Cuando las expansiones eran más que simples DLCs

Reportaje publicado en IGN España el 19 de abril de 2016.

El mundo de las expansiones, ahora rebautizadas como DLCs, nos ha dejado siempre un buen sabor de boca y el lanzamiento de una de ellas era motivo de júbilo. Sin embargo, desde hace pocos años hasta ahora, el panorama ha cambiado por completo debido a una política con la que casi nadie está de acuerdo. La culpa de la situación actual la tenemos todos; los usuarios, los medios, las desarrolladoras, sobre todo las distribuidoras y, finalmente, el avance tecnológico.

La era digital, a la que algunos somos tan reacios, ha reventado el sistema de expansiones. Otrora, las expansiones eran prácticamente juegos nuevos, ofrecían más contenidos, muchas más horas, nuevas historias y, normalmente, a precio reducido. Por supuesto venían en formato físico y no se trataba de ningún desbloqueable del juego original.

Ahora parece que la norma es la ley del mínimo esfuerzo. Por un lado nos encontramos directamente ante juegos incompletos -Assassin’s Creed o Dragon Age II, por ejemplo- en los que para conocer el final tenemos que pasar directamente por caja. Por otro lado, la calidad de las expansiones -DLCs, perdón- ha bajado a la par que ha subido su precio; expansiones que no aportan nada, meras prendas en según qué juegos, mapas reciclados o una duración de risa son algunos de los mejores ejemplos.

Entre DLCs de quince minutos de juego -Batman Arkham Knight-, ediciones definitivas y demás parafernalia parece haberse perdido toda esperanza, pero por suerte siguen quedando algunas compañías, un pequeño puñado de valientes, que se marcan como objetivo hacer disfrutar al jugador, previo paso por caja evidentemente, de nuevas aventuras que merezcan la pena a todos los efectos. Porque no hay que olvidar de dónde venimos. Así pues, hoy realizamos nuestro más humilde homenaje a esas expansiones, de ayer y hoy, que nos hicieron disfrutar y amortizar cada céntimo o peseta pagado por ellas.

  • StarCraft: Brood War (1998)

Tras dos intentos fallidos de expansiones autorizadas por Blizzard -Insurrection y Retribution- el estudio estadounidense se decidió a lanzar Brood War, probablemente una de las mejores expansiones de las que haya gozado un videojuego, con una duración media de 20 horas, prácticamente las mismas que la aventura original.

Brood War se situaba inmediatamente después de los acontecimientos de StarCraft, con Aiur destruido y los Protoss prácticamente acabados. Con los Zerg derrotados y desorganizados, y los Terran al margen, intentando sacar tajada de la situación, arranca Brood War llegando a alcanzar la misma epicidad que el título original. Algo similar ha ocurrido con StarCraft II y sus expansiones, fieles al legado de la saga.

  • Half Life: Opposing Force & Blue Shift (1999-2001)

Half Life se convirtió en un arrollador éxito en 1998 gracias a redirigir y perfeccionar el First Person Shooter, contando además con una gran historia como telón de fondo -que tomen nota las desarrolladoras actuales-. Sin embargo, una vez “concluida” la aventura de Gordon Freeman tras unas quince horas de juego, muchos jugadores sentíamos la necesidad de más, queríamos volver a Black Mesa.

Así pues, Gearbox Software y Valve nos dieron la oportunidad de volver, pero desde un punto de vista completamente diferente. En Opposing Force, una de las mejores expansiones que haya podido tener un FPS nunca, nos poníamos en la piel de uno de los “malos” del juego, encarnando a un miembro de operaciones especiales cuyo objetivo es eliminar TODO lo relacionado con el incidente, incluyendo científicos y aliens durante unas cinco horas de juego. En Blue Shift, otra gran expansión aunque inferior a Opposing Force, nos poníamos en la piel de uno de los ya míticos guardias de seguridad de Black Mesa. Lo interesante de estas dos expansiones, amén de la historia que nos cuentan, es que todo ocurre a la misma vez que la aventura original, cambiando únicamente los puntos de vista.

  • Commandos: Más Allá del Deber (1999)

Partiendo de la base de que todos sabemos lo que supuso Commandos en el mundo del videojuego, era más que presumible que tan magna obra contase con una expansión a la altura del título original. Pyro Studios además permitió que no fuese necesario tener el título anterior -Behind Enemy Lines- para disfrutar de Más Allá del Deber.

Esta expansión, que casi podría considerarse un juego aparte, nos llevaría a un escenario casi desconocido en la temática de la Segunda Guerra Mundial: Yugoslavia. Amén de la nueva ambientación, Pyro introdujo mejoras en la jugabilidad así como la introducción de un personaje nuevo: Natasha Van Der Zand.

  • Age of Empires II: The Conquerors (2000)

Bueno ¿qué decir de esta auténtica maravilla hecha expansión? ¿qué decir de un título eterno que aún hoy día con su innecesaria versión HD sigue estando en primera plana? ¿qué decir del que probablemente sea el mejor RTS de la Historia?

