[ANÁLISIS] The Legend of Zelda: Breath of the Wild

Esto es muy complicado, lo digo de corazón. Terminé Breath of the Wild hace meses y hasta ahora no me he atrevido a realizar el análisis sobre el juego. Sinceramente, creo que me queda muy grande diseccionar un videojuego tan magno como lo es este último The Legend of Zelda. No es algo que haya averiguado por mí mismo, es algo que he observado en multitud de publicaciones -no diré nombres- que se han atrevido a analizar lo último de Fujibayashi y Aonuma, quedándole muy grande al hacerlo como si de un juego cualquiera se tratase.

Con este primer párrafo más de alguno habrá pensado que entonces qué narices hago yo intentando hacer un análisis sobre el juego, si ni siquiera los periodistas expertos han podido, bajo mi punto de vista, realizarlo con éxito. Y lo cierto es por mi parte es casi tan osado como por parte de estos expertos, sólo que voy a intentar realizar una descripción del juego lo más detallada posible pero condensada en el menor número de palabras que pueda, para que esto tampoco resulte una lectura farragosa que alabe constantemente las virtudes del juego únicamente por llevar el título de The Legend of Zelda.

Creo que la saga The Legend of Zelda no necesita presentación ninguna a estas alturas y no hay consola de Nintendo que se precie que no cuente con su pequeña joya, su particular Zelda. Muchos temíamos que esto ocurriese con la injustamente infravalorada Wii U, a la que casi se le escapa su The Legend of Zelda propio -aunque finalmente lo ha compartido con Switch-, lo cual ya hubiese sido una auténtica hecatombe para aquellos usuarios que confiamos en dicho sistema.

The Legend of Zelda es uno de los buques insignia de Nintendo y siempre lo ha sido desde que viésemos por primera vez a Link en 1986. Desde entonces, esta saga que mezcla aventura, acción y, por qué no, algo de RPG ha ido encandilando a un buen número de usuarios, y no es para menos, ya que entre sus títulos se encuentran algunos de los mejores videojuegos de la Historia, y no exagero lo más mínimo.

The Legend of Zelda: Skyward Sword (Nintendo, 2011) dejó impresiones encontradas entre los usuarios. Inicialmente fue alabado casi al unísono por la prensa, sin embargo, años después parte de la misma se volvió contra él, bien porque el ‘hype’ del momento pasó o bien porque hubo un grueso de usuarios “puristas” que cargaron sin piedad contra él. Sea como fuere, la situación quedó en que urgía un nuevo The Legend of Zelda que pudiese plantar cara a los ya míticos A Link to the Past (Nintendo, 1991) u Ocarina of Time (Nintendo, 1998).

Y precisamente Wii U parecía que iba a despedirse -para agrado de muchos- sin un Zelda en su catálogo, lo cual hubiese sido la traca final para la malograda consola de Nintendo, el caldo de cultivo perfecto para que determinadas revistas de videojuegos se cebasen sin piedad alguna con la pobre U. Pero la sorpresa llegó durante un Nintendo Direct a comienzos de 2013 en el que Aonuma aseguraba que un nuevo The Legend of Zelda estaba siendo desarrollado para Wii U ¡por fin!

Habría que esperar un poquitín más para ver al nuevo Zelda en acción, concretamente al E3 de 2014, en el que se mostraría gran parte del caballo de batalla de este juego en un Direct que pasará a la historia por esto mismo. Así pues, poco a poco, hasta comienzos de 2017, iría mostrándose más y más del nuevo Zelda. Un título que cambiaría el concepto de la saga, que lo adaptaría a las nuevas exigencias del mercado pero sin perder la esencia del universo Zelda.

A punto estuvo de escapársele a los usuarios de Wii U ante el lanzamiento de Nintendo Switch. Pero, por suerte, y en un acto de lógica, Nintendo brindó a ambos usuarios la posibilidad de disfrutar de uno de los mejores videojuegos concebidos nunca y, muy posiblemente, un firme candidato para optar al trono de la saga The Legend of Zelda.

Gráficamente, en la versión de Wii U, que es la que he usado para el presente análisis, hablamos de un título que luce muy bien, con ese toque cel-shading que ha caracterizado al juego desde que se mostró por primera vez al público en 2014. Hemos de ser realistas y precisamente Breath of the Wild no es lo más “top” que vayamos a encontrar a nivel técnico, incluso me atrevería a decir que rivaliza en algunos aspectos con Xenoblade Chronicles X (Monolith Soft, 2015).

Pero lo que sí es cierto es que el mapeado creado para este juego, un Hyrule realmente creíble, con mil posibilidades jugables y parajes inolvidables hacen que Breath of the Wild sea absolutamente sobresaliente a nivel técnico-artístico. El mayor The Legend of Zelda jamás creado, ahí es nada.

Hablamos de un reino de Hyrule devastado por un cataclismo ocurrido cien años antes de los acontecimientos del juego, y en esto la ambientación juega un papel fundamental, puesto que es de las mejores que he tenido la suerte de experimentar en mucho tiempo en un videojuego.

Como decía, es un Hyrule lógico, devastado pero vivo. Cuyos habitantes -o supervivientes- han sabido salir adelante tras el gran cataclismo. Esto es algo que se observa perfectamente en su apartado artístico, que nos deja impagables estampas de campos tras las batallas o de aldeas apartadas en las que vida siguió tras la guerra.

El sello de la saga siempre está presente, tanto en lo artístico como en lo técnico. Es, posiblemente, el juego más potente de Wii U -y una razón de peso para hacerse con una Switch-, pero es potente debido a su inmensidad, ya que gráficamente destaca más por lo bello que por lo técnico. Aún así, el juego entero es un ejercicio absoluto de excelencia y debe valorarse como un todo, no sólo atendiendo a sus rasgos técnicos o jugables, sino  entendiéndolo y valorándolo de forma global.

Y es que a nivel de diseño es el The Legend of Zelda más completo de todos, aunque quizá hubiese merecido un toque más oscuro como en Twilight Princess. Pero, al margen de ello, Breath of the Wild supone una síntesis perfecta de todos los Zelda vistos hasta la fecha. Además, bebe directamente de fuentes clásicas como ya hicieron en su día los primeros juegos de la franquicia. Esto se traduce en una clara inspiración por películas como Cristal Oscuro (Jim Henson/Frank Oz, 1982), Legend (Ridley Scott, 1985) o La Princesa Prometida (Rob Reiner, 1987), amén por supuesto del amplio repertorio de libros, juegos de mesa -o de rol- de fantasía.

Digamos entonces que todo este conglomerado de influencias, añadido a la incansable creatividad de los pesos pesados de Nintendo, han dado lugar al que posiblemente sea el The Legend of Zelda más completo de todos los tiempos a nivel técnico y artístico. Es complicado sacarle siquiera un fallo a Breath of the Wild más allá de alguna que otra ralentización en la versión de Wii U porque, por todo lo demás, es casi perfecto.

Hyrule, como comentaba, goza de una vida, un diseño y una armonía espectacular y prácticamente será imposible descubrir cada rincón en una primera pasada. Es un mundo inmenso en el que se ha cuidado hasta el detalle más insignificante. Y aunque, como digo, no sea un portento técnico capaz de competir con Horizon: Zero Dawn (Guerrilla, 2017), Final Fantasy XV (Square Enix, 2016) o The Witcher III: Wild Hunt (CD Projekt RED, 2015), sí que es capaz de sorprendernos gracias al buen uso que hace de los efectos lumínicos, su apartado artístico y las bellas estampas que deja grabadas en nuestras mentes.

A nivel sonoro ¿qué decir? contamos con un sonido ambiental sobresaliente que ayuda a la inmersión total en la aventura, amén de unos efectos de sonido que mezclan lo clásico de la saga junto con las posibilidades de las nuevas generaciones de videoconsolas. La banda sonora está a cargo de Manaka Kataoka y otros artistas, que consiguen mantener el espíritu de The Legend of Zelda prácticamente intacto, aunque he de admitir que se toman nuevas licencias que, quizá, no serán del agrado de los jugadores más puristas.

