primer Dead Rising para acabar con 52 en el último, aunque en este aparezca considerablemente más joven -y con mejor aspecto- que en el despropósito de Off the record, en el que aparece con el triple de frente, de entradas y de peso.

Frank en Dead Rising 4.

Como comentaba, es una pieza clave en la saga y, sinceramente, salvo en Dead Rising 3, nunca debió abandonar el protagonismo de la misma. Su papel en Off the record -el peor Dead Rising hecho hasta la fecha- no le hace justicia, así como su aparición en la película Dead Rising: Watchtower (Zach Lipovsky, 2015), en la que es interpretado por Rob Riggle, un cómico norteamericano. Por suerte para todos, Frank West volvió a recobrar relativamente la dignidad en 2016 con Dead Rising 4.

Personajes inolvidables de videojuegos 13/100 – Oswald el conejo afortunado

Wii sí que fue una consola afortunada, y más aún lo fueron sus usuarios. La blanca de Nintendo no necesitó unas características técnicas asombrosas para encandilar a más de medio mundo. Fue una consola para todos los públicos, con un catálogo impresionante que nos dejó, muy posiblemente, los mejores títulos de la pasada generación. No todo fueron juegos en familia para cenas de Navidad, hubo bastante hueco para títulos bastante adultos, Survival Horror e incluso el regreso de importantes personajes. Ese fue el caso de Epic Mickey, desarrollado por Junction Point Studios con Warren Spector a la cabeza.

Oswald en Epic Mickey: El retorno de dos héroes (2012).

Y como ocurre con un gran número de videojuegos, libros o películas, en Epic Mickey el auténtico protagonista -o al menos el protagonista absoluto- no es precisamente Mickey Mouse. Es cierto que el juego, lanzado en 2010, supone la vuelta por la puerta grande del mítico ratón de Disney, pero es que sin Oswald el conejo afortunado el mismo Epic Mickey no tendría razón de ser, realmente Oswald es el verdadero protagonista del juego, aunque manejemos a Mickey durante toda la aventura.

Oswald fue un personaje de la factoría Disney creado en 1927 para protagonizar una serie de cortometrajes y convertirse en el verdadero icono de la marca Disney. Sin embargo, a pesar de contar con cierto protagonismo entre 1927 y 1937, Oswald fue condenado al ostracismo por parte de la propia Disney, la cual contaba ya con Mickey Mouse, creado en 1928, que había gustado más entre el público. Así, de la noche a la mañana, Oswald fue apartado por completo de la escena, con una única y última aparición en 1943. Es un conejo muy en la línea de Mickey Mouse, completamente negro, con la cara blanca, orejas características y pantalón azul.

Sin embargo, recuperaría un papel esencial gracias a Epic Mickey en 2010, postulándose en un inicio como un antagonista pero acaparando, finalmente, gran parte del protagonismo. Porque Epic Mickey no sólo supone la vuelta de Mickey al videojuego sino también la vuelta de Oswald al universo Disney por la puerta grande.

En Epic Mickey todo gira alrededor de El Páramo, el lugar creado por el mago Yen Sid para todos aquellos personajes olvidados por la factoría Disney. Pero, por una serie de desafortunados acontecimientos, Mickey es deportado al Páramo, donde Oswald lo espera con sed de venganza. Oswald, en Epic Mickey, considera que el famoso ratón es el responsable de su olvido: que le ha robado el protagonismo. Por ello, colabora con el villano del juego con el único objetivo de destruir a Mickey Mouse para suplantar él su papel, tal y como debería haber sido si Walt Disney y Ub Iwkers no lo hubiesen creado en 1928.

Oswald es uno de los personajes principales en Epic Mickey (2010), Epic Mickey: El retorno de dos héroes (2012) y Epic Mickey: Mundo Misterioso (2012).

