[ANÁLISIS] The Order: 1886

He de reconocer que abordar determinados análisis me da mucho respeto. Por ejemplo, diseccionar un Zelda me resulta harto complicado debido el calibre general que presentan los juegos de dicha saga. A la hora de valorar determinados juegos de Ubisoft me ocurre algo parecido, ya que la mayoría presentan tantos elementos que temo dejarme alguno en el tintero. Y también me pasa esto con títulos de los que se esperaba mucho y finalmente fueron fusilados sin piedad por parte de la prensa y el público; este es el caso del juego protagonista del análisis de hoy.

Tras lo ocurrido con Ryse: Son of Rome (Crytek, 2013) en Xbox One, los peces gordos de Sony y una buena parte de su público esperaban The Order: 1886 como agua de mayo para dar un golpe sobre la mesa. A pesar de que ya se había anunciado un ‘downgrade’ gráfico y que correría a 30fps, el título de Ready at Dawn entraba por los ojos por un buen número de motivos, pero los principales eran su calidad técnica y su increíble ambientación.

Las calles de un Londres alternativo son las protagonistas de The Order: 1886.

Sin embargo, las mofas hacia los supuestos “rivales” se le vuelven en contra a los usuarios de PlayStation 4 y cuando el juego es lanzado al mercado en febrero de 2015 los principales medios comienzan a otorgar discretas puntuaciones hacia uno de los exclusivos más esperados de los últimos tiempos. Así pues, Meristation le otorga un 7, 3DJuegos un 6, Polygon un 5,5, GameSpot un 5 e IGN un 6,5. Estas notas nos aseguran un juego correcto pero lejos de la excelencia que se pretendía; un verdadero hachazo para los usuarios.

Comienzan a criticársele aspectos como la duración, la linealidad general del juego, el aspecto cinematográfico… elementos de los que o bien se tenía constancia o bien podían deducirse. Porque este tipo de juegos, al igual que el ya mencionado Ryse, funcionan como ‘demos’ técnicas de sus respectivas consolas y creo que es algo que tanto prensa como público no supieron -o no quisieron- ver. Y es una lástima, pues en la memoria colectiva ha quedado inserta la idea de que The Order: 1886 es un mal juego, que es corto, poco rejugable y tal, y no todo es cierto ¿qué esperaban? ¿otro juego de mundo abierto? ¿un Gears of War en el Londres victoriano? ¿o simplemente superar a Ryse: Son of Rome?

Las animaciones faciales y el fotorrealismo son la tónica general del apartado técnico del juego.

Gráficamente hablamos de una verdadera bestia que pone nuestra PS4, sea la que sea, al máximo de potencia hasta ahora. No hay casi fisuras ni nada criticable hacia el trabajo de Ready at Dawn al respecto de The Order: 1886. Es prácticamente perfecto en todo su apartado técnico-artístico y quien no quiera verlo o está ciego o es un troll. Y, ojo, hablo desde el punto de vista del usuario y no desde el punto de vista de un experto -porque no lo soy-, ya que es tremendamente complicado que un usuario medio de videojuegos llegue a apreciar los pequeños fallos que pueda tener un apartado técnico tan sólido como el de The Order: 1886.

Como ya he dicho, a nivel técnico es impecable y poco importa si va a 30fps o el aspecto cinematográfico con las bandas negras horizontales arriba y abajo -que he de reconocer que al principio incomodan un poco, pero rápidamente nos acostumbramos-. De hecho, durante mi partido no he notado ni un sólo ‘bug’ ni nada técnico que afecte directamente a la jugabilidad.

Además, The Order: 1886 cuenta con el importante plus de la ambientación, y es que desde Ready at Dawn han conseguido crear una Historia paralela en la que Gran Bretaña ha alcanzado un gran desarrollo tecnológico durante la Revolución Industrial, mucho mayor del que alcanzó realmente, por lo que en el juego se mezcla el Londres victoriano con elementos avanzados para su época, pero no por ello fuera de lugar. De hecho, en The Order: 1886 todo resulta bastante armonioso y eso es gracias precisamente al buen trabajo realizado al respecto de la ambientación.

Su apartado artístico consigue una inmersión total en el Londres victoriano del juego.

Cosa aparte son también los personajes, que derrochan humanidad por sus cuatro costados, no sólo por el gran trabajo realizado en el doblaje sino por sus cuidados movimientos, sobre todo faciales. La verdad que el trabajo realizado en este campo es absolutamente sobresaliente y, haciendo memoria, creo que únicamente Ryse: Son of Rome (Crytek, 2013) puede plantarle cara a The Order: 1886, y tengo mis dudas.

A nivel sonoro The Order: 1886 es un videojuego sobresaliente. La banda sonora, orquestada por el norteamericano Jason Graves ambienta el juego a la perfección y, además, lo dota de personalidad. Su tema principal es bastante peculiar, muy en la línea oscura del juego, apostando por sonidos clásicos de instrumentos de cuerda frotada.

Es un juego que se encuentra completamente localizado al castellano, contando con un doblaje de suma calidad que es complicado ver en el mundo del videojuego -si ya es difícil encontrar un juego traducido, imaginad uno bien doblado-. Los actores y actrices de doblaje realizan un trabajo colosal, dotando de personalidad a los protagonistas, destacando el trabajo de Eduardo del Hoyo, Olga Velasco o Roberto Encinas.