Por otro lado, Breath of the Wild está completamente localizado al castellano. Esto quiere decir que el juego está tanto traducido como doblado a nuestro idioma. Sin embargo, Link sigue siendo un personaje mudo, aunque en este caso mudo a medias. Todos los personajes que nos rodean hablarán, no sólo con textos sino también con voz; pero Link no lo hará, únicamente podrá responder preguntas a través de textos que aparecerán en pantalla y en las cinemáticas, que no son pocas, resulta bastante extraño ver a los personajes hablándole a Link y este no emitir siquiera un sólo sonido. Una decisión que bien puede atender a mantener el espíritu de las saga, en la que Link siempre ha sido “mudo” o bien seguir la línea de muchos otros juegos -de antes y de ahora- en los que el protagonista es poco más que un recadero. Sea como fuere, es algo que particularmente considero desacertado en Breath of the Wild, ya que era el Zelda idóneo para dotar, de una vez por todas, a Link de la voz y la personalidad que merece a estas alturas.

La jugabilidad es, cómo no, el gran punto fuerte de The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Digamos que este último Zelda reúne lo mejor de toda la saga, más de treinta años de experiencia, pero potenciado por mil en esta entrega. Sería complicado, muy complicado, describir todo lo que ofrece Breath of the Wild en unos pocos párrafos, pues es uno de los videojuegos más completos que he tenido en frente nunca. Y no, no es una exageración, ya que las posibilidades son muy elevadas, a casi todos los efectos. Es algo que ya habíamos visto en Zelda anteriores pero que aquí ha sido multiplicado por mil.

Podemos empezar hablando del combate, el cual ha alcanzado su cenit absoluto con Breath of the Wild. Se mantiene, una vez más, la esencia de la saga, con un combate que presenta una curva de dificultad sobresaliente para todos los jugadores. Es un tipo de combate al cual es fácil adaptarse, pero que es complicado de dominar y más en esta entrega. Es el The Legend of Zelda más exigente de todos en este aspecto, de hecho no son pocos aquellos usuarios que lo han comparado con la serie Souls (From Software, 2009-2016), aunque quizá es algo exagerado. Es cierto que morir es bastante sencillo y que no sólo hay que ir bien preparado para el combate sino que hay que saber cómo combatir. Y es algo que aprenderemos a base de morir, con la clásica fórmula de ensayo-error tan recurrente en gran número de videojuegos. Existen enemigos extremadamente poderosos a los que será muy complicado derrotar incluso en los compases finales del juego -guardianes, centaleones…-, por lo que todo aquél usuario que se enfrente a Breath of the Wild por primera vez ha de armarse de valor y paciencia: no es un juego fácil.

Breath of the Wild no es generoso con el usuario y nos pondrá en aprietos en más de una ocasión, tanto en combate como en otras situaciones. Por ejemplo, el clima es muy pero que muy importante durante el juego, es necesario disponer de la ropa o los alimentos adecuados para poder sobrevivir en determinadas regiones de Hyrule; en las zonas nevadas o heladas es preciso ir bien abrigado, para soportar las bajas temperaturas; o en las zonas más calurosas ir precisamente más ligeros de ropa, para evitar así que nos de un golpe de calor que vaya poco a poco acabando con nuestra vitalidad.

Otro punto muy importante es el de la comida, y es que Breath of the Wild no parece estar ajeno a los mil y un programas de televisión sobre cocina que existen en la actualidad y pone en nuestras manos la peligrosa tarea -para algunos, entre los que me incluyo- de ponernos a cocinar. Ponernos manos a la obra es sencillo, bastará con echar unos cuantos ingredientes -carne de ave, setas, partes de monstruos, bayas, trigo, peces…- a una cazuela que esté al fuego y esperar a que la comida se haga en ella ¿fácil? pues no tanto; porque tendremos que seleccionar bien los ingredientes si queremos cocinar platos que estén ricos y, además, sean útiles. Por ejemplo, algunos platos nos rellenarán un número determinados de corazones de vida así como nos otorgarán estados temporales tales como resistencia al calor, más fuerza, más resistencia… por lo tanto, la cocina juega un papel muy importante en Breath of the Wild e ir provistos de buenos platos será siempre una garantía para sobrevivir en el salvaje Hyrule de esta entrega.

¿Os acordáis de los famosos templos de la mayoría de The Legend of Zelda? Pues han sido eliminados en Breath of the Wild ¡oh blasfemia! pensará el usuario más purista. Pero no, lo cierto es que han sido reciclados en clave de 120 santuarios desperdigados por todo el mapa de Hyrule. En estos santuarios se nos presentarán diferentes tipos de pruebas: algunas de fuerza -derrotar a una guardián-, otras de ingenio y otras de habilidad. Y lo cierto es que funcionan de maravilla como sustitutos de los clásicos templos de la saga. Además, una vez se completa el santuario se nos otorga una recompensa así como la posibilidad de realizar un viaje rápido a las puertas del santuario, lo cual es de suma utilidad sabiendo el tamaño que tiene el mapa del juego.

Una vez completemos un santuario, la deidad consagrada a la diosa Hylia que guarda el santuario nos otorgará un símbolo de valía que son tremendamente importantes durante la aventura. Y esto es que es un punto fundamental en el juego, ya que sin ellos será casi imposible avanzar ¿y por qué? pues porque reuniendo cuatro de estos símbolos y rezándole a las diferentes estatuas de la diosa que hay repartidas por Hyrule podremos mejorar nuestra salud y nuestra resistencia. Y, creedme, ambas son muy importantes.

Unas grandes aliadas durante nuestros largos caminos, ya sean a caballo o a pie, serán las postas. Inicialmente funcionan como establos en los que guardar/sacar -a cambio de 20 rupias iniciales por caballo- aquellos caballos que hayamos conseguido domar, pero lo más interesante de ellas no es precisamente esto sino que también funcionan como posadas en el camino en las que podremos descansar, resguardarnos del frío o de la tormenta. Además, en la misma posta o en las inmediaciones suele haber personajes con misiones secundarias muy interesantes.

Y, en general, básicamente esta sería, a grandes rasgos, la parte jugable de Breath of the Wild, y eso que me dejo muchas cosas en el tintero, como el gran número de misiones secundarias de altísimo nivel de las que dispone el juego, las pruebas heroicas -necesarias para según qué cosas-, las semillas kolog -importantes para mejorar el inventario-, las fuentes de la gran hada -parar mejorar las vestimentas-, comprar incluso una casa, mejorar equipamiento… son mil detalles que son imposibles de condensar en un análisis, no sólo por la cuantía de los mismos sino también por su profundidad. Pero creo que a estas alturas el lector tendrá algo bastante claro: Breath of the Wild no es un videojuego al uso y es más completo de lo que muchos podamos imaginar inicialmente.

¿Qué sería de un The Legend of Zelda sin su clásica historia? Pues lo cierto es que nada, pero es que en Breath of the Wild se da un vuelco a todo el universo de la saga. De hecho, si seguimos lo escrito en Hyrule Historia y lo dicho por los creadores, no podemos encuadrar a Breath of the Wild en ningún momento ni en ninguna línea vista hasta ahora en la saga, lo cual deja a este juego en un limbo que le beneficia bastante, pues posiblemente de lugar a una tercera línea o una paralela. El hecho es que una vez más Link es el elegido para salvar Hyrule, o más bien para liberarla, ya que Ganon la arrasó cien años antes de los acontecimientos del juego, derrotando a los hylianos y sus aliados.

Despertamos en el interior de una especie de templo, salimos y ante nosotros se nos presenta la inmensidad. No sabemos casi nada, hemos perdido la memoria -recurso manido en el mundo del videojuego- pero, por casualidades de la vida, un vejete ermitaño que vagaba por allí cerca se encarga ponernos al día. Cien años antes el reino de Hyrule había alcanzado un poderío tecnológico impresionante y para defender al reino se habían creado cuatro grandes bestias divinas artificiales controladas por las distintas tribus que habitan Hyrule: zora, gerudo, goron y orni.

Pero un buen día -o no tan bueno- Ganon apareció y arrasó el reino de Hyrule. Ni siquiera las bestias divinas, Link o la princesa Zelda pudieron contener a Ganon: el cataclismo. Link, como protector real, fracasó en su tarea, pero fue inducido en una especie de sueño que le ha hecho despertarse cien años después. Nuestro objetivo será saldar la deuda que tenemos con Hyrule y derrotar a Ganon de una vez por todas; para ello deberemos recuperar la confianza de las cuatro tribus que controlaban a las bestias divinas, ahora reveladas contra ellos por la influencia maligna de Ganon.

