América Latina en el mundo del videojuego

Como ya hice en su día con España y lo estereotipado que está mi país dentro del mundo del videojuego, he pensado en hacer algo parecido con América Latina, ya que son muchos los usuarios latinoamericanos que leen SCUMM Pub a diario y, creo, puede ser interesante analizar la visión que se tiene de más de la mitad del continente americano en los videojuegos. El objetivo no es hacer un homenaje, más bien todo lo contrario; una denuncia sobre los absurdos estereotipos que, por desgracia, parecen caer siempre escorados hacia un mismo lado.

Probablemente, en los videojuegos, se tienda a estereotipar por norma. Es algo que podemos ver en personajes de nacionalidad británica, francesa, italiana (esto daría para otro artículo entero), árabes… pero, sinceramente, nunca lo he visto tan peyorativo y poco documentado como en el caso de los españoles y los latinoamericanos. Hay aciertos, por supuesto, pero también hay miles de errores.

Lo propio sería hacer un estudio por cada país que conforma lo que llamamos Latinoamérica, que recordemos, para quienes no lo sepan, son un total de veinte países entre los que se encuentran Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela entre muchos otros.

Por desgracia, para mí, no he tenido la oportunidad de visitar ninguno, pero ardo en deseos de conocer países como Perú y Bolivia, aunque todos ellos me llaman la atención. Esto es, claramente, un handicap a la hora de escribir sobre ellos en relación a los videojuegos pues, evidentemente, no conozco la realidad de primera mano. Sin embargo, sí que tengo amigos y amigas latinoamericanos que me han podido dar una visión relativamente cercana de cómo es la cultura y la situación de varios de esos países -Perú, Ecuador, México y Venezuela, por ejemplo-. Una situación que, me consta, no es sencilla ni idílica -ni siquiera en la propia Europa lo es-, pero que dista bastante de lo que se nos vomita en los videojuegos, y ya no hablemos del cine. Parecería algo así como una extensión caduca y rancia de la Operación Cóndor de cara a la cultura popular.

Dejando estas disertaciones a un lado, lo que pretendo hacer es centrarme en una serie de títulos escogidos por dar una visión peyorativa, absurda, pasada de moda y llena de estereotipos sobre los países latinoamericanos. No están todos los videojuegos que hacen esto, pero sí están algunos buenos ejemplos que evidencian precisamente esto.

  • Indiana Jones y sus Aventuras de Despacho (1996)

Se trata de uno de mis juegos fetiche, ya que supuso mucho para mí y fue uno de los primeros videojuegos que jugué en PC. Pero esto no quita que de una visión un tanto viciada de, en este caso, Centroamérica/Norteamérica. Aunque no se dice en ningún momento de qué país se trata, podemos distinguir claramente que es México.

Un México muy rural, deshabitado, lleno de peligrosas alimañas e incluso nazis que campan por allí a sus anchas. Los lugareños, presentados todos con ponchos e incluso tocando la guitarra, no son más que parte del fuerte estereotipo que se tiene sobre el país situado en América del Norte. Apenas existen en sus mapas -generados de forma aleatoria- un pequeño pueblo, pero sí que hay multitud de ruinas mayas y aztecas. No es el caso más flagrante, pero no podía dejar de mencionarlo en este artículo.

  • Broken Sword II: Las Fuerzas del Mal (1997)

Otro de esos ‘juegazos’ que me duele incluir aquí, pero es que está lleno de tópicos desde el minuto uno de juego. Si es que precisamente la obra maestra de Revolution Software comienza cuando nuestro querido George Stobbart es atacado en París por dos centroamericanos, con cerbatanas envenenadas, ponchos e incluso una enorme araña venenosa.

Pero eso es sólo el principio, porque cuando Nico y George llegan a Quaramonte City, una “ciudad” portuaria de un país centroamericano indeterminado, no hacen más que comenzar los clichés sobre América Latina. La misma Quaramonte nos muestra una situación de atraso, con su mercado local, sus ciudadanos con poncho, apáticos y muy supersticiosos. Pero la cosa no queda ahí, la policía resulta ser corrupta, así como el gobierno, pareciendo más una república bananera de la Guerra Fría que Centroamérica a finales de los años noventa.

Cuando llegamos a la selva y conocemos al padre Hubert, así como al chamán de la aldea maya, siguen estos estereotipos. Hasta el punto incluso de mostrarnos a lugareños con taparrabos, sacrificios humanos… en definitiva, una visión de América Central un tanto típica y desfasada, impropia incluso de la época del juego.

  • Saga Tropico (2001 – 2014)

La saga Tropico, exceptuando Tropico 2: La Bahía de los Piratas, siempre ha vivido de parodiar la situación política de países como Cuba, Costa Rica o Puerto Rico -Estado de EEUU- y precisamente en ello reside parte del atractivo de la saga. La premisa es ponernos, básicamente, en la piel de un dictador de una isla tropical. A partir de ahí, podremos ir desarrollando diferentes políticas económico-políticas afines a Estados Unidos o la Unión Soviética.

Es una gran saga, sobre todo el primer juego y los dos penúltimos, pero no deja de ser una fuerte crítica con sorna a la naturaleza títere de determinados países latinoamericanos durante la Guerra Fría. De hecho, en todas sus portadas, exceptuando Tropico 2, se caricaturiza la figura de Fidel Castro.

  • Saga Desperados (2001 – 2007)

La saga Desperados, con sus más y con sus menos, ha sido una magnífica revisión de la fórmula Commandos (Pyro Studios, 1998-2006) a todos los efectos. Desperados es, al fin y al cabo, un ‘western’ y, normalmente, los latinoamericanos no suelen ser los estereotipados en este tipo de género, más bien los nativos de Norteamérica.

