[ANÁLISIS] Snoopy’s Grand Adventure

Snoopy es un perro muy particular creado por el norteamericano Charles M. Schulz en 1950. Desde entonces, ha dado lugar a infinidad de tiras cómicas, dibujos animados, películas e incluso videojuegos. De hecho, el universo de Snoopy fue concebido más para adultos que para niños, ya que, en parte, encierra algo de crítica, aunque no al nivel de otras producciones. Sin embargo, desde hace unos años hasta hoy, Snoopy se ha dejado ver poco y las veces que lo ha hecho ha sido en clave demasiado infantil, enfocado hacia un público de baja edad y resultando anodino para el resto del mismo.

Responsable de ello es la película de 2015 llamada Carlitos y Snoopy: La película de Peanuts, que si bien es un film notable, su halo infantil es más evidente que en otras producciones, cinematográficas o no, del famoso perro ideado por Schulz a mediados del siglo pasado. Y precisamente de dicha película nace precisamente este videojuego: Snoopy’s Grand Adventure, lanzado para multitud de plataformas pero con unas ventas bastante discretas.

Desarrollado por el experimentado estudio canadiense Behaviour Interactive, Snoopy’s Grand Adventure, sin embargo, da la sensación de ser un juego realizado prácticamente por principiantes que se han atrevido con el recurrente motor Unity y que no han sabido captar la esencia de Peanuts en prácticamente ningún momento, algo que sí han hecho otros títulos como Snoopy vs the Red Baron (Smart Bomb Interactive, 2006) y Snoopy Flying Ace (Smart Bomb Interactive, 2010).

Casi todos los niveles siguen los mismos esquemas.

Gráficamente es un videojuego correcto, sin grandes alardes y decente para ser un plataformas 2D de scroll horizontal. Sin embargo, es cierto que para un videojuego de este tipo quizá se pida un poco más, y no me refiero precisamente a la calidad técnica del título, que al fin y al cabo es algo totalmente secundario en este tipo de juegos.

Con lo que me refiero a que hay que exigirle algo más es precisamente al diseño de niveles, bastante anodino y sencillo para tratarse de un plataformas, y esto es algo que está íntimamente ligado a la jugabilidad, pero que también tiene mucho que ver con el diseño artístico. Da la impresión de que Behaviour Interactive ha hecho el juego sin ganas, para salir del paso e intentar arañar unas cuantas ventas gracias a la película. Además, no existe un hilo conductor entre los escenarios y da la constante sensación que nada importa, y todo esto se carga la experiencia.

La esencia de Snoopy podría haberse captado mucho mejor.

Es un plataformas en 2D de scroll horizontal pensaréis muchos, tampoco hay que exigirle mucho más allá de que cuente con un buen apartado jugable, pero es que ese argumento quizá era válido en la década de los 80s y los 90s, hoy día, casi en los años 20 del siglo XXI considero que hay que pedirle bastante más a un videojuego, sea del género que sea y cuente con el presupuesto que cuente. Me duele bastante ver un universo como el de Peanuts plasmado de forma tan sosa en un videojuego que, en principio, podría tener un buen potencial, ya que un plataformas en 2D siempre es una buena noticia para cualquier tipo de jugador.

A nivel sonoro cumple su cometido sin prodigarse demasiado. Su banda sonora es muy discreta, con melodías algo repetitivas que, al menos, cambian entre nivel y nivel. Los efectos sonoros también son escasos, pero cumplen y están en la línea de todo lo audiovisual relacionado con Snoopy. Y, por último, destacar que el juego está completamente localizado al castellano incluyendo las voces, aunque sean muy escasas.

La jugabilidad es, digamos, el plato fuerte de Snoopy’s Grand Adventure, lo cual es una mala noticia si has llegado leyendo hasta aquí y todavía pensabas comparte el juego. Y, ojo, no es un mal juego para un público infantil, pero sí que lo es para un público adulto por muy fan de Snoopy que se sea -como es mi caso particular-.

Estamos ante un plataformas 2D de scroll horizontal puro y duro en el que nuestro objetivo será llegar al final del nivel con la máxima puntuación posible, la cual se traduce en recoger grageas de color -un total de 300 por nivel- así como una serie de coleccionables en un total de seis mundos diferentes y, como comenté antes, muy poco inspirados. Al final de cada mundo habrá un enfrentamiento con el jefe final de turno, que si bien son interesantes, la dificultad es tan baja que harán que perdamos todo el interés en los mismos.

El cuarto mundo “Cielos de París” es, sin duda, el mejor de todos.