Es un The Legend of Zelda algo más oscuro que la mayoría, aunque sin llegar a los niveles de Twilight Princess o Majora’s Mask, pero sí que es cierto que parte de la historia y el tratamiento de la misma se aleja del halo infantil que tuvieron algunos The Legend of Zelda. A pesar de que la trama es bastante potente e incluso más desarrollada que en muchos juegos de la saga, es en las misiones secundarias donde encontraremos gran parte del atractivo del juego. Y es que Nintendo ha creado un universo tan completo, consistente y lógico que puede llegar a abrumar. Se acabó salvar a la princesa, es la hora de la venganza.

Y poco más hay que decir sobre The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Es complicado hacer un resumen o recomendar la obra maestra de Nintendo en un único párrafo. Creo que me limitaré sólo a decir que estamos ante uno de los mejores videojuegos que se han concebido nunca, ante uno de los mejores Zelda y casi me atrevería a decir que ante el juego de la generación.

NOTA: 10/10.

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Impresiones E3 2017

Como todos los años, la mayoría de aficionados al mundo del videojuego esperamos la Electronic Entertainment Expo -E3- como agua de mayo, a pesar de que en los últimos tiempos ha ido perdiendo algo de fuelle con respecto a los E3s más potentes del pasado. De hecho, considero que la política de filtrar determinados “bombazos” antes de las conferencias le resta bastante interés a las mismas; mi ejemplo es sintomático, yo hace años me quedaba -trabajase o no- hasta las tantas de la madrugada para ver las conferencias. Ya no hago eso ni por asomo.

De hecho, ya casi ni comento entre amigos el E3, sólo unos cuantos comentarios y tirando, nada de hacerlo en directo. Ha perdido bastante interés para mi y este año -salvo honrosas excepciones- no hace más que corroborarlo.

A continuación no voy a realizar un resumen de cada conferencia sino comentar lo que me ha parecido más interesante de las mismas, ya que en algunos casos hay determinados títulos que no me llaman demasiado la atención y que hacer un comentario sobre ellos sería absurdo.

  • Electronic Arts 10/06

Es la conferencia que arranca el E3 y es una de las que vemos con mayor entusiasmo; no por la compañía en sí sino porque es la primera y, normalmente, se comienza con más ganas que se acaba. Al margen de lo presentado sobre Battlefield 1, de EA me quedo con lo mostrado de FIFA 18, que es bastante continuista respecto a FIFA 17, lo cual no es una mala noticia: al contrario. Además, mantendrán el modo “El camino”, que le aporta un chorro de aire fresco a la franquicia.

Need For Speed Payback no me llamó la atención en absoluto, a simple vista me parece más de lo mismo y, por el momento, no me genera demasiado interés. Sin embargo, acto seguido sería presentado el que es, para mi, el título más interesante de toda la conferencia de EA en este E3 2017: A Way Out, lo nuevo de Starbreeze Studios, responsables del magnífico Brothers: A Tale of Two Sons (2013). Se trata de un título carcelario con un fuerte componente cooperativo. Lo cierto es que luce de miedo y es uno de los juegos que espero con más ganas de todo este E3.

Después se hablaría brevemente de Anthem, lo nuevo de BioWare, pero que desarrollaré mejor en la conferencia de Microsoft. Un poco de NBA Live 18 que no me llama demasiado la atención, ya que prefiero la franquicia de 2K, y eso que no soy un forofo total del baloncesto. Y, para terminar, lo que la mayoría del público esperaba y yo no: Star Wars Battlefront II. La verdad que lo mostrado se ve de maravilla, pero no es un título que me llame demasiado la atención al estar orientado casi al 100% al multijugador.

  • Microsoft 11/06

El primer plato importante del E3 llegaría con Microsoft. Es una conferencia que comenzó fuerte con el anuncio de Xbox One X, es decir, el nombre definitivo de Project Scorpio. Un anuncio bastante interesante en el que se mostraron las características técnicas de la consola así como su diseño final, siendo la consola más pequeña de Microsoft hasta la fecha. Me gustó mucho el precio y su sistema de refrigeración. Aún así, no creo que de el salto todavía. Esto de las revisiones considerablemente más potentes como New 3DS, PS4 Pro y Xbox One X me parece un completo atropello hacia aquellos usuarios que confiaron en las compañías comprando sus cacharros de lanzamiento. Pero bueno, ya se verá.

Forza Motorsport 7 me gustó pero no me entusiasmó. He de decir que en esta generación no he dado el salto en Forza salvo con Forza Horizon 2. Todavía no he probado ni siquiera Forza 5, aunque el 6 me llama mucho. Creo que se están sacando demasiados Forza en muy poco tiempo y que se está saturando un poco al usuario con estos títulos. Yo mismo todavía sigo dándole a Forza 4 en Xbox 360, con eso lo digo todo.

Luego vino Metro Exodus, lo primero que más me llamó la atención de esta conferencia, aunque no se trate de un exclusivo en absoluto. Saldrá en 2018 y tiene una pinta espectacular, la verdad. Soy un completo amante del universo Metro, por lo que este anuncio me satisfizo mucho.

Pero lo fuerte vendría justo después: Assassin’s Creed Origins ¡por fin! y qué pinta tiene… se mostró un increíble ‘gameplay’ del juego y creo sinceramente que, de ser así, será una completa revisión de la saga Assassin’s Creed. Ubisoft reinventándose de nuevo, y eso que todavía no había llegado siquiera su conferencia.

Posteriormente se presentarían o desarrollarían títulos que no me llaman demasiado la atención por el momento como Playerunkown’s Battleground, State of Decay 2, Dragon Ball FighterZ… únicamente me gustaría seguirle la pista a Sea of Thieves -aunque su naturaleza 100% online me echa hacia atrás- y Cuphead, por su apartado artístico.

Crackdown 3 me llamó bastante y eso que todavía tengo pendiente el primero -lo jugaré en breve, para ponerme al día-. Pinta muy bien y creo que puede ser uno de los títulos clave de Xbox One de cara al futuro. Me recuerda muchísimo a la notable Demolition Man (Marco Brambilla, 1993).

Life is Strange: Before de Storm y La Tierra Media: Sombras de Guerra me llaman a medias. No son bombazos para mi pero les seguiré la pista muy de cerca, sobre todo al primero, ya que el original me encantó.

Por último, para finalizar la conferencia de Microsoft, destacar el ‘gameplay’ de Anthem, lo próximo de BioWare. Todo el mundo está flipando con este título y a mi, sin embargo, no me llama demasiado. No entro en que sea espectacular o no, que lo es. Lo que no me llama es su concepto de juego, pero aún es pronto y habrá que seguirlo de cerca también.

  • Bethesda 12/06

Una conferencia que me ha parecido bastante flojita, la verdad. Esperaba bastante más de Bethesda este año, quizá como todos. Llevamos esperando el nuevo The Elder Scrolls bastante tiempo y las continúas remasterizaciones o revisiones de Skyrim no son suficientes. Pero bueno, hubo dos anuncios que me gustaron, aunque tampoco fueron un “megatón” bajo mi punto de vista. El primero fue el de The Evil Within 2, algo que ya se esperaba pero que causó ovación en la sala, en la prensa y en el público. Y no es para menos, el trailer tenía muy buena pinta.

Pero lo más importante, para mi, fue el anuncio de Wolfenstein II: The New Colossus con un impresionante trailer con actores reales y un ‘gameplay’ frenético. El anuncio de un nuevo Wolfenstein siempre es una buena noticia, sin embargo veo a  The New Colossus demasiado continuista con respecto a The New Order y The Old Blood. Pero bueno, habrá que esperar y seguirle la pista muy de cerca. Por lo demás, nada más a destacar de esta conferencia que, como comentaba al inicio, me pareció algo descafeinada.

  • Ubisoft 12/06

La mejor conferencia de todo este E3 2017 llegaría de una de las desarrolladoras más denostadas por público y prensa. Y es que Ubisoft se ha puesto muchísimo las pilas de cara a este E3. Ha sabido jugar sus bazas muy bien, con pequeños aperitivos por aquí y por allá, convirtiéndose en la auténtica protagonista del mismo, le pese a quien le pese.