Sin embargo, en la saga Desperados el personaje de Pablo Sánchez sí que lo está, y mucho. Se trata de un bandido mexicano -no podía tener otra profesión ¿eh?- fuerte, rudo y amante del tequila -de hecho es una de sus “armas”-. Además, le encantan las “siestas” -dormir de día, normalmente después de comer- gracias a su herencia española. Para colmo, en Helldorado (2007) vemos que le faltan algunos dientes, no es agraciado y que no es precisamente demasiado aseado; menos mal que está John Cooper, esbelto, perfectamente afeitado, guapo y, por supuesto, estadounidense.

  • Boiling Point: Road to Hell (2005)

Una auténtica rareza de la que nadie se acuerda ya. Su premisa jugable no era mala en absoluto -algo así como un FarCry– pero estaba tan roto y plagado de ‘bugs’ que pasó a mejor vida antes de tiempo. La acción nos sitúa en el país ficticio de Realia, en Sudamérica. Algo así como Ecuador o Perú.

La hija del protagonista -interpretado por Arnold Vosloo- trabajaba como periodista en dicho país pero, casualidades del destino, ha sido secuestrada por uno de los clanes que atemorizan Realia. Nosotros, un ex militar retirado, no dudaremos en poner rumbo a Sudamérica para rescatar a nuestra hija y poner orden en ese país de salvajes. Creo que con esta premisa os podéis ir imaginando la cantidad de clichés que tiene el juego ¿verdad?

  • Total Overdose (2005)

Fiel heredero de El Mariachi (Robert Rodríguez, 1992), Total Overdose se convierte en una parodia de México e incluso de sí mismo. Estereotipa al máximo al país norteamericano, con todo lo bueno y todo lo malo que se pueda sacar de él; literalmente exprime la cultura mexicana más comercial.

Tiroteos, caos, toros, narcotraficantes, mariachis, venganza, corrupción… el juego nos sitúa en la piel de Ramiro Cruz, un criminal mexicano al que la DEA (Drug Enforcement Administration) le propone encontrar al asesino de su padre, el cual parece estar relacionado con uno de los cárteles de la droga más poderosos del país. Total Overdose lo podemos resumir como el videojuego que Robert Rodríguez nunca hizo.

  • Just Cause (2006)

En una paradisíaca isla en Sudamérica llamada San Esperito existe una lucha entre el dictador local y la guerrilla -un clásico-. Dado que a Estados Unidos no le interesa, en absoluto, que gobierne el país el general Salvador Mendoza, manda a Rico Rodríguez, un agente de la CIA experto en derrocar dictadores bananeros.

Cárteles de la droga, organizaciones criminales, guerrilla, mercenarios, corrupción, atraso… un juego lleno de tópicos que intenta emular la operación “Just Cause” que Estados Unidos desarrolló en Panamá en el año 1989.

  • Kane & Lynch: Dead Men (2007)

El juego desarrollado por IO Interactive nos proponía, prácticamente, un tour por todo el mundo acompañando a esta extraña pareja de criminales. A pesar de que la crítica y el tiempo se ha cebado con este notable juego, bien nos dejó una serie de buenas dosis de acción con bastante criterio.

El punto final de la aventura se desarrolla, precisamente, en Cuba, puesto que hay una guerra civil entre el gobierno y la guerrilla -¿otra vez?-. Los soldados cubanos son, por supuesto, unos inútiles de libro y nuestros protagonistas son, como bien se llama la misión, los ‘Freedom Fighters’ que van a imponer orden a la isla caribeña -aunque sus fines realmente sean otros en el juego-.

  • Mercenaries 2: World in Flames (2008)

Uno de los grandes olvidados de la pasada generación, a pesar de ser un título bastante interesante. El primer Mercenaries, ambientado en Corea del Norte, ya nos dejó claras las intenciones de Pandemic Studios, que no eran más que cargar contra todos aquellos enemigos del mundo libre -EEUU-. Por ello, en esta secuela directa, toda la acción se desarrolla en Venezuela.

Ramón Solano, un político venezolano, contrata a a nuestro grupo de mercenarios para un trabajo pero, casualidades de la vida, decide traicionarlo y dar un golpe de Estado en Venezuela, convirtiéndose así en un tirano. Al ser un país suministrador de petróleo, las potencias extranjeras como China o la OTAN deciden intervenir en el país, así como también la mafia rusa. Nosotros deberemos elegir quién de ellos se queda el país tras la cruenta guerra que se desarrolla en el mismo, ya que parece ser que los venezolanos poco o nada tienen que decir en el juego.

  • Call of Duty: Black Ops (2010)

Que la saga Call of Duty ha ido de más a menos es un hecho en el que creo que casi todos estaremos de acuerdo. Es imperdonable que Black Ops desaprovechase un escenario tan jugoso como la Guerra Fría, aunque lo hiciese desde una óptica concreta. No sé muy bien si Treyarch se tomó en serio o no el proyecto, puesto que cuenta con momentos tremendamente buenos y otros que, directamente, dan vergüenza ajena -ese final…-.

Black Ops se desarrolla en diferentes países como la URSS, Vietnam, Hong Kong, Laos y México. Pero es en el inicio, en Cuba, cuando el título nos mete toda la propaganda posible, intentando justificar una serie de acciones bastante cuestionadas a día de hoy por historiadores y expertos políticos. No quiero desvelar mucho más por si alguien no lo ha jugado, pero el juego comienza siendo un verdadero despropósito a todos los efectos.

  • Call of Juarez: The Cartel (2011)

Una vez más la eterna lucha entre los cárteles de la droga mexicanos y el gobierno de Estados Unidos. Parece que a los únicos que les afecta el narcotráfico en el mundo es a ellos. Por suerte para mexicanos y estadounidenses, la DEA envía a un veterano de la Guerra de Vietnam, a un agente del FBI y a otro de la propia DEA para poner orden en la frontera.