Personajes inolvidables de videojuegos 12/100 – Agro

En muchas ocasiones los personajes que más nos marcan en un videojuego son aquellos que no necesitan ni siquiera hablar para demostrar su importancia a nivel argumental y emocional. Todo jugador/a que haya disfrutado de la segunda obra del Team ICO coincidirá con que casi todos le guardamos un especial cariño al corcel del juego, bastante más que a Wander -el protagonista- o a Mono -la amada del protagonista-.

Agro y Wander, inseparable pareja de Shadow of the Colossus.

Al contrario de lo que se pueda pensar de forma popular, Agro es una yegua y nuestra única aliada durante todo el juego, tanto para desplazarnos por el extenso mapeado como para enfrentarnos a los temibles colosos. De color negro, con una mancha blanca en la cabeza, Agro es una yegua enorme si la comparamos con Wander y será vital durante la aventura, tanto a nivel jugable como argumental.

Agro y Wander luchando contra el coloso Phalanx.

La conexión que estableceremos con nuestro fiel corcel será muy especial, sobre todo a raíz de determinados momentos de la aventura que no desvelaré para no hacer ‘spoilers’ sobre el juego.

Una vez más, el tristemente extinto Team ICO nos regala un personaje que con tan poco nos dice tanto, un personaje con el que establecemos un importante vínculo que va más allá del mero transporte que supone durante Shadow of the Colossus.

Personajes inolvidables de videojuegos 11/100 – Kazuhira Miller

A Hideo Kojima se le pueden echar muchísimas cosas en cara, más aún viendo sus últimos trabajos, pero también es preciso reconocerle la gran capacidad que tiene para elaborar buenos personajes. Aquí, lo sencillo hubiese sido escoger a Big Boss o Solid Snake, inmortales protagonistas de su saga Metal Gear -me dejo a Raiden, lo sé-. Sin embargo, buena parte del atractivo de la saga radica precisamente en los personajes secundarios y antagonistas de la misma. Uno de los personajes más decisivos de la saga es precisamente McDonell Benedict Miller, también conocido como Kazuhira Miller o Master Miller. Fundador de Militaires sans Frontières y Diamond Dogs, además de entrenar posteriormente a FOXHOUND.

Miller y Venom Snake en 1984 durante los acontecimientos de The Phantom Pain.

A riesgo de destriparle gran parte de la trama de títulos como Metal Gear Solid (Konami, 1998), Metal Gear Solid: Peace Walker (Konami, 2010), Metal Gear Solid V: Ground Zeroes (Kojima Productions, 2014) y Metal Gear Solid V: The Phantom Pain (Kojima Productions, 2015), he de avisar de que para contar la historia del presente personaje es necesario hacer un buen número de ‘spoilers’, así que avisado queda todo aquél que se aventure a seguir leyendo.

Kazuhira Miller aparece en todos y cada uno de los títulos anteriormente citados, además de en Metal Gear 2: Solid Snake (Konami, 1990), de una manera u otra. De madre japonesa y padre norteamericano, Miller nació en Japón en el año 1946. Su padre, como tantos y tantos soldados ‘yanquis’, se juntó con una japonesa para después abandonarla al terminar la guerra. Miller, siendo un adolescente, viajó a Estados Unidos a buscar a su padre y formarse, aunque el primer objetivo nunca lo cumpliría. Posteriormente volvería a Japón para cuidar de su madre hasta su muerte. Miller nunca ostentó ningún rango militar oficial, pero sí que comenzó a ganar prestigio instruyendo al SAS británico, a las fuerzas de autodefensa japonesas, a los boinas verdes o a los Marines norteamericanos. Todo esto fue posible gracias a su experiencia como mercenario a lo largo y ancho del mundo.

Kazuhira Miller en 1974.

Desencantado con la política de ambos bloques durante la Guerra Fría, Miller viajó a Colombia en 1972 para unirse a los rebeldes que querían derrocar al gobierno. Su unidad fue aniquilada por Big Boss y Miller decidió quitarse la vida, pero finalmente Big Boss lo convencería para unirse a él. De esta colaboración acabaría fundándose poco después Militaires sans Frontières; compañía militar privada pro soviética.