Comenzaron con un título que, a priori, me parece interesante, aunque no lo suficiente como para hacerme con una Nintendo Switch por ahora: Mario + Rabbits Kingdom Battles, cuyo ‘gameplay’ me pareció un soplo de aire fresco dentro del universo de Mario. Siguieron desarrollando luego más de Assassin’s Creed Origins y a 4K. La verdad que el título luce de maravilla y Egipto se ve increíble. Es, posiblemente, el juego al que más ganas le tengo de todo este E3 2017.

Siguieron con The Crew 2 que, siendo honestos, tiene una pinta genial. No he probado el primero porque, la verdad, tengo bastantes juegos de velocidad pendientes todavía, pero esta segunda parte es un tres en uno en toda regla. Otro a seguir de cerca.

La conferencia avanzó con South Park, que para los seguidores de la serie es una muy buena noticia, y con un juego para realidad virtual que no me interesa demasiado por el momento -soy un carca, no soy nada amigo de la realidad virtual-. Pero rápidamente llegó otro de los bombazos de Ubisoft para este E3: Skull & Bones, que se basa en la fórmula de Assassin’s Creed IV: Black Flag / Rogue pero con un fuerte componente cooperativo en las batallas marítimas. Espero, y deseo, que intenten meterle una buena campaña porque, en el caso de que lo hagan, será una compra más que segura por mi parte.

Vino después una buena batería de títulos menores que no me pareció demasiado interesante, salvo Starlink: Battle for Atlas, que no tenía mala pinta. Lo bueno llegaría con el ‘gameplay’ del esperado FarCry 5 que, la verdad, pinta muy pero que muy bien. Sigue la línea de la saga FarCry pero la ambientación en la América más profunda con un toque de True Detective lo hacen tremendamente atractivo.

Para ponerle el broche de oro a la conferencia más atractiva del E3 2017 Ubisoft soltó la traca final: Beyond Good & Evil 2. Es cierto que me sorprende que hayan rescatado este título, ya que parecía estar olvidado. Además lo han rescatado por todo lo alto y Beyond Good & Evil siempre tuvo un público más bien moderado -pero muy fiel-. Pero bueno, para aquellos que lo disfrutamos en su época -y para los que no- es una enorme noticia. El trailer es una auténtica barbaridad apta para todos los gustos. Junto con Assassin’s Creed: Origins es el verdadero bombazo del E3.

  • PC Gaming Show 12/06

De esta conferencia únicamente destacar una cosa que me ha hecho el ser humano más feliz sobre la faz de la tierra durante unos minutos. Y no es más que la remasterización del primer Age of Empires. No soy muy amigo de este tipo de cosas, que en muchos casos no son más que un sacacuartos… pero es que esto era absolutamente necesario.

  • Sony 13/06

Lo cierto es que esperaba algo más de Sony en este E3. La compañía japonesa siempre ha sabido manejar muy bien estos eventos y la verdad es que siempre suelen tener un buen papel en casi todos los E3. Sin embargo, gran parte de lo mostrado en la edición de este año se sabía de antemano y las novedades no son para mi desde luego.

Destacaría el ‘gameplay’ de Days Gone, que pinta bastante bien y que puede ser un auténtico bombazo si crean un buen universo en torno al juego. También me gustó Call of Duty WWII, aunque esperaba que se mostrase algo más que un ‘gameplay’ multijugador. Y, sobre todo, God of War, que me encantó y dejó sin aliento gracias a un ‘gameplay’ impresionante. Posiblemente sea el exclusivo de PS4 que más ganas tenga de jugar a día de hoy.

Detroit Become Human también me gustó bastante. Soy un completo fan de los juegos orquestados por David Cage y este pinta muy pero que muy bien. Habrá que seguirle la pista de cerca. Lástima que no cuente, siquiera, con año de salida todavía.

Y poco más que destacar de la conferencia de Sony en este E3 2017, al menos bajo mi humilde punto de vista. El resto de juegos, DLCs y elementos mostrados no me llamaron demasiado la atención.

  • Nintendo 13/06

Nintendo, como es costumbre, no contó con una conferencia al uso sino con un tedioso ‘Direct” más. No soy nada amigo de esta política de Nintendo, más siendo consciente de que su papel en el E3 siempre fue determinante, con grandes conferencias en las que Miyamoto brillaba con luz propia. Pero bueno, la compañía ha decidido optar por este formato para presentar sus novedades y no seré yo, un simple mortal, el que ponga en tela de juicio nada.

Xenoblade Chronicles 2 debe ser un bombazo para una buena parte del público, pero X en Wii U no me convenció en absoluto y, por el momento, este título no me interesa demasiado. Kirby mola, pero muy en la línea de Nintendo, cuyas franquicias siempre funcionan pero que, sinceramente, han de ofrecerme algo más para que de el salto a Switch. Pero sí que podría hacerlo el anuncio de un futuro RPG de Pokémon para Switch, como anunciaron justo después.

El auténtico bombazo me pareció el anuncio de Metroid Prime 4: un título que no se esperaba pero que tendrá una gran acogida por parte del público. Aunque no se mostró nada, únicamente el título. Ni siquiera una triste fecha.

El resto de anuncios tampoco me llamó la atención demasiado. DLCs, títulos muy clásicos o que no me interesaban… ninguna razón para dar el salto a Switch. Salvo al final, con el increíble trailer de Super Mario Odyssey, que además saldrá a la venta este mismo otoño.

Y así acaba este E3 2017. Un poco agridulce bajo mi punto de vista. Agridulce porque ha habido grandes presentaciones -sobre todo por parte de Ubisoft- y también notorias ausencias. Las tres grandes compañías apenas han destacado, no han dado sorpresas suficientes como para que nos lancemos a la calle a por sus consolas. Ha tenido que ser la que menos esperábamos la que haya salvado esta feria del videojuego: Ubisoft. Y aún así tampoco es que hayan sido los mejores anuncios de la historia… En fin, esperaremos a 2018, a ver con qué nos vuelven a “sorprender”.

[ANÁLISIS] Inazuma Eleven

Desde hace unos años, los videojuegos de fútbol estaban acaparados por dos franquicias en torno a las cuales orbitaban todos los seguidores de tan noble deporte. Este monopolio por parte de EA Sports y Konami nos ha brindado grandísimos títulos a lo largo de un beneficioso ‘turnismo’ para ambas sagas. Sin embargo, si echamos la vista atrás, antes el catálogo sobre juegos de fútbol era bastante más amplio, con títulos que se han quedado grabados a fuego en la memoria colectiva.

En Japón, a pesar de no contar con los mayores ases de este deporte, el fútbol se vive bastante más que en otros países de Asia -aunque ahora China le va a la zaga-. Tomando como principal referencia Oliver y Benji -Captain Tsubasa-, el estudio Level 5Profesor Layton, Dragon Quest, Ni No Kuni, Fantasy Life…- se lanzó a la piscina con un videojuego medido al milímetro para el público japonés: Inazuma Eleven, exclusivo para Nintendo DS.

El éxito fue increíble e incluso comenzó a emitirse un anime sobre el videojuego. En Europa tuvimos que esperar hasta comienzos de 2011 para disfrutar del fenómeno futbolístico que estaba arrasando en Japón y que ha dado ya diez juegos, sin contar con las versiones para dispositivos móviles. El resultado ha sido un título altamente adictivo, con una jugabilidad a prueba de balas.

Gráficamente es un título muy digno para Nintendo DS, con tres aspectos muy diferentes a valorar. En primer lugar tenemos el apartado en el que pasaremos más tiempo, que es moviéndonos por el Instituto Raimon y parte de la ciudad. Casi completamente en 2D y con una vista cenital muy clásica. El diseño de los personajes, el escenario y el atrezzo raya a un nivel muy bueno, resultando agradable y consecuente con el sistema.

A la hora de jugar al fútbol se mantiene la vista cenital con el 2D anterior salvo en los momentos en los que se realiza alguna jugada especial o se tira a puerta, en los cuales aparece una breve escena en un 3D óptimo para una Nintendo DS.