Miles de clichés en un juego irregular que no destaca en nada. Soy consciente del problema que existe con el narcotráfico en México, pero no todos los juegos pueden centrarse en ello exclusivamente; es como si la mayoría de videojuegos ambientados en EEUU se centrasen en el Bronx o en los ‘rednecks’ de Alabama.

  • Max Payne 3 (2012)

Que nadie se piense que esto es una crítica directa hacia Max Payne 3 pues, bajo mi punto de vista, es el renacer de la saga tras una mediocre segunda parte. Es mucho lo que esta tercera entrega aporta, tanto a nivel jugable como en el desarrollo del atormentado ex policía.

Prácticamente todo el juego se desarrolla en la ciudad de Sao Paulo en Brasil, con todo lo que ello implica. Max ha sido contratado como guardaespaldas de una rica familia local, pero todo se tuerce a raíz de un enfrentamiento con una banda de las favelas de Nova Esperança. No discuto que en Brasil existan ciertos problemas en las favelas, porque es evidente y el propio país ha rodado sobresalientes películas sobre ello, pero es ir a lo fácil y a no mirar más allá del problema que existe en las favelas. Es más, el juego nos hace ver que prácticamente toda la ciudad de Sao Paulo es un auténtico fortín de las bandas criminales.

  • Call of Duty: Ghosts (2013)

El despropósito de los despropósitos a todos los niveles, ya lo dije cuando lo analicé; lo más bajo que ha caído la saga Call of Duty hasta la fecha a todos los efectos. No sólo es mal juego sino que la propaganda estadounidense llega a unos niveles de vergüenza ajena estratosféricos.

Básicamente muchos países de Latinoamérica, liderados por Venezuela, han formado una unión llamada La Federación cuyo único objetivo es derrocar a Estados Unidos. Para ello, no dudan en atacar directamente al patriota país norteamericano, al cual no le queda otra que defenderse como puede. Gran parte de la aventura se desarrolla en países como Venezuela, México, Argentina, Brasil y Chile. Creo que el juego no necesita presentación después de esta premisa ¿no?

Podría haberlo firmado Michael Bay si fuese una película.

  • Ghost Recon: Wildlands (2017)

El juego que me dio la idea de realizar este artículo. A pesar de ser un título notable, es cierto que reúne todos los tópicos que vengo mencionando a lo largo del texto. La acción se desarrolla en Bolivia, concretamente en el altiplano boliviano, donde un cártel de la droga mexicano ha conseguido hacerse con las plantaciones de coca para procesarlas y convertirlas en cocaína.

Todo esto cuenta con el beneplácito del gobierno, el ejército y determinados políticos locales. Por suerte, un grupo de ‘Ghosts’ estadounidenses, dirigidos por una agente de la CIA y apoyados por la guerrilla local, llegarán al país sudamericano para instaurar el orden, derrocar al cartel, a los santeros, a los corruptos del gobierno e instaurar la democracia. No sólo en su argumento está lleno de tópicos sino también el escenario, que si bien representa perfectamente la zona, lo hace, a veces, de forma peyorativa, sobre todo en relación a los comentarios aleatorios que realizan los miembros de nuestro equipo.

Y dejo aquí el pequeño reportaje. Sé que hay muchos títulos más que están llenos de clichés sobre Latinoamérica, pero han sido estos los que más me han llamado la atención de todos. Como dije al inicio, en su día realicé para IGN España un reportaje similar sobre la visión que se tenía -y se tiene- de España dentro del mundo del videojuego. Espero no haber ofendido a nadie y también espero que hayáis disfrutado del texto tanto como yo escribiéndolo.

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Personajes inolvidables de videojuegos 15/100 – Urdnot Wrex

BioWare es una compañía que antes que crear juegos crean historias. Todas y cada unas de sus grandes obras cuentan con tramas protagonizadas por grandes personajes en increíbles universos. Una de sus sagas más importantes es precisamente Mass Effect, cuyo primer título fue lanzado en 2007 dejándonos a todos con la boca abierta gracias al impactante universo creado por este estudio canadiense.

Y es que las grandes historias no son nada si no tienen buenos personajes en ellas. La saga Mass Effect está llena de personajes memorables entre los que lo fácil sería escoger a Garrus Vakarian o Tali’Zorah. Sin embargo, un personaje que llega al corazón en su primera entrega es, sin lugar a dudas, Urdnot Wrex, el temible krogan que se gana la vida como mercenario y asesino a sueldo.

Lo conoceremos por primera vez en Mass Effect (BioWare, 2007), tras seguirle la pista a un policía corrupto de la Ciudadela en el Antro de Chora. Después de una serie de acontecimientos en el club de los bajos fondos de la Ciudadela, Wrex decide unirse a Shepard, aunque nunca se supo bien su motivación para ello, pero lo cierto es que lo acompaña durante su aventura, a pesar de que a veces no parece estar muy contento con la decisión.

Este krogan reúne todos los requisitos del perfil del clásico matón de este tipo de historias, siendo un personaje volátil que tiende a la violencia. Sin embargo, y ojo que aquí vienen ‘spoilers’ -aunque a estas alturas esto debería ser similar a destripar que Luke Skywalker es el hijo de Darth Vader-, será a partir de Mass Effect 2 (BioWare, 2010) cuando Wrex se vuelva un personaje más profundo, por lo que para descubrirlo será fundamental dejarlo vivir en el primer título.

Si finalmente hemos evitado la violenta discusión con Wrex de Virmire en el primer Mass Effect, el krogan vivirá y aparecerá tanto en la segunda como en la tercera entrega de la saga. De hecho, gracias a esto conoceremos un poco mejor a los krogan y al propio Wrex, cuya actitud comienza a cobrar sentido.