Si las guerras entre escoceses e ingleses, la Guerra de los Cien Años, las Cruzadas o las campañas de Gengis Khan nos habían sabido a poco, Ensemble Studios nos traían aún más horas que el juego original con unas campañas que iban desde Atila el Huno hasta los entresijos del Imperio Azteca, añadiendo nuevas civilizaciones y nuevos mapas inspirados en el Nuevo Mundo. Un regalo para los sentidos que alargó y elevó la experiencia de Age of Empires II.

  • Medal of Honor Allied Assault: Breakthrough (2003)

Allied Assault llegó en el año 2002 con mucha fuerza gracias al espectacular desembarco en las playas de Omaha. Meses después salía al mercado Spearhead, centrada en la batalla de las Ardenas, con un escenario de nieve como principal protagonista. Al año siguiente, tras el relativo éxito de Spearhead, se lanzaba Breaktrough, expansión que rayaba en la excelencia e incluso se podía situar en algunos puntos por encima del juego original.

Breaktrough nos trasladaba de escenario de nuevo, esta vez con un potente inicio en el norte de África hasta concluir en el norte de Italia, pasando por los episodios más importantes del frente italiano. Sus seis horas de duración, el buen ritmo de los niveles y unos escenarios completamente diferentes a lo visto hasta el momento hicieron de Breaktrough una expansión a tener en cuenta.

  • Warcraft III: The Frozen Throne (2003)

La historia de Arthas en Warcraft III: Reign of Chaos nos había atrapado a todos. Blizzard dio un giro de tuerca al género gracias a la épica tan excelsa que introdujo en él con sus cinemáticas. Estaba claro que el público se había quedado con ganas de mucho más tras las casi treinta horas que duraba el juego original, por lo que Blizzard se puso manos a la obra y un año después nos “regaló” una aventura de similar duración a modo de expansión.

En The Frozen Throne nos situamos justo después de lo acontecido en el juego original, a diferencia de Reign of Chaos, en esta ocasión los orcos, por desgracia, no serán una de las facciones protagonistas. Por contra manejaremos a elfos nocturnos, muertos vivientes y humanos. Siendo, de nuevo, la campaña de Arthas la más impresionante de todas.

  • Age of Mythology: The Titans (2003)

Aunque siempre ha estado a la sombra de Age of Empires y no se le ha reconocido como se debería, Age of Mythology fue un título que nos ofreció mucho, con una ambientación espectacular y un grandísimo trabajo de documentación.

A pesar de que su éxito fue considerablemente inferior a Age of Empires II, Mythology tuvo su público y aún hoy en día lo tiene, por eso Ensemble se puso una vez más manos a la obra para deleitarnos con una expansión de las que hacen Historia: The Titans. Amén de introducir nuevas unidades y poderes, lo importante de esta expansión era la introducción de la civilización atlante con su inolvidable campaña. Prácticamente un juego nuevo, en formato físico y a precio reducido.

  • Hidden & Dangerous 2: Sabre Squadron (2004)

Hidden & Dangerous 2 es uno de los mayores tapados de la Historia, una injusticia absoluta que tiene su única excusa en que su público objetivo es reducido. A pesar de sus bajas ventas e incidencia en los medios, el título de Illusion Softworks -ahora 2K Czech- atrajo a una fiel comunidad que aún hoy día, con la saga abandonada, sigue al pie del cañón.

Sabre Squadron, la expansión de Hidden & Dangerous 2, cogió de sorpresa a todos puesto que casi nadie la esperaba. La introducción de nuevas armas, modos de juego y los escenarios de Francia, Sicilia y el norte de África hicieron de Sabre Squadron una pequeña joya olvidada en el tiempo.

  • Rome Total War: Alexander (2006)

La maravillosa saga Total War de The Creative Assembly siempre ha contado con su correspondiente expansión en cada uno de sus títulos. En el caso del primer Rome Total War -posiblemente el mejor Total War hecho- hubo dos expansiones; Babarian Invasion y Alexander. Barbarian Invasion también despachaba calidad por sus cuatro costados, sin embargo no dejaba de ser una expansión al uso, una “simple” extensión del concepto original.

Alexander, por su parte, resultaba mucho más interesante de cara a aquellos usuarios históricamente inquietos. La expansión se basa en las campañas de Alejandro Magno y añade un concepto contrarreloj que hacen del juego una experiencia única. Lo interesante, además, es que el mapeado se desplaza hacia a la derecha y la acción se concentra principalmente en Oriente Medio y la India. Una experiencia histórica y una expansión a tener en cuenta.

  • The Elder Scrolls IV: Shivering Isles (2007)

No fuimos pocos aquellos a los que se nos cayó literalmente la baba cuando salimos por primera vez de la prisión en The Elder Scrolls IV: Oblivion. Alargar la, ya de por si extensa, experiencia era algo que todos los usuarios deseábamos y se hizo realidad con el lanzamiento de Shivering Isles.

Una vez instalada la expansión, se nos notificaba de la existencia de una extraña puerta en un punto del mapa. Cuando decidimos emprender esta búsqueda, el título original se transforma por completo en una maravillosa locura de más de diez horas de duración.