Los efectos, por su parte, también rayan a un nivel muy alto, acorde a la calidad general del juego en el apartado sonoro. Existen varios momentos de gran espectacularidad visual y sonora en la que estos efecto de sonido demuestran toda su potencia.

Ah… la jugabilidad, sí. Pues desgraciadamente es aquí donde The Order: 1886 falla, aunque tampoco es que lo tire todo por la borda, pero es cierto que es el talón de Aquiles del juego de Ready at Dawn. El motivo es muy sencillo: un abuso de las cinemáticas y la linealidad, dejándonos una libertad muy limitada, sintiéndonos meros espectadores de la historia. No seré yo el que critique los ‘quick time events’ de este juego, porque se pueden contar con los dedos de una mano, pero sí que me parece excesivo el efecto pasillo del presente videojuego.

Entonces ¿es Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty un mal juego también? ya que reúne aspectos como el abuso de escenas o una cierta linealidad. Pues no, no lo es, al igual que The Order: 1886 tampoco lo es, pero en esta industria existe un más que evidente doble rasero del que, creo, muchos nos hemos dado cuenta.

Los momentos de acción son frenéticos, pero son escasos y lineales.

Al margen de ello, es cierto que Ready at Dawn nos deja poca opción durante la aventura y la jugabilidad es tremendamente simple, ya que se basará, casi siempre, en cubrirnos, disparar y avanzar hasta llegar a una cinemática que siga desarrollando la trama del juego, que es lo que verdaderamente parece importarle a los desarrolladores.

Existen, a su vez, algunas parte de sigilo que están resueltas de forma irregular, ya que el juego no está pensado para ello y estos momentos resultan bastante tediosos si los comparamos con los momentos de frenética acción del juego.

La historia debería ser el otro plato fuerte del juego, y en parte lo es. Digo en parte porque hay aspectos de la trama que no han sido del todo resueltos por parte de Ready at Dawn y el final del juego es demasiado abrupto, dejándonos con la miel en los labios y sin darnos demasiadas explicaciones de nada.

Desde que arranca The Order: 1886 nos damos cuenta de que estamos ante un proyecto tremendamente ambicioso a nivel narrativo, con una puesta en escena cinematográfica que haría temblar los cimientos del mismísimo Hollywood. Todo gira en torno a una historia alternativa en la que Gran Bretaña ha alcanzado un desarrollo sin igual en el marco de la Revolución Industrial, gracias a este desarrollo tecnológico, Los Caballeros, un antigua orden que data de los tiempos del Rey Arturo, se han convertido en una especie de fuerza de operaciones especiales adelantada a su tiempo, con armamento y tácticas propios de nuestra época presente y no de finales del siglo XIX.

La historia es muy potente, pero concluye de manera precipitada.

Estos Caballeros, prácticamente inmortales, llevan desde la Edad Media luchando contra fuerzas oscuras que pretenden alterar la paz de Gran Bretaña, aunque también son usados como fuerza de combate contra insurgentes que están en contra de la corona, algo que veremos a menudo durante las seis horas aproximadas que dura The Order: 1886.

Como podemos ver, la historia del juego de Ready at Dawn es, a priori, bastante potente y, junto con su apartado técnico-artístico, sonoro y la puesta en escena, nos regala momentos impagables. El problema es que, como comentaba antes, desde el estudio norteamericano no han sabido -o no han querido- dotar a la trama de Sir Galahad y compañía de un final a la altura general del juego, dejándonos la trama completamente abierta de cara a un ¿segundo? juego.

The Order: 1886 es un título único; no es perfecto pero sí es tremendamente interesante.

En definitiva, The Order: 1886 tenía todas las papeletas para dar un golpe sobre la mesa y convertirse en una razón de peso para hacerse con una PS4. Sin embargo, a pesar de que el empaque del juego es sobresaliente,se queda a medias en campos como la jugabilidad o la historia, la cual destroza la experiencia final por culpa de una conclusión precipitada e ilógica.

NOTA: 7/10.

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2 pensamientos en “[ANÁLISIS] The Order: 1886

  1. Un gran juego que no ha tenido la valoración que se merecía pero eso no significa que sea malo ni mucho menos. No es lo mismo ser un juego “comercial” que un juego “bueno” y tenemos el ejemplo en cualquier obra maestra de la música o cine clásico que por tremendas obras de arte que haya, no son populares por el aficionado medio.

    The Orden 1886 es un juego que me pasé hace un par de meses también, el primer juego que me compré de mi recién adquirida PS4 Slim y lo antepuse incluso a Uncharted 4 que me venia con la consola.

    Fue una experiencia increíble y es que eso es lo que nos vende, una experiencia no un juego árcade que te entretendrá durante cientos de horas.

    Hay juegos que están diseñados para no aburrir con la repetición y otros como este, que se basa en la historia que están pensados para disfrutarlos como si de una película se tratase y lo jugases cada varios años por ejemplo. No debería haber nada de malo en ello.

    Es por culpa de esta comunidad que no sabe o no quiere valorar estos títulos tan buenos el motivo de que no tengamos más pero por suerte, con The Order 1886 si habrá una secuela ya prácticamente confirmada.

    Saludos.

    • Completamente de acuerdo oscargeek, suscribo todas y cada una de tus palabras.

      Me alegra bastante la noticia de que esté desarrollándose una segunda parte, porque es absolutamente necesaria para concluir la historia de The Order: 1886 y, además, el juego lo merece.

      Un saludo y gracias por comentar 🙂

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