Violento, machista, tradicional… Wrex supone un choque total para el grupo de Shepard, pero eso se debe a la cultura krogan, en la que las hembras krogan se quedan en casa cuidando  de los bebés mientras sus maridos se dedican a otras labores como el combate.

Wrex un poco pasado de copas en Mass Effect (BioWare, 2007).

En Mass Effect 2 (BioWare, 2010), Wrex se convierte en el líder del clan Urdnot, llevando a cabo un proceso de unión y renovación en los krogan. Además, su principal labor se centra en combatir la genofagia -que tiene por objetivo hacer abortar a las hembras krogan, para reducir su población-. Wrex recibe con los brazos abiertos a Shepard y a Grunt, ayudando al pequeño krogan a realizar su ritual de madurez, pero rechaza unirse al grupo de Shepard ya que considera que debe quedarse en Tuchanka y mantener a los krogan unidos.

Wrex volverá a aparecer en Mass Effect 3 (BioWare, 2012) y, de hecho, jugará un papel fundamental en la guerra contra los segadores, de hecho lucha activamente en la batalla final de Londres. Sin embargo, no será un personaje jugable durante el juego. Ocurra lo que ocurra, Urdnot Wrex será considerado, al final de la aventura, como un héroe de guerra entre los krogan. Y es que este incorregible personaje esconde muchas más motivaciones de las que parece en un primer momento.

Videojuegos con acento británico

Que Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda son escenarios tremendamente atractivos para contar una buena historia no lo niega nadie. No son pocos los libros, las películas o los videojuegos ambientados en esas nubosas islas del mar del norte. De hecho, la importancia de Reino Unido e Irlanda no se ciñe en exclusiva a la ambientación de los videojuegos, ya que tienen un enorme peso dentro de la industria del videojuego.

Y este peso -que puede verse algo afectado por el famoso ‘brexit’- se traduce en un gran número de desarrolladoras autóctonas -y externas, como Rockstar North- que juegan un papel esencial dentro de la industria del videojuego. Algunos ejemplos son:

  • Codemasters – Mítico estudio fundado en 1986 por los hermanos Darling. En su lista tienen un buen número de títulos interesantes entre los que destacan los juegos de conducción. En los últimos años se han centrado casi en exclusiva en la licencia de F1.
  • Core Design – Extinta y con una producción discreta, pero fueron los creadores de Tomb Raider en 1996, por lo que su importancia dentro de este mundillo es capital.
  • Criterion Games – Hoy dedicada a tareas menores, este estudio afincado en Guildford fue el creador de la saga Burnout en 2001.
  • Deep Silver – Importante distribuidora de títulos de segunda línea como Dead Island (Techland, 2011), Catherine (Atlus, 2011), Risen 2: Dark Waters (Piranha Bytes, 2012) o Wasteland 2: Director’s Cut (inXile, 2014).
  • Eidos Interactive – También extinta, responsable de la publicación de sagas tan importantes como Tomb Raider (Core Design) o Commandos (Pyro Studios).
  • Lionhead Studios – Mítica desarrolladora con Peter Molyneux a la cabeza, hoy tristemente desaparecida. Nos dejó videojuegos tan importantes como Black & White (2001), Fable (2004) o The Movies (2005).
  • Media Molecule – Niña mimada de Sony durante la pasada generación y con sede en Guildford. Responsables de uno de los plataformas más interesantes de los últimos tiempos: LittleBigPlanet (2008).
  • Ocean Software – Uno de los gigantes de la industria, marcó una época. Su período de actividad se situó entre 1984 y 1998, dejándonos juegos tan importantes como Match Day (1984), Batman (1986), Los Intocables (1991) o Lucky Luke (1998).
  • Psynogsis – Otra de las grandes desaparecidas y que fue el germen de varias desarrolladoras posteriores, como Sony Studio Liverpool. Trajo a la industria títulos tan interesantes como Wipeout (1995), Destruction Derby (1995), Overboard! (1997) o Spiderman (2000).
  • Rare – Sobran las palabras sobre este estudio original del pequeño pueblo llamado Twycross. Son los padres de Battletoads (1991), Donkey Kong Country (1994), Killer Instinct (1994), GoldenEye (1997), Banjo Kazooie (1998), Perfect Dark (2000), Kameo (2005) o el próximo Sea of Thieves para Xbox One.
  • Revolution Software -No necesita presentación, son los responsables de una de las mejores sagas de aventuras gráficas que se han hecho nunca: Broken Sword.
  • Rockstar North – Posiblemente el mejor estudio de Rockstar que exista a día de hoy. Desde sus oficinas de Edimburgo han salido videojuegos como Grand Theft Auto: Vice City (2002), Grand Theft Auto: San Andreas (2004), Grand Theft Auto IV (2008) o Red Dead Redemption (2010).
  • Rocksteady Studios – Aunque fuese fundada recientemente, este estudio londinense es el responsable de la saga Batman Arkham, ahí es nada.
  • The Creative Assembly – Otro peso pesado, creadores de la saga Total War. Nada más que añadir.

Pero es que no sólo es importante este territorio por el buen número de importantes desarrolladoras originales del lugar, también lo es porque su mercado actúa como baremo a la hora de evaluar las ventas de determinados videojuegos en sus primeras semanas de lanzamiento o los ‘top’ que se realizan mes a mes.

Una tienda GAME en un centro comercial de Londres.

Además, de aquí es original la importante cadena de tiendas de videojuegos GAME, presentes en todo el mundo y visitadas, al menos alguna vez, por cualquier jugador que se precie. Ah, y también es un mercado importantísimo a la hora de importar videojuegos a precios más económicos ¿quién no ha buscado en Google “PAL UK castellano”?