Miller fue fundamental durante la fundación y gestión de MSF, jugando un papel fundamental durante el incidente Peace Walker (1974) que se desarrolla en el videojuego para PSP -y PS3- Metal Gear Solid: Peace Walker (Konami, 2010). Posteriormente, también tomaría un papel importante durante el incidente Ground Zeroes en 1975, en el que proporcionó a Big Boss apoyo logístico en el rescate de Paz y Chico. Pero al final de la misión, Paz se inmolaría al lanzarse desde el helicóptero, dejando a Miller completamente mutilado: sin un brazo y sin una pierna.

Miller durante Metal Gear Solid V: Ground Zeroes.

Durante el coma de Big Boss, Kaz Miller funda a comienzos de los años 80 Diamond Dogs, otra compañía militar privada muy parecida a Militaires sans Frontières (MSF). A raíz de la invasión soviética de Afganistán, Miller se posiciona del lado de los muyahidines, a quienes proporcionó entrenamiento. Pero en un momento dado fue secuestrado y torturado, perdiendo su visión. Fue rescatado por Venom Snake en 1984 al comienzo de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain (Konami, 2015).

Miller y Quiet en Metal Gear Solid V: The Phantom Pain.

Cuando los caminos de Miller y Big Boss se separan tras todo lo ocurrido en The Phantom Pain, Kazuhira se dedicará a entrenar a FOXHOUND así como a participar como apoyo logístico al igual que ya hizo durante Ground Zeroes. Será así como conozca en 1999 a Solid Snake durante el levantamiento de Zanzibar Land en Metal Gear 2: Solid Snake (Konami, 1990).

Master Miller en Metal Gear Solid.

Retirado en Alaska junto con su hija Catherine, Miller se dedicaría también al estudio de la naturaleza y la geografía de la zona. Sin embargo, la historia de Miller no acabaría tan bien como un personaje de su trayectoria se merecería. En 2005, poco antes del incidente de Shadow Moses, Miller sería asesinado con gas en su cabaña de Alaska a manos de su antiguo compañero Revolver Ocelot. El objetivo del asesinato no sería otro que suplantar su identidad a manos de Liquid Snake durante gran parte de Metal Gear Solid (Konami, 1998).

Personajes inolvidables de videojuegos 10/100 – Samuel Brooklyn

En los juegos de estrategia también hay lugar para grandes personajes. Es cierto que en muchos no son más que meras tropas que luchan y mueren defendiendo nuestros propósitos, pero también en otros son piezas fundamentales, con personalidad y habilidades propias. Si algo hicieron bien en Pyro Studios con su saga Commandos fue precisamente otorgar personalidad a cada uno de sus personajes, haciéndolos imprescindibles tanto a nivel jugable como narrativo.

Samuel ‘Brooklyn’ en una imagen de Commandos 2: Men of Courage (Pyro Studios, 2001).

Un icono de la saga es precisamente Samuel Brooklyn, más conocido como “el conductor“, que nos acompañó durante tres entregas y que, cruelmente, fue apartado de la última -y más floja- de todas: Commandos 3: Destination Berlin (2003). Sin embargo, fue imprescindible en los dos primeros títulos: Behind Enemy Lines (1998) y Beyond the Call of Duty (1999). Sin “el conductor” Commandos nunca hubiese sido lo que fue, ya que nos sacó las castañas del fuego en más de una ocasión, como aquella primera misión de Behind Enemy Lines o el final en París de Commandos 2: Men of Courage (2001).

Aunque parezca extraño en una saga ambientada en la Segunda Guerra Mundial, Samuel Brooklyn es el único norteamericano de la misma -si dejamos fuera Strike Force, que no es canónico-. A pesar de ser posiblemente de algún Estado del sur de los EEUU debido a su acento, Samuel adquirió su apodo por vivir en el neyoroquino barrio de Brooklyn, en el cual se dedicaba a robar todo tipo de cosas en la década de los años treinta. Acusado de todo tipo de crímenes, iba a ser encarcelado pero logró escapar a Inglaterra poco antes, donde comenzaría una nueva vida bajo el nombre de Sid Perkins.