Y es precisamente esa dificultad tan baja la que hace que Snoopy’s Grand Adventure se libre de la quema absoluta por décimas, ya que podría ser una buena alternativa para introducir a los más pequeños de la casa en el mundo de los videojuegos dentro de un universo amable hasta decir basta. Para los más grandes, Snoopy’s Grand Adventure resulta absurdamente sencillo, lejos de ser el reto que cualquier plataformas en 2D podría darnos.

Uno de los atractivos del apartado jugable es que será necesario desbloquear todos los trajes de Snoopy para poder completar el juego al 100%. Esto lo hará muy rejugable para los más pequeños, pero para los adultos puede resultar incluso tedioso, ya que el juego ofrece pocos atractivos para ser rejugado una y otra vez. Por último, destacar que es posible jugar en cooperativo, lo cual le aporta un valor extra al juego de Behaviour Interactive.

Al respecto de la historia hay muy poco que destacar y he aquí otro fallo del juego. Es cierto que este tipo de videojuegos plataforma no precisan de una buena trama ya que la jugabilidad es la verdadera protagonista, sin embargo en Snoopy’s Grand Adventure no nos queda claro exactamente qué pasa salvo que los amigos de Snoopy han desaparecido y nosotros, encarnando al simpático perrete, tendremos que rescatarlos de cada uno de los mundos en los que se encuentran atrapado.

Así pues, si estáis buscando un juego que siga los pasos de la película de 2015 este no lo es ya que, aunque aprovecha el tirón del film, no tiene nada que ver.

Existen momentos acuáticos, pero no están muy bien aprovechados.

En definitiva, Snoopy’s Grand Adventure es un título aconsejable exclusivamente para los más pequeños, ya que es una buena forma de que se introduzcan en el mundo del videojuego con todas las garantías posibles. Para los mayores no ofrece ningún tipo de atractivo, ya que es demasiado sencillo a todos los efectos.

NOTA: 5/10.

[ANÁLISIS] La Tierra Media: Sombras de Mordor

Shadow-of-Mordor-Logo-600x324De entre todos los juegos que han salido últimamente al mercado hay uno que parece encandilar casi al unísono a todos los jugadores y a la crítica: La Tierra Media: Sombras de Mordor. Sombras de Mordor es uno de esos títulos, lanzados a caballo entre una generación y otra, han entrado silenciosamente por la puerta de atrás en cuanto a publicidad -a eones de Destiny o el bombardeo de Ubisoft con Assassin’s Creed Unity- pero que, sin embargo, se están ganando un sitio, merecido o no, entre los usuarios.

Este título, desarrollado por Monolith Productions y Behaviour Interactive, apuesta por la fórmula introducida, con éxito, por Ubisoft en la pasada generación con Assassin’s Creed y que parece ser que va a trascender a varias generaciones. La propuesta es simple: tenemos gran parte de Mordor para explorar y combatir, y como telón de fondo tendremos una historia y objetivos secundarios. A simple vista, cualquier amante de la obra de J.R.R. Tolkien estaría encantado con este videojuego pero… ¿es oro todo lo que reluce? ¿es tan brillante como afirma la crítica? ¿estamos ante un espectáculo técnico merecedor de llamarse “nueva generación” en consolas?

Y lo cierto es que no se pueden afirmar con rotundidad ninguna de esas preguntas ya que Sombras de Mordor es un juego sumamente personal y orientado hacia un público muy concreto: los amantes del universo de El Señor de los Anillos, ya sean los fans de la sextologia de Peter Jackson o de los libros de Tolkien.

Middle-earth™: Shadow of Mordor™_20140930153516Gráficamente, Sombras de Mordor luce genial a primera vista y, en general, durante toda la aventura, al menos en Xbox One. El juego de luces del que hace gala es impresionante, nuestro personaje está muy trabajado, así como los enemigos que también están llenos de detalles -mención especial a Gollum, idéntico a las películas- y el escenario no luce nada mal, no vamos a ponernos tiquismiquis.

Pero estamos ante un título muy tramposo en el aspecto gráfico ya que reutiliza una cantidad enorme de elementos del escenario como se de un vulgar Call of Duty se tratase: casi las mismas ruinas tanto en Udûn como en Núrnen, buen número de enemigos diferentes pero a la larga muy repetitivos -esperaba algo más en la nueva generación o los PC-, determinadas texturas pobres en exceso, dignas incluso de PS1 -especial mención a los escaramujos del puerto de Nurn- y así bastantes detalles más que ensombrecen al juego a pesar de que luzca bastante bien en general. Con esto no pretendo criticar el apartado técnico ya que me parece uno de los puntos fuertes del juego, pero tampoco quiero que se ensalce, en exceso, algo que tiene carencias y muy notorias.

