[ANÁLISIS] Halo 2 / Halo 2 Anniversary

Halo Combat Evolved supuso una auténtica revolución cuando fue lanzado en el año 2001 como exclusivo de Xbox y PC. Fue una de las razones de peso para hacerse con el mastodonte negro de Microsoft y un FPS a tener en cuenta gracias a su jugabilidad. Detrás del título estaba Bungie Studios, una veterana desarrolladora norteamericana que encontró en el FPS futurista su zona de confort.

Combat Evolved no sólo cautivó al público por su potente apartado técnico, que incluso hoy día, sin necesidad de la remasterización, sigue siendo una auténtica bestia parda. Gran parte de su éxito se debe a una jugabilidad simple pero sólida y a una trama bastante bien construida que termina de cuajar en las sucesivas entregas.

Por ello, no es de extrañar que Halo 2 se esperase como agua de mayo. La nueva Xbox 360 ya se veía en el horizonte pero Bungie quiso despedir a la incomprendida Xbox con uno de sus títulos más potentes, bastante por encima del primero en todos los aspectos: Halo 2.

Y es que Halo 2 es un auténtico ejercicio de profesionalidad y superación. En Bungie y Microsoft sabían de sobra que Halo Combat Evolved había vendido bastante bien y que una segunda parte prácticamente se vendería sola. Además, sin saber muy bien por qué, prensa y público le habían cogido cariño al Jefe Maestro, convirtiéndose en un icono de la consola y de la propia Microsoft. Pero en Bungie Studios no se conformaron con lanzar la típica secuela pensada para hacer caja -eran otros tiempos también- y orquestaron un FPS increíble, con una historia sobresaliente  y una banda sonora todavía mejor. El Jefe Maestro se reivindicaba con esta segunda entrega: había llegado para quedarse.

Gráficamente estamos ante un título sobresaliente a todos los efectos. En primer lugar, el Halo 2 original lanzado en 2004 supuso un antes y un después, mejorando considerablemente todo lo mostrado en Combat Evolved tres años antes y poniendo al FPS en un auténtico altar técnico. Posteriormente, la versión lanzada para PC en 2007 tenía pocos cambios, pero incluso para pleno 2007 Halo 2 rendía a las mil maravillas en PC. Y, por último, tenemos Halo 2: Anniversary, que forma parte de la Master Chief Collection para Xbox One, cuya remasterización es total, igualando a Halo 2 al mismo nivel técnico que, por ejemplo, Halo 3.

Pero centrándonos en la esencia de Halo 2 llegamos a su diseño de niveles, los cuales son su carta de presentación y, en buena parte, uno de sus principales atractivos jugables. Ya en Halo Combat Evolved vimos aquello que sería un signo identificativo de la saga: grandes escenarios en los que el camino no siempre está tan definido como en otros FPS. No hay libertad total, pero sí que hay bastante más libertad que en otros títulos del estilo. Además, dicha libertad, junto con la amplitud del escenario, hace que las posibilidades jugables aumenten exponencialmente.

Por su parte, a nivel artístico también hablamos de un videojuego sobresaliente. Hereda gran parte del bestiario y la estética del primer Halo, aunque en Halo 2 todo se mejora considerablemente. En primer lugar porque el abanico de escenarios es mucho más amplio, alternando exteriores e interiores bastante acertados y, a veces, alejados de lo que podríamos esperar en un FPS de ciencia ficción. Los niveles en El Cairo, por ejemplo, son un auténtico ejercicio de originalidad. Además, en Halo 2 se introducen nuevas armas bastante acorde al universo que Bungie Studios propone con la saga, otorgando realismo y consistencia al universo del Jefe Maestro.

Las cinemáticas, por su parte, también gozan de un buen nivel y son absolutamente necesarias para dar sentido a los acontecimientos que narra el juego. De bastante calidad y cargadas de personalidad, son de lo mejor que hemos visto hasta la fecha en un FPS «moderno». Todo en Halo 2 es mas armónico que en el primero; todo parece más estudiado, pensado para hacer de Halo una gran saga. Porque no nos equivoquemos, la saga comienza con esta segunda entrega y no con Combat Evolved en 2001, el cual es una mera chuchería al lado del presente título.

A nivel sonoro claroscuros. Por un lado hay que rendirse ante la absoluta obra maestra en clave de banda sonora que orquestan Martin O’Donell y Michael Salvatori, que siguen la línea del anterior juego pero que, además, introducen nuevos temas que la elevan al Olimpo de las mejores bandas sonoras de videojuegos de la Historia. El tema «Heretic, Hero» es una absoluta barbaridad que introducen en un momento muy especial del juego.