Samuel (segundo por la izquierda) junto con sus compañeros en Alemania.

Poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de EEUU lo localizó en Inglaterra, pero rápidamente Samuel se alistó al ejército británico, quienes lo comenzaron a considerar muy útil una vez iniciada la guerra gracias a sus habilidades como ladrón, las cuales resultaban idóneas a la hora de adquirir armas y vehículos del enemigo. Poco después fue seleccionado para formar parte de la fuerza de Comandos, dónde conocería al resto de sus peculiares compañeros.

Samuel conduciendo un Jeep en la campaña de África. Imagen sacada del ‘artwork’ de Commandos 2: Men of Courage (Pyro Studios, 2001).

Con los Comandos, Samuel rápidamente comenzó a destacar como soldado versátil, a pesar de ser alguien bastante reservado y solitario. A nivel jugables es un personaje que aportaba muchísimo en los tres primeros títulos, ya que tenía la habilidad de conducir, de curar a sus compañeros así como la posibilidad de portar un subfúsil MP40 en algunas misiones. Por desgracia, puesto que en Commandos 3: Destination Berlin (2003) todos sus compañeros podían conducir, portar otras armas y curar, Brooklyn fue apartado del servicio por Pyro Studios, a pesar de que gran parte del público ya le habíamos cogido especial cariño al personaje.

Personajes inolvidables de videojuegos 9/100 – Andrew Ryan

A veces, sólo a veces, tenemos la oportunidad de conocer al creador. Un privilegio que no todos los juegos pueden permitirse pero que, desde 2007, está siendo algo cada vez más común. El culpable de todo esto es Andrew Ryan, el padre de Rapture, el responsable de la existencia del propio Bioshock, equiparable incluso a la labor de la, tristemente, extinta Irrational Games y Ken Levine. Bioshock no hubiese existido jamás sin Rapture, ni Rapture  sin Ryan, el cual es el artífice de la “perfecta” utopía que pretendió realizar con la célebre ciudad submarina.

“No gods or kings. Only man” – Ryan nos recibe al comienzo de Bioshock (Irrational Games, 2007).

De Andrew Ryan no sabemos nada al llegar a la misteriosa Rapture, a pesar de que una imponente y eterna figura de él nos recibe justo en la entrada. Mediante audios y conversaciones con otros personajes del juego, iremos averiguando poco a poco la historia del magnate. Ryan nació en Rusia a principios del siglo XX, aunque su nombre de nacimiento es desconocido es seguro que no fue precisamente Andrew Ryan, nombre que adoptó cuando se exilió a Estados Unidos en 1919. Desengañado tanto con la Revolución Rusa como con el sistema capitalista norteamericano, Ryan comienza a desarrollar una filosofía utópica que mezcla parte de ambas doctrinas -socialismo y capitalismo-.

“En Rapture, uno es dueño de lo que le pertenece”.

En Estados Unidos prospera y se convierte en un magnate, lo cual le genera la posibilidad de llevar a cabo su utopía, cansado de una sociedad que, según él, estaba condenada a destruirse del mismo modo que los norteamericanos destruyeron Hiroshima y Nagasaki. Así pues, en 1946 lleva a cabo su proyecto cerca de Islandia y construye Rapture, una ciudad submarina, alejada del mundo, en la que el hombre no tendrá que rendir cuentas más que a si mismo, en la que no existían poderes superiores que coartasen al ser humano, siendo este el punto más alto de la pirámide. Pero, por desgracia, Rapture fracasó y la culpa fue precisamente de Ryan, el cual se convirtió en un tirano.

Andrew Ryan en una fotografía de Bioshock 2 (2K Marin, 2010).

Desvelar más sobre Andrew Ryan sería reventar uno de los guiones más originales que hemos tenido en los últimos años en un videojuego. Por lo que lo mejor que puede hacer aquél que aún no conozca a este personaje es descubrirlo a través del increíble Bioshock (Irrational Games, 2007), una obra profunda y atemporal.