Sin embargo, el presente texto no se va a centrar exclusivamente en elogiar las bondades de los británicos como co-pioneros dentro del mundo del videojuego. El objetivo es bastante diferente y esto únicamente ha sido una introducción. La siguiente selección de juegos ha sido escogida por presentar, de una forma u otra, cierto espíritu británico en su historia o escenarios. No es una lista definitiva, de hecho os animo a todos aquellos que la leáis a que me recomendéis más juegos que deberían estar en la lista.

  • Grand Theft Auto: London 1969 (1999)

Desarrollado en la mismísima Escocia por DMA Design -posteriormente Rockstar North-, esta expansión del Grand Theft Auto original de 1997 nos trasladó a las calles de la capital  británica para seguir realizando nuestras fechorías en 1969, con una clara estética ‘mod’ en todo el juego.

Chelsea no sólo es un equipo de fútbol, también es un barrio de Londres.

Cambiamos los altos edificios de Liberty City por la preciosa arquitectura londinense, con grandes espacios verdes y vehículos de la época, además del handicap de conducir por la izquierda. Es el único Grand Theft Auto hasta la fecha que se ha localizado en una ciudad real y, aunque no sea el mejor de ellos, nos permitió darnos algún que otro paseo por Westminster o el Soho.

  • Scotland Yard (1999)

Cryo Interactive fue un estudio francés que desarrolló un buen número de títulos notables durante la década de los 90. Sin embargo, cometió también algún que otro traspiés, como con Scotland Yard, lanzado en 1999 para PC y basado en el juego de mesa homónimo.

Que Scotland Yard sea un videojuego terrible no quita para que esté impregnado de ese irreconocible aroma británico del que hoy hablamos aquí. De hecho, el juego también se desarrolla en Londres, concretamente a finales del siglo XIX -época clave en este tipo de juegos- y lo que nos propone es ponernos en la piel de un investigador de Scotland Yard o de un criminal.

El Londres del XIX, escenario de Scotland Yard.

Para las 7000 pesetas de la época en España -unos 42€ actuales- el juego ofrecía más bien poco pero ofertaba en un inicio bastante más. Se nos vendió como un juego de mundo abierto e investigación, pero lo cierto es que era muy limitado en todos los aspectos. Nada recomendable pero, eso sí, muy británico.

  • Harry Potter y la piedra filosofal (2001)

El pequeño mago creado por J. K. Rowling en el café The Elephant House de Edimburgo siempre ha tenido un toque muy ‘british’ y sus videojuegos no iban a ser menos. Especialmente icónico fue el primero de ellos Harry Potter y la piedra filosofal, lanzado en multitud de sistemas, con su mejor versión en PSX.

Las diferencias entre Hogwarts y un Instituto británico de postín son pocas.

El juego nos introducía de lleno en el libro y película, dejándonos todo el aroma británico que desprende Hogwarts. Una aventura de acción con toques plataformeros que nos invitaba a recorrer todo el castillo.

  • The Getaway (2002)

La obra maestra del Team Soho tiene como gran protagonista a la ciudad de Londres y supone la forma más efectiva de trasladar la fórmula de Grand Theft Auto a una PS2 de forma seria. Y tan seria, lo que nos contaban era una historia adulta y dura en la que los bajos fondos de la capital eran los protagonistas, al más puro estilo Trainspotting o Rocknrolla.

The Getaway es la forma más segura de visitar algunos barrios de Londres.

Su jugabilidad y mapeado eran otros de los platos fuertes, pudiéndonos mover por casi toda Londres con total libertad, contando con un ‘gunplay’ exigente y consecuente con el tipo de videojuego para el que estaba diseñado. Su secuela, Black Monday, lanzada en 2004 nos hacia volver a la ciudad, pero la trama no resultaba tan interesante.

  • Videojuegos de Sherlock Holmes (2002-2016)

Sir Arthur Conan Doyle creó uno de los arquetipos británicos más recurrentes en la cultura popular: Sherlock Holmes. Dicho personaje, bastante profundo y curioso, se ha prodigado en literatura, cine, televisión y, cómo no, videojuegos.

Siempre han existido juegos sobre Sherlock Holmes, datando el primero de ellos de 1984, prácticamente inaugurando el mundo de los videojuegos a nivel doméstico. Este peculiar detective nunca ha abandonado la industria, pero desde que Frogwares se hizo con la licencia hemos podido disfrutar de verdaderos títulos notables sobre Sherlock y Watson.

El encanto del Londres del XIX.

No sólo la jugabilidad, el guión o el apartado técnico destaca en estos juegos, también lo hace su ambientación. Títulos tales como Sherlock Holmes contra Jack el destripador (2009), Crimes & Punisments (2014) y The Devil’s Daughter (2016) nos muestran un Londres de finales del XIX inigualable.

  • Videojuegos de Poirot (2005-2016)

Hércules Poirot es belga, de hecho es tremendamente belga y odia que lo confundan con un francés. Sin embargo, la creadora del personaje fue Agatha Christie, más británica que la ‘union jack’ y ese toque británico está inserto en toda la obra en la que aparece Poirot.

Poirot en The ABC Murders para PC, Xbox One y PS4.

Los amantes de este grandísimo personaje y los videojuegos tuvimos relativa suerte, pues nos llegaron unos cuantos títulos notables. Si bien la mayoría -de un total de 5- merecen la pena, los más destacables son Evil Under the Sun (AWE Productions, 2007) y The ABC Murders (Artefacts Studio, 2016), gracias a que cuentan con las mejores historias y escenarios de cara a un videojuego. De hecho, precisamente The ABC Murders -El misterio de la guía de ferrocarriles en castellano- transcurre en Reino Unido. Aunque Poirot esté lejos -y por encima- de destilar aroma británico, sus videojuegos basados en las obras de Agatha Christie bien pueden encuadrarse en nuestra particular lista.