En último lugar tenemos las cinemáticas que se suceden durante la aventura y que sirven para dar consistencia a la trama o como introducción de momentos importantes. Aunque no son tan extensas como nos gustaría a más de uno, estas escenas tienen una calidad increíble que poco tienen que envidiar a cualquier anime puntero.

Dejando de lado estos tres aspectos gráficos diferentes de Inazuma Eleven, a la hora de valorar el título de forma general a nivel técnico podemos ver que la experiencia es más que satisfactoria. Además, Level 5 ha puesto mucho mimo en la ambientación y las diferentes partes de la ciudad, el Instituto u otros lugares desprenden calidad con el sello indiscutible del estudio.

A nivel sonoro hablamos de un juego sobresaliente a todos los efectos. La banda sonora, compuesta por Yasunori Mitsuda –Xenogears, Mario Party, Xenoblade Chronicles-, cuenta con temas de mucho nivel, que en ningún momento resultan repetitivos y que casan perfectamente con el espíritu del juego. Los efectos también gozan de buena calidad, aprovechando las virtudes del sistema y siendo, además, muy variados. Por último, destacar que Inazuma Eleven se encuentra completamente doblado al castellano, siendo además un doblaje sobresaliente.

La jugabilidad es, sin ningún lugar a dudas, la gran protagonista de Inazuma Eleven. El sistema ideado por Level 5 es complicado de describir con palabras, ya que se basa en la mezcla de dos conceptos muy diferentes que, a la par, aprovechan las capacidades de la consola. De hecho, a pesar que existan Inazumas en Wii, sería impensable un título de estas características en una consola que no sea Nintendo DS o Nintendo 3DS -e incluso Wii U podría encajar con la fórmula-, ya que son necesarias dos pantallas -una de ellas táctil-.

La mayor parte del tiempo Inazuma Eleven es un título RPG en el que pasaremos más tiempo yendo de un lado a otro y hablando con personajes que jugando al fútbol. Aunque esta fórmula tiene su origen en títulos como Final Fantasy (Squaresoft, 1987), quizá el caso de Inazuma Eleven sea más parecido al de títulos como Pokémon Rojo/Azul (Game Freak, 1996) de Game Boy. Aunque en este caso se le otorga a la trama un mayor peso, ya que todo gira en torno a la misma, a pesar de que los partidos de fútbol sean los grandes protagonistas por cuestiones obvias.

Los partidos de fútbol se jugarán en la pantalla táctil haciendo uso del lápiz de Nintendo DS. Con el lápiz trazaremos el movimiento que deberá hacer cada jugador de nuestro equipo en tiempo real, así como seleccionar las acciones a realizar -robar el balón, chutar, despejar, habilidades especiales…-. Aunque explicado así pueda parecer complicado, el sistema es tremendamente sencillo y adictivo.

Para jugar al fútbol habrá hasta tres posibilidades. La primera de ellas es jugar pachangas, las cuales surgirán aleatoriamente mientras nos movamos por el Instituto o la ciudad. No son partidos obligatorios, ya que podremos huir de ellos perdiendo puntos. La segunda posibilidad es seguir los partidos de la trama contra otros institutos; son partidos más serios, con 11 jugadores y con el objetivo de ganar -no se pueden perder-. Y, por último, los partidos ya jugados contra institutos podrán repetirse cuantas veces queramos para ganar experiencia.

Los jugadores subirán de nivel e irán adquiriendo nuevas habilidades, por lo que jugar al fútbol y enfrentarse a los institutos con un buen nivel general es indispensable. Aún así, uno de los principales problemas de Inazuma Eleven es que resulta demasiado sencillo, siendo muy complicado llegar a perder un partido de la trama.

La historia es el nexo de todo en Inazuma Eleven, todo gira en torno a ella, a pesar de no contar con un guión demasiado elaborado. Esto no quiere decir que los diálogos sean malos o no exista peso en la historia, todo lo contrario. El problema es que el título está pensado para el público japonés, y más concretamente para niños o adolescentes, por lo que se hace muchísimo hincapié en los valores, la amistad, camaradería… algo que ya damos por hecho si contamos con una edad. Por lo tanto, es preciso saber a qué nos enfrentamos antes de comenzar con Inazuma Eleven si tenemos más de 18 años.

Todo gira en torno a Mark Evans, portero de fútbol del Raimon, un equipo de instituto que es un absoluto desastre. Antaño una joya del Fútbol Frontier, ahora vive horas bajas bajo la capitanía de Evans que, además, no cuenta con el apoyo del Instituto -ni de profesores ni de alumnos-. Cuando comienza el campeonato, la Royal Academy -vigente ganador- le pega una completa paliza al Raimon. A partir de este momento, Mark tendrá que buscar ayuda para que el Raimon no desaparezca y Axel, el nuevo estudiante del Instituto, estrella del Fútbol Frontier, parece perfecto para ello.

En definitiva, Inazuma Eleven es otro gran juego de Level 5 y un título muy interesante para Nintendo DS -o 3DS-. Jugablemente es una auténtica pasada, pero su tono infantil y su proyección casi exclusiva hacia el público japonés puede hacer que no encaje con todos los jugadores.

NOTA: 7,5/10.

Hogar pixelado: Isla Taura

Artículo publicado en IGN España el 22 de octubre de 2015.

La saga The Legend of Zelda nos ha dejado algunos parajes virtuales inolvidables, algunos de ellos verdaderos símbolos dentro de la cultura del videojuego. Hyrule, en todas sus interpretaciones, es una tierra rica y variada: desde el Desierto de Lanayru hasta el Templo del Agua, los diferentes escenarios de la saga Zelda merecen su pequeño rincón en Hogar Pixelado. Hoy, sin embargo, traemos uno de los lugares más emblemáticos de un Zelda amado y odiado a partes iguales: Isla Taura de The Wind Waker.

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Y es que el título que vio el nacimiento del héroe de los vientos no tuvo una acogida unánime por parte de los fanes, el público general y la prensa. Que The Wind Waker es un título sobresaliente y, muy probablemente, uno de los mejores The Legend of Zelda jamás creados es algo en lo que casi todo el mundo debe coincidir, pero su particular diseño y estética creó un rechazo inmediato e inaudito entre sus seguidores. Finalmente, el entrañable Link “ojos de gato” -llamado así por sus creadores- acabaría por imponerse en títulos sucesivos, de hecho su diseño vuelve en TriForce Heroes.

The Wind Waker tiene una gran cantidad de islas que, prácticamente todas, merecen su pequeña mención en Hogar Pixelado, pero hay una que sobresale entre todas. Una isla acogedora y llena de vida: la capital del Gran Mar, Isla Taura -o Windfall Island en inglés-.

La luminosidad y sus vivos colores son los rasgos identificativos de Isla Taura. Su majestuosidad, como isla, se puede observar desde varias millas náuticas antes de arribar a esta población en el Gran Mar. Isla Taura se encuentra en la zona norte del Gran Mar, concretamente en el cuadrante B4 de las cartas náuticas del Gran Mar. A pesar de que se encuentran a muchas millas, Isla Taura colinda con Isla del Viento, Isla Calabaza, Isla de la Huella e Isla Triángulo del Norte.

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Nuestra llegada a Isla Taura no será tan agradable como cabría pensar. Tras los acontecimientos ocurridos en Isla del Diablo recobraremos la consciencia en una pequeña cueva subterránea abordo de una extraña embarcación que, precisamente, nos hablará. Se trata de Mascarón Rojo y es en Isla Taura donde lo vemos por primera vez, convirtiéndose así en nuestro barco, con el cual surcaremos el Gran Mar a lo largo y ancho. Pero a Mascarón Rojo le faltaba algo, y era un mástil con su correspondiente vela, la cual deberíamos obtener posteriormente en una tienda de la isla.