Sin embargo, no todo iba a ser sobresaliente en este apartado; Halo 2 se encuentra subtitulado al castellano en ambas versiones y únicamente doblada en la versión para PC y Xbox, con un doblaje español neutral que causó mucha controversia en la época. La versión remasterizada, titulada Halo 2: Anniversary y lanzada para Xbox One sólo se encuentra subtitulada durante las cinemáticas, estando el resto de diálogos ‘in-game’ sin ni siquiera subtitular en inglés. Una auténtica chapuza que hace que nos perdamos una buena cantidad de diálogos si jugamos por primera vez a Halo 2 en su reedición Anniversary.

Los efectos sonoros sí que están a la altura del resto de apartados y siguen la línea del primer Halo de 2001, pero mejorándolo en todo. Logran crear una atmósfera creíble que, junto con la banda sonora, hará que nos sintamos dentro del universo creado por Bungie Studios.

La jugabilidad es el plato fuerte del título protagonizado por el Jefe Maestro. En Bungie Studios no han querido tocar demasiado respecto a la primera entrega, que como FPS era muy redonda. Tres años después, cambiar la fórmula de un juego que había funcionado tan bien era algo arriesgado, por lo que los chicos de Bungie decidieron mantener la fórmula prácticamente intacta, introduciendo algunas leves mejoras que, junto con el apartado técnico, sonoro y la trama harían de Halo 2 un producto redondo.

En primer lugar, la acción es bastante más fluida en Halo 2. Esto no quiere decir que el título sea un combate constante sino que prácticamente no habrá casi ningún momento en el que nos quedemos atascados o consideremos el título tedioso. Se repiten situaciones sí, sobre todo en un tramo determinado del juego, pero en ningún momento se hacen demasiado repetitivas. En segundo lugar, Halo 2 es un mundo abierto, de grandes proporciones si lo comparamos con la mayoría de FPS, pero será difícil perderse ya que, después de todo, es un juego lineal. Pero es lineal sin tratarnos como idiotas, ya que el propio juego nos da nuestro tiempo y libertad sin tener que marcarnos el camino con luces de neón. Y en tercer lugar tenemos el manejo de vehículos, que ya vimos en la primera entrega pero que en Halo 2 se hace más latente, con un abanico de vehículos más amplios y con un mayor peso en el tándem historia-jugabilidad.

La dificultad es la última gran protagonista de la jugabilidad de Halo 2. Posiblemente, sin ella Halo 2 no sería lo que es. Hablamos de un videojuego asequible pero con una dificultad ajustada que van ‘in crescendo’ hasta ponernos en más de una ocasión contra las cuerdas. Pero, ojo, Halo 2 no hace uso de la dificultad para alargar, sin sentido, la experiencia jugable y así aparecer en rankings o recibir mayor puntuación en la sección final de los análisis de prensa. Lo que se nos propone es un reto asequible, que no nos haga dormirnos en los laureles y que nos haga pensar en cómo vamos a sortear determinadas situaciones en las que siempre estaremos en inferioridad numérica.

La historia es un punto bastante importante en el saga Halo y bastante más todavía en esta segunda entrega. Podríamos decir que con Halo 2 arranca verdaderamente la saga y que lo ocurrido en Combat Evolved no es más que un pequeño aperitivo incluso algo descafeinado. El universo creado por Bungie Studios es bastante rico, con un ‘lore’ muy interesante que huye de los clichés de la ciencia ficción, aunque a simple vista no lo parezca.

Tras los acontecimientos de Halo Combat Evolved, el Jefe Maestro es considerado un auténtico héroe al derrotar al Covenant y destruir Halo. Mientras tanto, el comandante Elite del primer juego es condenado por alta traición al permitir que la UNSC y el Jefe Maestro destruyesen Halo. Sin embargo, el Covenant le da una «segunda oportunidad» y lo convierte en Inquisidor, un cargo casi suicida cuyo objetivo será el de destruir a una fuerza traidora del Coventant.

Hablar más sobre la trama de Halo 2 sería destriparla sin piedad, ya que hay una serie de acontecimientos cruciales que le dan un giro importante a la saga antes de Halo 3. Pero podemos decir que el verdadero protagonista de Halo 2 es el Inquisidor -el cual es jugable- y no el Jefe Maestro, el cual queda en un segundo plano, tanto a nivel jugable como de guión. Y es algo totalmente lógico, ya que el Jefe Maestro no destaca precisamente por su elocuencia, siendo más bien un personaje un tanto plano del que hasta Halo 2 sabemos bastante poco. El Inquisidor se muestra más abierto al jugador, con diálogos más extensos, motivaciones más consecuentes, más incidencia en la historia e incluso momentos más épicos. El Inquisidor se reivindica en Halo 2, apartando de un manotazo al Jefe Maestro.

En definitiva, Halo 2 es el auténtico inicio de la saga, la razón por la que Bungie y Microsoft han podido sacar al mercado videoconsolas como Xbox 360 y Xbox One, y la razón por la que el Jefe Maestro se ha convertido en un icono de la industria. Con Halo 2 comienza todo.

NOTA: 8,5/10.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s