  • Fable III (2010)

Que la saga Fable desprende acento británico por sus cuatro costados es innegable. No en vano, fue desarrollada por Lionhead Studios con Peter Molyneux a la cabeza, lo cual explica buena parte de su influencia. De hecho, en todos ellos la acción se desarrolla en Albión, un continente ficticio llamado igual que como se conoce popularmente a las islas británicas.

¿Bowerstone o Londres a finales del siglo XIX?

Pero quizá la más ‘british’ de todos sea su tercera entrega, lanzada en 2010 primero para Xbox 360, con posterior versión en PC en 2011. Es el Fable más completo de todo, en el que se nos presenta la posibilidad de convertirnos en el rey de Albión, con interesantes momentos de gestión del reino. La ciudad llamada Bowerstone, donde se desarrolla la mayor parte del juego, es una especie de Londres industrial del XIX que corrobora la presencia del juego en esta lista.

  • Dishonored (2012)

En la pasada generación Arkane Studios no dejó indiferente a nadie con su obra maestra llamada Dishonored. Los franceses no contaban con un trabajo anterior que avalase su nuevo título, pero tampoco lo necesitaban, ya que Dishonored se vendía prácticamente solo gracias al enorme trabajo realizado.

Dishonored está ambientado en un mundo de islas ficticio, entre las cuales Dunwall es la capital tanto de Gristol -una isla- como de todo el imperio. Y es que al margen de Corvo Attano y Emily Kaldwin, Dunwall es una de las protagonistas del juego gracias a su cuidada ambientación y diseño de niveles.

Tejados de la oscura Dunwall, una mezcla de Londres y Edimburgo a finales del siglo XIX.

Una ciudad gris, oscura e industrial, inspirada, según los propios desarrolladores, por Londres y Edimburgo en el siglo XIX. Y es que la influencia de ambas capitales británicas es innegable, sólo hay que jugarlo o ver algunas imágenes. Además, el mundo de “Las islas” es una clara referencia a las islas británicas.

  • Zombi U / Zombi (2012)

Este temporal exclusivo de la injustamente maltratada Wii U no era un juego más de zombis al uso, sino que era un auténtico Survival Horror con grandes dosis de supervivencia y terror, ambientado en el Londres actual.

Un videojuego, desarrollado por Ubisoft, que bebe directamente de películas como 28 días después (Danny Boyle, 2002), de la cual obtiene gran parte de su esencia como videojuego. El Londres industrial del XIX o el actual de The Getaway quedan atrás para mostrarnos una terrorífica capital en la que reina el caos, asediada por los no muertos. Encontrar zombis con el uniforme de guardia real del palacio de Buckingham es una auténtica barbaridad, en el buen sentido claro.

  • Wolfenstein: The New Order (2014)

La distopia de The New Order es, posiblemente, una de las peores que nos podemos echar a la cara, peor incluso que 1984 de George Orwell. Pero hemos de reconocer que la vuelta de tuerca que le ha dado MachineGames a la saga es sumamente atractiva.

Una versión muy particular de Abbey Road.

El penúltimo Wolfenstein en salir al mercado hasta el momento -si tenemos en cuenta The Old Blood– nos llevaba a través de numerosos escenarios, siendo el Londres ocupado uno de los más importantes en el juego. Además, el arte promocional del juego es tan genial como aterrador.

  • The Order 1886 (2015)

El polémico videojuego exclusivo de PS4 no contó, quizá, con la jugabilidad más fluida del momento, pero funcionó como ‘demo’ técnica de la consola y contó con una ambientación de diez. La acción transcurre en un hipotético Londres de finales del XIX en el que la Revolución Industrial ha ido más allá, llegando a desarrollar una tecnología muy superior a la de la época.

La Orden se encarga de mantener a raya a híbridos -licántropos- y rebeldes, siendo una especie de grupo de operaciones especiales de finales del siglo XIX, pero con tácticas y armamento prácticamente modernos. La representación de Londres, la trama, los personajes y el apartado artístico de The Order 1886 hacen que sea un título imprescindible en esta lista, a pesar de no ser todo lo que los usuarios de PS4 esperaban a nivel jugable.

  • Assassin’s Creed: Syndicate (2015)

Aunque la mayoría del público objetivo de Assassin’s Creed pedía a gritos el ya anunciado Assassin’s Creed: Origins, ambientado en Egipto, Ubisoft quiso mostrarnos una nueva época y localización antes de dar el gran salto. El Londres industrial de finales del siglo XIX es un escenario muy recurrente en literatura, cine y videojuegos, por lo que ambientar un Assassin’s Creed en este escenario sería tremendamente atractivo, a pesar de que el público clamase por otra ambientación.

Al margen de las críticas -fundadas o no- Syndicate nos ofrecía un Londres industrial increíble, con una libertad asombrosa y una ambientación todavía mejor. La Revolución Industrial se mezcla con la época victoriana y las bandas de los bajos fondos, bebiendo directamente de libros como Oliver Twist (Charles Dickens, 1838) y películas como Gangs of New York (Martin Scorsese, 2003), aunque esta última esté ambientada en Estados Unidos.

  • Otros títulos “menores”

Y bueno aquí acaba este pequeño texto dedicado a videojuegos “con acento británico”. Esta selección que he realizado es perfectamente ampliable, de hecho hay videojuegos en los que Londres -por ser la capital- o el Reino Unido están muy pero que muy presentes, aunque quizá no reúnan todos los “requisitos” para ser incluidos en esta lista.

George Sobbart en Glastonbury.