El apartado sonoro es sobresaliente a todas luces, de eso no hay duda alguna. Ante nosotros tenemos una épica banda sonora casi digna de las películas de Peter Jackson, ambientando perfectamente cada momento y cada zona. Por otro lado, encontramos el juego completamente doblado al castellano y con voces de bastante calidad que otorgan personalidad a los personajes. Los sonidos de ambiente, combate o de los enemigos también están a un gran nivel, es toda una experiencia la primera vez que nos enfrentamos a un caudillo orco, por ejemplo.

La jugabilidad es uno de los aspectos más relativos en Sombras de Mordor, me explico: por un lado contamos con un híbrido entre lo visto en Assassin’s Creed -con más de este título- y la saga Batman Arkham, absorbiendo todo lo bueno pero también todo lo malo de ambas sagas. Esto no sería un problema sino fuese porque cae en los mismos errores de ambas y con creces.

Sombras de Mordor es un juego que incluye novedades como el sistema de capitanes y caudillos orcos, este sistema es una auténtica revolución bajo mi punto de vista ya que establece una jerarquía susceptible de variar entre los enemigos. Entre los uruks u orcos, como queramos llamarlos -en el juego los llaman indistintamente- encontramos a los soldados normales, que serán los que más abundarán y la principal fuerza de guerra, luego encontramos a los capitanes orcos, que serán aquellos que comanden a los soldados y tendrán luchas de poder entre ellos, pudiendo morir o subir de rango, y por último encontramos a los caudillos, que son la élite de la fuerza enemiga y comandarán al resto, siendo mucho más difíciles de vencer y contando, por lo general, con capitanes orcos como escolta personal. Este sistema, la primera vez que jugamos, nos impresionará ya que está muy bien medido y es muy innovador. Por si esto fuera poco se incluye también un “sistema némesis”, es decir, si un soldado orco nos mata podrá ascender a capitán y si un capitán nos mata irá ascendiendo en el escalafón, pudiendo convertirse incluso en caudillo. Evidentemente mientras más veces nos mate un enemigo más difícil será vencerlo ya que no solo aumentará su rango, también lo hará su fuerza y atributos. Así que podríamos considerar este sistema como un gran avance dentro del mundo de los videojuegos y uno de los principales reclamos de Sombras de Mordor.

Pero, por otro lado, encontramos un sistema basado en Assassin’s Creed bastante repetitivo y cargado de misiones secundarias, repetitivas también. La jugabilidad, bajo mi punto de vista, salvo en el combate, es calcada de la saga de Ubisoft y tendremos misiones principales, secundarias y coleccionables, exactamente igual que en Assassin’s Creed. El problema de las secundarias es que se repiten hasta la saciedad y, normalmente, suelen ser misiones para subir de nivel un arma o debilitar a un capitán orco -estas se repiten en exceso, os lo aseguro-. El problema viene cuando las misiones principales se diferencian muy poco de las secundarias o de la libertad que tenemos por Mordor por lo que llega un momento en el que el juego puede carecer de interés para determinados jugadores.

Cabe aclarar también, antes de concluir con este apartado, que estamos ante un juego de mundo semi-abierto al estilo de la saga Assassin’s Creed. Encontramos dos escenarios marcados por el devenir de la aventura: Udûn y Núrnen. Cada uno de ellos representa una mitad de juego, siendo el segundo muy superior al primero en todo por lo que aquellos jugadores más impacientes podrían llegar a abandonar el juego al encontrarse con un primer tramo tan monótono. Además, en Mordor no hay mucho que hacer, solo existen avanzadillas de orcos o fortalezas sin mayor interés que entrar para realizar una misión secundaria o recoger un coleccionable. No hay interacción alguna con otros personajes que no sean enemigos -fuera de las misiones principales-, no hay campamentos aliados, tiendas o vendedores ambulantes. Estamos solos en el juego y siempre que volvamos a una zona que hemos limpiado de enemigos volverán a estar los mismos o incluso más, encontrándonos un sistema frustrante para el jugador similar al de FarCry 2 -que tan criticado fue-.

La jugabilidad de Sombras de Mordor no es que sea mala, no lo es, pero los desarrolladores parecen no haber aprendido nada de los errores de los juegos más criticados que le preceden y eso es un fallo increíble bajo el punto de vista de un servidor ya que habrá un grueso de jugadores que, por el sistema del juego, no aguante más de las dos primeras horas iniciales.

La historia del juego es típica pero relativamente efectiva. Encarnaremos a Talion, un montaraz que resiste, junto con otros montaraces, en la Puerta Negra, luchando contra las fuerzas de Sauron constantemente. Pero un día la Mano Negra de Sauron, junto con La Torre, atacan la Puerta Negra, asesinando a la familia de Talion y al propio Talion también. Sin saber cómo, Talion sobrevive gracias a Celebrimbor, un espectro elfo que guarda un secreto. Ambos buscan venganza y se unirán como un solo ser con el único propósito de derrocar a la Mano Negra.