  • Expansiones de Fallout 3 (2009)

Bethesda, a pesar de sus bugs, es una de las compañías más queridas por los usuarios, y no es para menos, desde luego. Tras la genial revisión del universo Fallout con su tercera entrega, un paquete de expansiones, de las de verdad, estaba preparado.

Con diferentes ambientaciones, Operation: Anchorage, The Pitt, Broken Steel, Point Lookout y Mothership Zeta añadían más de 20 horas de juego a Fallout 3. Expansiones que tienen el honor de poder seguir llamándose expansiones. El único problema de este paquete -que se compraba por separado en un inicio- era su precio, algo elevado en su conjunto.

  • Episodes from Liberty City (2009)

Rockstar también nos sorprendió en pleno auge del DLC y el formato digital con dos expansiones de la vieja escuela que son juegos completos. Por un lado tenemos The Ballad of Gay Tony, con más de diez horas de juego, donde encarnaremos a Luís Fernando López, un ex-militar dominicano que hace las veces de guardaespaldas de Anthony Prince, más conocido como Gay Tony. Con una clarísima inspiración en filmes como Studio 54, esta expansión nos hará un tour por la vida nocturna de Liberty City, llegando a superar a la aventura original.

Por otro lado, no fuimos pocos aquellos que deseábamos un videojuego sobre Sons of Anarchy pero las posibilidades de que saliese una aberración de proporciones bíblicas era muy alta. Por suerte Rockstar vino al rescate con The Lost and Damned. Esta expansión, que nos cuenta las aventuras de Johnny Klebitz y la banda de moteros The Lost, vuelve a ponerse a la altura de la aventura original, siendo un juego completamente nuevo repleto de calidad. Ambas fueron lanzadas en formato físico bajo el título de Episodes From Liberty City, como mandan los cánones.

  • Red Dead Redemption: Undead Nightmare (2010)

De nuevo Rockstar daba un golpe sobre la mesa en relación a uno de los mejores títulos que haya concebido nunca la compañía norteamericana. Quizá muchos esperábamos una expansión diferente para Red Dead Redemption, pero coincidiendo con Halloween el estudio lanzó Undead Nightmare.

Undead Nightmare funcionaba a modo de spin off o capítulo especial dentro del universo de John Marston. El planteamiento es sencillo: un apocalipsis zombie en pleno Oeste. El resultado: una verdadera maravilla. Al igual que con las expansiones de Grand Theft Auto IV, Undead Nightmare también salió al mercado en formato físico con una edición que incluía el título original también. Rockstar sabe.

  • XCOM: Enemy Within (2013)

XCOM: Enemy Unkown fue una sorpresa para todos y mentiría si dijese que decepcionó a los más puristas de la saga, por mucho que luego vayan pregonando en los foros que sí. Firaxis volvió a los orígenes de la saga y nos regaló un título de estrategia por turnos apto para todos los sistemas.

Un año después salía al mercado, en formato físico, XCOM: Enemy Within, una versión de Unkown que añadía muchísimas cosas más. No podemos hablar de edición definitiva y demás, como ocurre con la saga Arkham o Souls, ya que Within supone un juego completamente nuevo, no un simple DLC en la tienda online de turno. Para colmo fue lanzada a precio reducido ¿qué más se puede pedir?

  • Wolfenstein: The Old Blood (2015)

Y la joya de la corona para el final ¿quién dijo que las expansiones de verdad habían muerto? porque MachineGames dice todo lo contrario. El estudio ya demostró de qué era capaz y cuáles eran sus influencias con The New Order por lo que el lanzamiento de The Old Blood, con todo lo que ello implica, no debería habernos cogido por sorpresa.

Esta expansión supone un juego completamente nuevo, la precuela de The New Order y fue lanzada en formato físico -también digital- a precio muy reducido. Su duración se sitúa en torno a las 8 horas y nos regala una historia completamente nueva cargada de regusto clásico. La vieja sangre nunca muere.

Y hasta aquí nuestra humilde selección. Estamos seguros de que hay muchísimas expansiones más que merecen reconocimiento, por ello os animamos a que nos contéis en los comentarios qué expansiones os hicieron disfrutar como niños. Y no olvidéis que las expansiones siguen vivas, y lo seguirán mucho más tiempo.

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4 pensamientos en “Cuando las expansiones eran más que simples DLCs

  1. Blizzard siempre hizo (y sigue haciendo) expansiones que están a la altura del juego original.
    Para agregar a esa lista metería el Age of Mythology: Titans, un juegazo con todas las letras. O The Witcher: Blood and Wine (por poner algo más moderno)

    • Blizzard es que cuida muchísimo al jugador, es una compañía que me encanta.
      The Titans de AoM está metida 🙂 pero la de The Witcher no, de hecho me encantaría probarla ¿me la recomiendas?

      Un saludo y gracias por comentar 🙂

  2. No la vi el Titans, se me pasó xD. Yo de The Witcher no la probé, pero se que tiene más de 20 hs más de juego, es casi como un juego nuevo.

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