Lo que más llama la atención de Isla Taura es su molino-faro, el cual es el edificio más alto e importante de la isla, y un símbolo de la misma, aunque el faro lleva años sin funcionar. Pero Isla Taura es mucho más que su molino-faro, es un importante enclave comercial en el Gran Mar y está repleta de personajes importantes de The Wind Waker. Isla Taura cuenta a su vez con una importante y exclusiva tienda de bombas que abastece a todos los habitantes del Gran Mar. Esta regentada por Don Polvorín. Cuenta también con la tienda de Don Obturo, que no es más que una casa de fotografía en la que se venden y compran fotos o artículos para las cámaras. Otra tienda de Isla Taura es la tienda de Zunari, es la más pequeña de todas y está regentada por Zunari, una especie de esquimal hylian. Es el modesto negocio donde compraremos la vela para Mascarón Rojo. Gracias a esta compra, y a nuestro apoyo, el negocio irá creciendo hasta convertir a Zunari en un mercader. Isla Taura también cuenta con una tienda de pociones llamada Farmacia ChuChu, al cargo del Dr. Von Schnitzel, el cual usa el jugo de ChuChu para fabricar variadas pociones para toda la isla y parte del Gran Mar.

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Al margen de su evidente actividad comercial, Isla Taura está llena de viviendas y zonas verdes. Entre las viviendas sobresale la pomposa Casa de la Riqueza, una mansión donde se realizan subastas nocturnas que está en disputa entre dos familias. Al ser la isla más poblada del Gran Mar, Isla Taura es también un centro penitenciario y alberga una prisión en la que se encuentra un peculiar e importante reo. Uno de los centros de reunión más importantes de la isla es el Café Bar, una acogedora taberna de ambiente marinero propiedad de la hyliana Lilian. Y, por último, es muy destacable también la Escuela de la Felicidad, en la cual imparte clases la señorita María. En esta escuela es donde se forman todos los niños de Isla Taura -y de algunas islas colindantes- los cuales traen de cabeza a su profesora.

Isla Taura es, probablemente, el lugar más importante de The Wind Waker junto con la Isla del Diablo. En Isla Taura conoceremos a uno de los personajes más importantes del juego y un personaje inolvidable de la saga Zelda: Mascarón Rojo. También conseguiremos la importante Melodía del transcurrir así como participar en la adictiva batalla del calamar. No resulta extraño que Nintendo escogiese a Isla Taura como una de las primeras localizaciones que mostrar de la versión en HD de The Wind Waker para Wii U, ya que su importancia y majestuosidad son claves para la saga. Por cierto, Isla Taura existe en la realidad, se encuentra en Nicaragua, concretamente en la región Río San Juan.

[ANÁLISIS] Mario Party: Star Rush

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Análisis publicado en IGN España el 19 de octubre de 2016.

La más longeva serie ‘spin off’ de Mario llega de nuevo a la portátil estrella de la actual generación. Y es que ya se demostró en 2005, con Mario Party Advance, que trasladar el espíritu de Mario Party a una portátil era una auténtica genialidad, ya que nos permitía ‘llevarnos el tablero’ a cualquier sitio. Hecho que quedó corroborado posteriormente con Mario Party DS (2007) y reafirmado en Island Tour (2013).

Aunque la saga ha ido, poco a poco, perdiendo fuelle, Nintendo no ha cejado en su empeño de mantener a flote una licencia más que interesante. Aquella fórmula que supuso una revolución en 1998 con Mario Party en N64 se sigue manteniendo intacta a pesar de tener encima casi dos décadas, prueba fehaciente es el título es Mario Party: Star Rush, el título que hoy nos ocupa.

A pesar de que sale al mercado casi tres años más tarde que Island Tour (2014), Nintendo no parece haber escuchado demasiado a la comunidad y vuelve a cometer  algunos errores que lastraron a la anterior entrega. Aunque, por contra, el multijugador se refuerza y se da más importancia a los minijuegos que, al fin y al cabo, son la esencia de la saga.

Gráficamente estamos hablando de un juego muy similar a lo visto en Island Tour. Las comparaciones son odiosas, lo sabemos, pero cuando salen dos juegos muy similares, para más inri de la misma franquicia, es odioso a la par que inevitable realizar dicha comparativa. El 3D funciona de maravilla y no causa sensación de pesadez en ningún momento, ya que estamos ante un juego eminentemente pausado.

El diseño, tanto de los mapas como de los minijuegos, sí que raya a un buen nivel y todos y cada uno de ellos, dejando a un lado su dificultad, dan la sensación de estar trabajados a la vez que son bastante divertidos. Además, las animaciones son bastante buenas, generando un ambiente muy simpático.

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Por otro lado, Mario Party: Star Rush suena de fábula, como no podía ser de otra manera en un juego de Mario. Los sonidos y sus efectos serán de los de siempre, sí, pero hacen vibrar nuestra pequeña portátil envolviéndonos y divirtiéndonos a partes iguales. Además, el juego se encuentra completamente localizado al castellano.

Como es evidente, este tipo de juegos no cuentan con historia y están orientados al cien por cien hacia el multijugador. Sin embargo, es preciso añadir que el protagonista de esta entrega no es precisamente Mario sino Toad. Esto responde a la política de Nintendo de ir dando protagonismo, durante un tiempo, a determinadas mascotas; hace poco fue Luigi y ahora, parece, le toca a Toad.

Entrando en lo importante, que es la jugabilidad, nos encontramos ante un título conservador, lo cual no es malo, ya que la estructura de la saga, su esencia, se mantiene relativamente intacta. Como decimos, no es malo, si algo funcionaba hace veinte años funcionará ahora, pero es evidente que Mario Party pide a gritos una cierta remodelación que ya era evidente en la anterior entrega, sobre todo en cuanto a la variedad y dificultad los minijuegos.

Pero no todo va a ser malo, en Star Rush se han intentando subsanar algunos errores y esto se ha traducido en una mayor importancia hacia los minijuegos, que ahora se vuelven el pilar fundamental del título, realizando una perfecta simbiosis con el tablero por turnos, algo que no ocurría en Island Tour, por citar a su antecesor directo. Así pues, aunque lo importante se desarrolla en el tablero, en el que será fundamental trazar una buena estrategia -o camino- a través del azar -los dados-, los minijuegos vuelven a captar el protagonismo de la saga con un total de 26 diferentes, 12 jefes, otros 12 de acopio de monedas y, por último, 3 minijuegos especiales.

En Star Rush subir de nivel será fundamental y esto se conseguirá conforme vayamos consiguiendo estrellas en cada mundo, cada cual más enrevesado. Conforme vayamos subiendo de nivel iremos desbloqueando nuevos modos de juego -como Maratón monetaria, por ejemplo- así como nuevos minijuegos que podremos jugar siempre que queramos, sin necesidad de introducirnos en una partida de tablero.

El principal modo de juego es ‘Toads a la aventura’, que no es más que el clásico modo en el que la acción se desarrolla en un tablero por el que iremos moviéndonos por turnos gracias a la tirada de un dado de seis caras -a veces más-. Pero todo se resuelve mediante determinados minijuegos y jefes finales. El objetivo principal, por supuesto, será conseguir el mayor número de estrellas posibles, las cuales obtendremos quedando en primera posición en los citados minijuegos.

Estos minijuegos son relativamente variados pero, en ocasiones, se repiten más de lo deseado, resultando una experiencia algo repetitiva, sobre todo con los jefes finales. Al tener únicamente 12 jefes, estos se repiten sin cesar mundo tras mundo. Por ejemplo, el ‘Mega Goomba’, basado en el famoso juego de las ranas que cruzan la carretera, aparece  al inicio de casi todos los mundos.

Además, Star Rush adolece de otro mal y es la poca exigencia del título para con sus usuarios. Mario Party: Star Rush resulta ser un juego extremadamente sencillo incluso en sus niveles más altos de dificultad. Si jugamos en solitario -opción desaconsejable- no será nada complicado vapulear a nuestros rivales sin apenas esfuerzo. No sólo superar minijuegos es sencillo, también lo es derrotar jefes ya que, al existir poca variedad de los mismos, es inevitable aprenderse rápidamente sus patrones de ataque. Star Rush no exige al usuario el mínimo de habilidad necesario para convertirse en un reto y es algo que lastra la experiencia incluso en su multijugador. Es cierto que se sortea el principal estigma de Island Tour al darle menos importancia al azar, pero se cae en la trampa de la sencillez.