Como vemos, la historia a pesar de ser típica no está mal, pero también acusa fallos muy importantes. El primero de esos fallos es que no ahonda nada en los personajes secundarios que aparecen en la aventura, Torvin o Gollum podrían haber dado muchísimo más de sí y solo se les dedica escasas misiones que no explican ni aprovechan nada. Por otro lado, la historia se desarrolla de manera muy lenta y la parte de Núrnen no se introduce todo lo bien que se debería, dando por sentadas muchas cosas. Como punto a favor encontramos una gran cantidad de “lore” sobre el juego gracias a los coleccionables y a una mini-enciclopedia que se incluye en el menú.

2667643-0002En definitiva, Sombras de Mordor no es un mal juego, para nada lo es y encantará a muchos seguidores del universo de El Señor de los Anillos. Pero acusa fallos que, bajo mi punto de vista, son imperdonables a estas alturas y con tantas críticas a las espaldas como llevan los juegos a los que emula. Introduce muchas novedades pero tarda en arrancar y un juego no puede tardar en arrancar más de dos horas puesto que en esas dos horas ha perdido a una gran parte del público.

NOTA: 7.75/10

[PRIMERAS IMPRESIONES] La Tierra Media: Sombras de Mordor

Shadow-of-Mordor-Logo-600x324Hay varios títulos, a caballo entre generación y generación, que están dando mucho que hablar últimamente. Destiny, Dead Rising 3, Forza Horizon 2 y… el que le parece más interesante a un servidor: Sombras de Mordor.

El título desarrollado por Monolith Productions para Xbox One, PC y PS4 -y Behaviour Interactive para PS3 y Xbox 360- propone una historia que se desarrolla en el universo creado por J.R.R. Tolkien y que se situaría entre los acontecimientos de El Hobbit y El Señor de los Anillos. Además, se promete una mecánica de combate muy fluida, un sistema de “jefes” trabajado y muy interesante, así como un escenario semi-abierto en Mordor -no así en la Tierra Media-. Todo parece pintar de maravilla para los fans de la saga de Tolkien o las películas de Peter Jackson y es que, tras una serie de títulos, ambientados en las películas, no muy afortunados y con un catálogo de juegos carente de nuevas apuestas, Sombras de Mordor se perfila como el juego de finales de año -aunque aun está por llegar Dragon Age: Inquisition-.

Gráficamente, en Xbox One, el juego luce perfectamente. Mordor parece estar perfectamente recreado, los enemigos están cargados de detalles y nuestro personaje también -no así su cara, que desentona un poco-. Los movimientos son fluidos y naturales, aunque muy inspirados en la saga Assassin’s Creed. Por otro lado, el juego está completamente localizado al castellano y con un nivel de doblaje, hasta el momento, bastante sobresaliente.

Middle-earth™: Shadow of Mordor™_20140924122601La jugabilidad está inspirada completamente en la saga Assassin’s Creed y con algunos toques de los recientes Batman Arkham en el combate, pero sobre todo, el resto de la aventura se basa en el mismo esquema de la exitosa saga de Ubisoft. En este aspecto no sorprende, aunque está perfectamente llevado a cabo. Quizá la mayor innovación, que haya podido ver hasta ahora, es la inclusión de los jefes orcos, muy interesante y muy bien hecha por el momento. Antes de enfrentarnos a un lugarteniente de La Mano Negra debemos estudiar muy bien la situación, recabar información sobre estos jefes y organizar la estrategia, ya que si lo hacemos a la ligera, lo más probable es que acabemos muertos.

Se fomenta también la supervivencia, a grandes rasgos claro, olvidad regenerar la salud al escondernos o huir del campo de batalla, en Sombras de Mordor existe la barra de vida como en la vieja escuela y para recuperarnos deberemos recolectar diversos frutos que encontraremos por el escenario. El mapa, a su vez, es casi calcado del esquema de Assassin’s Creed, con misiones secundarias, primarias, objetos coleccionables y zonas a explorar.

Middle-earth-Shadow-of-Mordor-7La historia, por el momento, parece típica a grandes rasgos, pero todo es cuestión de ver como se desarrolla la aventura. Somos un padre, un montaraz que vivía en la frontera con su hijo y su mujer, los cuales han sido asesinados -junto con nosotros- por las fuerzas de Sauron. Misteriosamente revivimos gracias a un espectro que nos acompañará, el cual busca venganza como nosotros.

En las dos primeras horas el juego pinta de maravilla, no hay qué negarlo. Parece una obra extensa, no tanto quizá en su longevidad, sino en todo aquello que puede ofrecer.