Antes de concluir, a la cabeza se me viene la saga Broken Sword, con la mítica parte en la estación de metro de Londres y el Museo Británico en Las Fuerzas del Mal (Revolution Software, 1997) o la parte de Glastonbury de Broken Sword III: El sueño del dragón (Revolution Software, 2003), que probablemente es la mejor del juego.

También se me vienen a la mente los innumerables videojuegos sobre James Bond, que aunque no están ambientados en Reino Unido -casi ninguno- el carisma de 007 traslada el espíritu británico allá donde esté.

Nathan y el ‘skyline’ de Londres.

Algo así pasa también con determinado momento de Uncharted 3: La traición de Drake (Naughty Dog, 2011), en el que existe un momento importantísimo en la capital británica. Pero bueno, como decía, son casos anecdóticos que únicamente merecen un comentario y no su inclusión en la lista, porque de ese modo deberíamos meter casi cualquier videojuego, ya que las localizaciones británicas son tremendamente recurrentes gracias a su Historia, su geografía y su innegable atractivo.

Personajes inolvidables de videojuegos 13/100 – Oswald el conejo afortunado

Wii sí que fue una consola afortunada, y más aún lo fueron sus usuarios. La blanca de Nintendo no necesitó unas características técnicas asombrosas para encandilar a más de medio mundo. Fue una consola para todos los públicos, con un catálogo impresionante que nos dejó, muy posiblemente, los mejores títulos de la pasada generación. No todo fueron juegos en familia para cenas de Navidad, hubo bastante hueco para títulos bastante adultos, Survival Horror e incluso el regreso de importantes personajes. Ese fue el caso de Epic Mickey, desarrollado por Junction Point Studios con Warren Spector a la cabeza.

Oswald en Epic Mickey: El retorno de dos héroes (2012).

Y como ocurre con un gran número de videojuegos, libros o películas, en Epic Mickey el auténtico protagonista -o al menos el protagonista absoluto- no es precisamente Mickey Mouse. Es cierto que el juego, lanzado en 2010, supone la vuelta por la puerta grande del mítico ratón de Disney, pero es que sin Oswald el conejo afortunado el mismo Epic Mickey no tendría razón de ser, realmente Oswald es el verdadero protagonista del juego, aunque manejemos a Mickey durante toda la aventura.

Oswald fue un personaje de la factoría Disney creado en 1927 para protagonizar una serie de cortometrajes y convertirse en el verdadero icono de la marca Disney. Sin embargo, a pesar de contar con cierto protagonismo entre 1927 y 1937, Oswald fue condenado al ostracismo por parte de la propia Disney, la cual contaba ya con Mickey Mouse, creado en 1928, que había gustado más entre el público. Así, de la noche a la mañana, Oswald fue apartado por completo de la escena, con una única y última aparición en 1943. Es un conejo muy en la línea de Mickey Mouse, completamente negro, con la cara blanca, orejas características y pantalón azul.

Sin embargo, recuperaría un papel esencial gracias a Epic Mickey en 2010, postulándose en un inicio como un antagonista pero acaparando, finalmente, gran parte del protagonismo. Porque Epic Mickey no sólo supone la vuelta de Mickey al videojuego sino también la vuelta de Oswald al universo Disney por la puerta grande.

En Epic Mickey todo gira alrededor de El Páramo, el lugar creado por el mago Yen Sid para todos aquellos personajes olvidados por la factoría Disney. Pero, por una serie de desafortunados acontecimientos, Mickey es deportado al Páramo, donde Oswald lo espera con sed de venganza. Oswald, en Epic Mickey, considera que el famoso ratón es el responsable de su olvido: que le ha robado el protagonismo. Por ello, colabora con el villano del juego con el único objetivo de destruir a Mickey Mouse para suplantar él su papel, tal y como debería haber sido si Walt Disney y Ub Iwkers no lo hubiesen creado en 1928.

Oswald es uno de los personajes principales en Epic Mickey (2010), Epic Mickey: El retorno de dos héroes (2012) y Epic Mickey: Mundo Misterioso (2012).

[ANÁLISIS] The Darkness II

Creo que casi todos hemos encontrado alguna vez, en las cestas de las tiendas de segunda mano, montones y montones de copias de la saga The Darkness, ya sea su gran primera parte o esta segunda que hoy nos ocupa. Y es algo bastante lógico, ya que ambos juegos no están destinados, ni por asomo, para el gran público y, mucho menos, en los tiempos que corren.

Además, está basado en un cómic bastante oscuro -¿qué coincidencia eh? con ese título…- que no está pensado para el gran público, como pueden serlo cualquier personaje de Marvel o DC. Esto hace que, de primeras, sólo una pequeña parte de los seguidores del cómic se interesen mucho por dicha saga. A pesar de todo esto, el primer título, lanzado en 2007, vendió bien y consiguió hacerse un hueco entre la crítica. La historia que nos contaba era bastante interesante, la cual realizaba un combo perfecto con su sublime ambientación.

Así pues, había que seguir con la historia de Jackie Estacado y la secuela se le encargó a los veteranos de Digital Extreme, un estudio canadiense con bastante experiencia en realizar ‘ports’. Dicho estudio tomó importantes decisiones que cambiaron sustancialmente lo visto en la primera parte aunque, como veremos más adelante, la esencia del cómic siguió intacta después de todo.

Gráficamente es un título muy particular y hay que estar preparado para ello. Incluso aquellos que disfrutamos como nadie con la primera entrega advertiremos un importante cambio en The Darkness II. Digital Extreme, muy sabiamente, ha intentado acercarse lo máximo posible al cómic original creado por David Wohl en 1996. Por ello, siendo conscientes de su presupuesto y habilidades, han pivotado hacia un extraño ‘cel-shading’ que, para qué engañarnos, le sienta de fábula al título, tapando además múltiples carencias técnicas. En este apartado, más artístico que otra cosa, nada que añadir, un auténtico acierto.