Por último, es preciso comentar una de las principales características de Star Rush y no es otro que su modo multijugador. Tenemos dos modos, el primero de ellos es el modo Comunicación local, en el cual jugaremos con usuarios cercanos que tengan el juego. Pero el más interesante es el Modo descarga, en el cual únicamente es necesaria una copia del juego en una 3DS y no en el resto, aunque limita el número de juegos, pero no obliga a todos los usuarios a adquirir el título. Por supuesto, este último también es en red local. Y es que resulta incomprensible que, a estas alturas, Nintendo no haya introducido aún el imprescindible multijugador online que un título como Mario Party necesita, ya que de esta forma limita al usuario al modo local, con todos los inconvenientes del mismo.

EL VEREDICTO

Mario Party: Star Rush intenta subsanar, sin mucho éxito, los errores de la anterior entrega de la saga. Deja de lado parte del azar a favor de la habilidad, pero el título acaba resultando excesivamente fácil debido, entre otras cosas, al corto abanico de jefes finales. Su modo de red local ‘descarga’ resulta genial, pero la saga precisa urgentemente un multijugador online.

Lo mejor:

  • Simpático como pocos
  • Modo descarga: una 3DS para todos y todos para una.
  • Abandona el azar para centrarse en la habilidad…

Lo peor:

  • … pero no es exigente y resulta demasiado sencillo.
  • El número de jefes finales se antoja escaso
  • Carece de multijugador online.

NOTA: 7/10.

Análisis muy personal del E3 2016

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Jamás he comentado, formalmente, un E3 por aquí y creo que ya iba siendo hora de hacerlo. Esta feria, tan esperada por muchos, dejó de causarme interés hace unos cuatro o cinco años por motivos más que evidentes: humo, humo y algo más de humo. De hecho, de unos años acá, ya ha perdido casi todo el interés, por mi parte, al “filtrarse” excesiva información poco antes de cada conferencia por lo que… ¿qué sentido tiene entonces que me trague una conferencia en inglés a las cuatro de la mañana un día entre semana? pues, básicamente, comentarlo con amigos, compañeros y conocidos, ni más ni menos.

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Antes del hilo en el foro, del blog, de colaborar con revistas… me dedicaba a hacer un resumen en mi Facebook de lo que me había parecido cada conferencia y, precisamente, es lo que pretendo hacer con esta entrada, un pequeño resumen sobre mis impresiones de cada conferencia -que haya visto- y lo más destacable de ellas.

  • EA 12/06

Poco que añadir a la peor conferencia que he visto en este E3 2016 y una de las peores que he visto en años. Por un lado, los títulos presentados me generan muy poco interés, pero esto es algo más personal que formal. Titanfall 2 parece más de lo mismo y, encima, demasiado frenético. Mass Effect Andromeda, bien, pero dan muy poca información, prácticamente con cuentagotas y se hubiese agradecido un gameplay a estas alturas. Lo mejor, aunque parezca mentira, FIFA 17 y su modo historia. Sobre los juegos de Star Wars no puedo opinar, no se mostró prácticamente nada. Y bueno, Battlefield 1 era lo que esperaba, demasiado frenético para ser un juego ambientado en la Primera Guerra Mundial, veremos en qué acaba.

  • Bethesda 13/06

Para quitar el amargo sabor por la conferencia de EA llegó Bethesda con una gran conferencia en la madrugada del día 13 de junio. El gran bombazo, sin duda alguna, fue Quake Champions y su pretensión de alcanzar los e-sports, no es algo que a mi personalmente me entusiasme pero soy consciente de lo que supone resucitar tan mítica saga y enfocarla de esa manera.

No soy muy amigo de las ediciones en HD, más bien todo lo contrario, pero creo que Bethesda me ha vuelto a vender Skyrim… para One o PS4. El anuncio, que ya se sabía con anterioridad, me dejó literalmente boquiabierto. Me parece, por lo visto el día 13, una gran reedición del título de 2011 que, encima, tiene la posibilidad de usar mods en consolas. Sobre The Elder Scrolls: Legends no voy a opinar puesto que ese tipo de juegos no los controlo en absoluto.

Al respecto de Prey he leído de todo. No probé el título de 2006 puesto que su ambientación no me generó -ni me genera- ningún interés, sin embargo he visto gameplays y, en general, hablar muy bien de él. Lo mostrado en la madrugada del día 13 no me entusiasmó tampoco, pero parece ser que no les ha gustado demasiado a los seguidores del título original.

Bethesda VR con HTC Vive. Los que me conocen saben que no soy muy amigo de la realidad virtual, aunque poco a poco me voy abriendo más a la misma. He tenido la oportunidad de probar unas Vive y, la verdad sea dicha, son una auténtica pasada. No me quiero imaginar como tiene que ser jugar a Fallout 4 con unas Vive…

Muy interesante todo lo que rodea al magnífico Fallout 4. La expansión tiene buena pinta y el aterrizaje de Shelter en PC es una gran noticia.

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Por si todo esto parecía poco, Bethesda guardó lo mejor, a mi entender, para el final de la conferencia: Dishonored 2. Con un brusco giro -con sentido- hacia una ciudad situada en el sur del universo de Dishonored, se ha cambiado por completo la paleta gris por una mucho más cálida; los abrigos por camisas de manga corta caqui y la neblina por un bochorno soleado. La jugabilidad, en sí, no parece haberse modificado mucho aunque se le ve bastante más frenético y orientado a la acción. A mi, por el momento, me ha encantado.

  • Microsoft 13/06

Más descafeinada de lo que debería. En Microsoft, y todo esto es una opinión personal, deben ponerse las pilas urgentemente. El anuncio, al inicio, de Xbox One Slim era un secreto a voces, sin embargo, concluir con la presentación de Project Scorpio creo que dejó atónito a más de uno, entre los cuales me incluyo. Por no hablar de la política de unificación de Windows 10 y Xbox One, que a muchos les parecerá una buena idea -que lo es-, pero a otros, los que confiamos en aquella One a 500€ con Kinect por narices, nos parece poco menos que un insulto.

Pasando a los juegos, comenzaron con Gears of War 4. Buena pinta tiene, es innegable, sin embargo no le veo yo el punto como para hacerme con él o que sea la bomba de la conferencia. La tormenta y todo lo relacionado con las partículas moló mucho, pero vi más de lo mismo.

La presentación de un Forza siempre es una buena noticia, si es un Horizon más todavía. Sin embargo, creo que Forza Horizon 2 aún está fresco y el lanzamiento/presentación tan inmediato de un Forza Horizon 3 me parece precipitado, parece que se le agotan las IPs a Microsoft.

ReCore es, quizá, lo más interesante de la conferencia de Microsoft. A muchos, entre los que me incluyo parcialmente, la estética no les entusiasmará, el libro de los gustos es enorme y, encima, no está escrito. Pero es innegable su originalidad y es un título que merece ser seguido de cerca.

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Tras Final Fantasy XV -del que me niego a hablar- llegó el turno para We Happy Few, una de las mayores sorpresas de este E3 para un servidor. Bebiendo mucho de la saga Bioshock, este título promete dar bastante que hablar. Otro a seguir de cerca.

Tekken 7 bien, aunque con Tekken 6 dejé de mostrar interés por la saga, aún así habrá que echarle un vistazo y no perderle la pista. Dead Rising 4 me ha dejado algo frío, esperaba bastante más. El salto con Dead Rising 3 fue bastante grande respecto a las entregas anteriores, sin embargo, este nuevo Dead Rising parece calcado de la tercera entrega. Al menos ha vuelto Frank West, veremos en qué queda.

Scalebound no me ha generado demasiada expectación, no luce mal pero no es m tipo de juego, por lo que no entraré a valorarlo. Sea of Thieves tiene muy buena pinta, pero creo que molaría todavía más si incluyesen un modo campaña offline. Y con State of Decay 2 parece que han decidido darle a la saga el protagonismo que merece, presentándolo a bombo y platillo en un E3. Halo Wars 2 cierra la conferencia de Microsoft respecto a juegos. Una buena noticia con un trailer muy bien hecho pero que, sin embargo, no muestra nada.

  • Ubisoft 13/06

Para mi ha sido de las mejores conferencias de este E3 2016. No esperaba mucho de ella y, sin embargo, me gustó aguantar las dos horas de charla y presentación. Llevaba tiempo siguiéndole la pista a Ghost Recon Wildlands y tras lo visto en la conferencia creo que, definitivamente, han terminado por vendérmelo. Buena pinta, apartado técnico ajustado pero eficiente y una ambientación increíble.

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El nuevo South Park es una gran noticia, pero no soy seguidor de la serie ni de otros juegos de la franquicia por lo que no puedo valorarlo como es debido. Pasamos entonces a For Honor, otro de los bombazos con un gameplay muy interesante. Me ha recordado mucho a Ryse: Son of Rome, quizá por ello me guste tanto. Es otro de esos títulos que voy a seguir de cerca a partir de ahora.

Watch Dogs 2 me ha dejado algo frío y eso que seré de los pocos a los que les gustó la primera entrega. Por un lado, gráficamente no me ha sorprendido en absoluto, aunque para mi no es algo excesivamente importante. Por otro lado, lo he visto continuista en exceso tras lo visto en el gameplay, pero aún es pronto para hacer cábalas sobre él.

Para finalizar Steep, un título que me ha llamado también mucho la atención. No soy seguidor de los deportes de nieve ni me gustan especialmente los juegos de snow, sin embargo este Steep ha conseguido captar mi interés tras el uso tan increíble que hace de la nieve. Habrá que seguirlo también.

  • Sony 14/06

Posiblemente la ganadora del E3 2016, si es que se puede decir que haya ganado alguien. La conferencia de Sony, compañía a la cual no le tengo demasiado apego, fue una verdadera montaña rusa de emociones pero todas en la cresta de la misma. Jugaron bien sus cartas y la recompensa es más que evidente. Al margen del humo o no, es preciso reconocer que Sony ha sabido manejarse bien en esta generación.

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El nuevo God of War tiene una pinta increíble. Le ha sentado bien el cambio radical de mitología centrándose ahora en la nórdica. Kratos estaba ya algo quemado y este giro, mostrándolo mayor, le ha sentado de perlas al semidios heleno. Parece haber abandonado el espíritu de la saga, se ve un título mucho más pausado pero, como siempre, todavía es pronto para realizar juicios sobre el mismo.

Days Gone mostró poco, pero lo suficiente como para generar bastante interés sobre el mismo. Sea como fuere, el trailer tiene buena pinta, el gameplay también y espero que hagan un buen uso de un tema tan trillado últimamente como lo post-apocalíptico y el universo zombie.

The Last Guardian ¡por fin! el 25 de octubre. Muchos usuarios de PS3, que se compraron la consola pensando, entre otros, en él estarán acordándose ahora de la progenitora de más de uno, pero por fin lo tenemos cerca, esperemos que no se retrase más. Horizon Zero Dawn también tiene una pinta increíble, aunque no es mi tipo de juego.

Detroit: Become Human son palabras mayores, está Quantic Dream detrás ¿qué más queréis? Apuntado desde ya a la lista de seguimiento. Sobre Resident Evil 7 y PlayStation VR no me voy a pronunciar, no me causan interés y podría dar una visión distorsionada.

Una de las bombas sería la remasterización de Crash Bandicoot, sin duda una grandísima noticia que muchos llevábamos tiempo esperando. Es cierto que ya pudimos jugar a Crash en PS3 comprando los títulos en la PS3 Store, pero esta remasterización es más que necesaria para atraer a las nuevas generaciones al universo creado por Naughty Dog para PSX. La conferencia terminó con Death Stranding, con Kojima y Reedus de nuevo tras la cancelación de Silent Hills, no me genera demasiado interés, pero bueno, ahí está, habrá que seguirlos.

  • Nintendo 14/06

De Nintendo, por mi parte, hay poco que destacar. El nuevo The Legend of Zelda: Breath of the Wild tiene una pinta increíble y es de lo mejor de este E3 para un servidor, sin embargo, la decisión de Nintendo de sacarse de la manga otro tipo más de evento para evitar una absurda “competición” me ha parecido descafeinada. Pokémon Sol y Luna tiene muy buena pinta pero, después de todo, es un Pokémon más, con todo lo que ello implica.

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Y hasta aquí el E3 2016, he de admitir que ha habido años peores, está claro, pero lo he considerado algo insulso, esperaba algo más del mismo. No soy el único, la comunidad está algo quemada e intranquila, los usuarios de Wii U, One o PS4 no están del todo cómodos, por lo general, en esta generación ante unas videoconsolas que han generado rechazo. Abandonarlas tan pronto y de esta forma no hace más que generar más intranquilidad y quizá, en el próximo salto, no haya tanta gente que pase por el aro.

[COMPRA] Regalos y compras en Wallapop, eBay… de febrero de 2016

El pasado mes de febrero, por una serie de catastróficas desdichas, no pude hacerme con algunos títulos que tenía pensado, como FarCry Primal, por ejemplo. Ha sido un mes en el que me han regalado casi más cosas que he comprado, y lo que he comprado lo he hecho a particulares en eBay o Wallapop. Ha sido mi primera toma de contacto con Wallapop y, probablemente, la última. No he tenido problemas con ninguno de los vendedores, pero la de vueltas que hay que dar y el lío que supone me hacen seguir apostando por mis sitios tradicionales: eBay, Amazon UK, GAME y tiendas de segunda mano como Cash Converters.

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En esta foto hay un buen número de títulos, así que lo mejor es ir por partes:

  • El Profesor Layton y la Caja de Pandora, para Nintendo DS, lo compré en Wallapop al precio de 5€. Viene completo y se encuentra en muy buen estado. Es un juego que ya tengo y que me he pasado, pero únicamente tenía el cartucho así que no veía mal hacerme con el juego completo a este precio.
  • Star Wars: El Poder de la Fuerza II, para PS3, lo compré también en Wallapop, a 10€. Me parece un precio que si bien no es caro tampoco es barato pero suele estar más caro en tiendas y demás, amén de no ser demasiado fácil de encontrar. Viene completo, con el manual un poco deteriorado.
  • New Super Mario Bros, para Wii, también en Wallapop, a 9€. Era una de mis tareas pendientes en Wii y poco a poco voy cerrando el catálogo de la misma. Me parece un precio justo y relativamente barato, viendo lo que se mueve por eBay y demás.
  • Lucky Luke: Desperado Train, para GameBoy Color, lo gané en una subasta de eBay a 2,60€ envío incluido. Qué decir, juegazo de la infancia y a precio de risa.
  • Fable: Anniversary, para Xbox 360, lo compré en Cex al precio de 10,50€. Su precio original es de 12€ pero tenía un vale de 1,5€ que me dieron después de todo el lío de las películas de El Gato con Botas y El Príncipe de Egipto, por las cuales me dieron un vale y no me devolvieron el dinero. El juego estaba nuevo así que mejor. Será la última compra que haga en Cex posiblemente.
  • Risen 3: Titan Lords, para PS3, y Capitán Philips en BluRay fueron regalos de mi maravillosa pareja en el día de San Valentín 😀

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Dado que el mano de Xbox One va a pilas -increíble- y el precio por el que te venden la batería me parece abusivo e insultante, decidí comprar esta batería en Aliexpress por el precio de 3,20€. Decir que funciona perfectamente.

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Aquiris Game Studio, creadores de Horizon Chase, juego que analicé en IGN España y al que otorgué una puntuación de 9,4, quiso tener un detalle conmigo estas Navidades y me envió una postal dedicada, la banda sonora de Horizon Chase compuesta por el mítico Barry Leitch y dos pegatinas muy molonas. Me llegó en febrero ya que venía desde Brasil. Desde aquí ¡gracias de nuevo!

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Regalos han sido también estas dos ZBOX de Zavvi. Para quien no lo sepa, las ZBOX son cajas sorpresa temáticas que vende Zavvi todos los meses. Las que me han regalado a mi son temáticas de Nintendo y Xbox, y la verdad que estoy contento con el contenido de ambas, y más aún siendo un regalo. Lástima que las camisetas (talla L) me queden un poco grandes.

  • La de Nintendo trae dos pulseras (Mario y Luigi), una agenda de Mario de bastante calidad, un llavero, una camiseta de GameBoy y un peluche de Mario que ya ha encontrado su hueco en mi coche.
  • La de Xbox trae exclusivamente cosas de Halo: una taza del Jefe Maestro, camiseta de cadete del UNSC, un Spartan de Megablocks, un libro (en inglés) y una gorreta muy swag de Halo 4.