Pero no todo en The Darkness II ha sido tan notable como su decisión artística principal. En primer lugar nos encontramos ante un videojuego bastante pobre, con texturas casi canallescas para 2012, que en cualquier televisión con HDMI y más de 26 pulgadas se ve de verdadera pena. No es que la primera parte fuese un dechado de virtudes en el apartado técnico, pero para 2007 cumplía y este The Darkness II, cinco años después, supone un importante paso atrás.

En segundo lugar nos encontramos ante una serie de escenarios muy poco inspirados que recuerdan a épocas de PSX en cuanto a concepto. Dichos escenarios van de mal en peor, ya que el juego comienza de forma bastante potente, con localizaciones muy en la línea de la primera parte, además de escenarios bastante interesantes respecto a su diseño de cara al combate. Todo esto se pierde a mitad del juego, sobre todo en determinados momentos en los que estamos en una obra, un cementerio y un parque de atracciones abandonado. Por suerte nos deja un gran escenario como lo es el psiquiátrico, mas importante e interesante de lo que pueda parecer en un inicio.

En tercer lugar, como ocurre con los escenarios, el juego comienza relativamente bien en cuanto al diseño y tipo de enemigos, para terminar con una monumental “fumada” tanto en diseño como en concepción. Hablamos de un diseño de enemigos muy básico, nada original e incluso burdo.

Por último, los efectos no se encuentran mucho más allá del resto de lo comentado, por lo que podéis presuponer que el nivel también se encuentra muy por debajo de lo esperado de un juego lanzado en el año 2012. Como vemos, en general, el apartado técnico es bastante pobre, y únicamente se salva en él determinadas decisiones artísticas, pero en ningún caso podemos pasar por alto el despropósito técnico que es The Darkness II.

A nivel sonoro sí que estamos hablando de un juego bastante digno. Su banda sonora, compuesta por Timothy Michael Wynn casa perfectamente con el tono general del juego, aunque no es tan icónica como la compuesta por Gustaf Grefberg para el primer The Darkness. Los efectos de sonido cumplen su cometido, aunque tampoco rayan la excelencia. Por suerte, The Darkness II se encuentra completamente localizado al castellano, contando con un doblaje bastante bueno que hará que nos metamos al máximo posible en la historia.

Jugablemente es un fiel heredero del primer juego desarrollado por Starbreeze Studios, ya que hay poco cambio en cuanto a la mecánica jugable. Es un título muy particular y todo aquél que quiera jugarlo debe, si quiere disfrutarlo, haber jugado al primero para comprender tanto la historia como su concepto jugable. Para que nos hagamos una idea, si abordamos The Darkness en esta segunda entrega -aunque sería un craso error, como ya he dicho-, el juego es un FPS que mezcla la acción con los poderes sobrenaturales de su protagonista, Jackie Estacado.

Jackie, por acontecimientos ocurridos en el primer juego, es poseído por la Oscuridad, la cual le otorga unos poderes que se manifiestan en forma de dos brazos con cabeza a los que, en ocasiones, puede controlar, pero en muchas otras no. Esto da bastante juego, tanto a nivel jugable como a nivel argumental, y las posibilidades son muy variadas. El elevado número de ejecuciones posibles con los brazos, así como las acciones a realizar con ellos hacen que The Darkness II sea un juego completamente diferente a lo que existe en el mercado, únicamente parecido -y muy levemente- a títulos como Bioshock (Irrational Games, 2007) o Dishonored (Arkane Studios, 2012). Además, nos acompaña durante toda la aventura -en esta segunda parte con más protagonismo- Darkling, un demonio fiel a la oscuridad que da muchísimo juego a nivel de sigilo y de combate.

The Darkness II cuenta también con un importante árbol de habilidades que será fundamental para avanzar durante toda la historia y que, ciertamente, no es sencillo de completar. Además, se me ha olvidado comentar que el juego no es precisamente fácil, con momentos de bastante tensión debido al nivel y número de enemigos -especialmente en dos zonas- así como al cuestionable diseño de determinados escenarios -ese parque de atracciones…-. Esto es un punto a favor del juego, ya que no es demasiado largo y, al menos, completarlo supone un reto algo más interesante que cualquier FPS genérico del mercado.

La historia sigue los acontecimientos directamente desde The Darkness de 2007, por lo que es absolutamente recomendable jugar primero a este juego y luego, si nos ha gustado, seguir con la historia de Jackie Estacado. Es bastante complicado explicar de qué va The Darkness II sin destripar por completo el primer juego y, desde luego, esa no es mi intención. Digamos que el anterior título se quedaba con un final abierto a medias y esta segunda parte continúa con la trama del primero, ya que no fuimos pocos los que disfrutamos del personaje y ambientación.

Sin embargo, esta continuación pierde un poco la esencia del primero. El anterior era muy oscuro, muy gótico, con una Nueva York húmeda muy atractiva para la ambientación. Todo esto se abandona en The Darkness II, que únicamente nos brinda estas sensaciones en los primeros momentos del juego. Es asumible debido a parte de la trama, pero rompe por completo el esquema que hizo a The Darkness una obra tan peculiar en 2007. Además, el final de esta segunda parte es pseudo abierto y, por desgracia, no tenemos a fecha de hoy noticias de un The Darkness III en la nueva generación.

Concluyendo, The Darkness II no es un mal juego, en absoluto; de hecho contiene bastantes elementos interesantes y bien implementados. Su mayor problema se ciñe al pobre apartado técnico y a que cuenta con una primera parte muchísimo más potente en todos los aspectos.

NOTA: 7,5/10.