[ANÁLISIS] The Last Guardian

Hablar de The Last Guardian es una tarea harto complicada por todo lo que el juego ha supuesto para la industria, para Sony, para el Team ICO -que ha desaparecido por el camino-, para 2016, para los usuarios de PS3 y, sobre todo, para los de PS4. De hecho, creo que me queda muy grande realizar un análisis sobre tamaña obra, ya que me es muy complicado describir con palabras todo lo que The Last Guardian puede evocar a un jugador predispuesto a ello.

Lo dije cuando lo elegí como mi mejor juego del año 2016 –ver SCUMM Pub GOTY 2016– y no quiero pecar de ‘fanboy’ -odio usar anglicismos- pero, muy probablemente, The Last Guardian salvase el año pasado e incluso, a nivel personal, a PS4. En mi caso particular, ha merecido la pena esperar siete años, dudar sobre su conclusión, dar el salto a una plataforma que no me entusiasmaba y esperar hasta final de 2016 para recuperar la ilusión en la industria.

Todos aquellos que disfrutaron con ICO y con Shadow of the Colossus tienen una cita obligatoria con The Last Guardian, aunque eso les suponga dar el salto a PS4. Aquellos que no disfrutaron de los anteriores títulos del efímero Team ICO no encontrarán en este una razón de peso para hacerse con una consola de nueva generación, más aún si emiten críticas sin haberlo jugado, como se ha podido observar en redes sociales o en algunos foros. Pero, ojo, que no es en absoluto necesario haber jugado a ninguno de los anteriores títulos -aunque mantengo la teoría de que existe un nexo entre los tres-, ya que cada juego es autoconclusivo e incluso puede que no compartan siquiera universo.

Un videojuego que traspasa la barrera del mero entretenimiento para jugar con nuestro corazón sin ni siquiera pedirnos permiso. The Last Guardian es complicado de describir o analizar, por lo que os ruego que no me tengáis este texto tan en cuenta como otros.

Gráficamente no es, desde luego, lo más que vamos a ver en una PS4 normal o Pro, eso está claro; no voy a engañar a nadie por mucho que haya disfrutado con las aventuras de Trico y el niño. Dejando a un lado aspectos como la resolución o los fotogramas por segundo -FPS-, los cuales me niego a analizar -siempre y cuando no afecten a la jugabilidad-, The Last Guardian luce realmente bien, pero es más que evidente que parece más un juego de PS3 que de PS4, lo cual es completamente lógico, ya que iba a ser lanzado originalmente en la anterior generación.

Pero esto no quiere decir que el título se vea mal, ni mucho menos. De hecho, a nivel artístico el trabajo realizado por Fumito Ueda, Shunpei Suzuki e Hitoshi Niwa es más que sobresaliente, mucho más. Existe una más que clara inspiración en determinadas arquitecturas del sudeste asiático -por ejemplo, Angkor Wat– y, por supuesto, en los anteriores títulos del Team ICO. Todo esto refleja un profundo estudio y trabajo en el ámbito artístico, el cual es la mayor baza de The Last Guardian.

A pesar de no ser un juego puntero en lo técnico, The Last Guardian nos atrapa desde el primer momento, nos embauca con su arquitectura y concepto. Y qué decir de Trico, el gran protagonista, uno de los pocos personajes de videojuegos que me ha dado la sensación de estar vivo y al que le falta poco más que romper la pantalla para salir. Por contra, el niño -personaje que manejamos- no está a la altura de Trico y del entorno debido a las texturas e iluminación empleadas en él, qué resultan sumamente extrañas y que no alcanzo a comprender si ha sido una decisión más técnica que estética, o viceversa. Los enemigos y otros personajes sí rozan un gran nivel, contando además con interesantes animaciones, aunque nunca a la altura de Trico.

Las cinemáticas, por su parte, son impresionantes y emotivas, realizadas con el motor del juego y sin romper en ningún momento la acción. Esto es toda una novedad para el extinto Team ICO, ya que en sus anteriores títulos estas eran escasas y en The Last Guardian abundan.

La arquitectura es la otra gran protagonista del juego, dejándonos un enorme escenario pseudo-interior inolvidable e imposible, en el que los años de desarrollo del juego tienen su merecida justificación. Si Trico nos cautiva desde el primer momento, el escenario terminará por poner el broche de oro al apartado técnico del título.

A nivel sonoro hablamos de un videojuego sobresaliente a todos los efectos. El Team ICO -o genDESIGN- ya nos ha acostumbrado a ambientar sus juegos con estudiados acordes que se suman a la experiencia y se hacen inseparables de la misma. En este caso se ha optado por confiar en las habilidades del tokiota Takeshi Furukawa, el cual ha orquestado una banda sonora a la altura de las mejores de la Historia del videojuego que, por seguro, situará a Furukawa en el mapa de la industria. Se aleja de la melancolía de Shadow of the Colossus para apostar por una epicidad moderada que le sienta al juego como anillo al dedo.

Los efectos sonoros, ya sean el derrumbe de una estructura de madera o los sonidos del propio Trico, se encuentran a nivel muy alto también, casando perfectamente con la calidad general del juego. Además, se encuentra completamente traducido al castellano, ya que el idioma empleado es ficticio y común para todo el mundo.

La jugabilidad es un arma de doble filo en The Last Guardian, y es que aunque el juego me parezca una obra maestra he de ser sincero a la hora de emitir un juicio sobre el mismo. Lo primero que he de aclarar es que este no es un videojuego para todo el mundo por varias razones;

  • La primera de ellas es porque no manejamos al protagonista principal, a pesar de que el niño tenga, evidentemente, bastante peso en la aventura. La conexión con Trico será directa y los desarrolladores nos ponen en el papel del niño no de Trico, algo que hace que el juego sea tan especial y que la conexión nuestra con Trico sea efectiva. Se trata más de un acierto que de un fallo, sin embargo puede no gustar a todos los jugadores por igual.
  • Como manejamos al niño y no a Trico, precisaremos de la ayuda del guardián en multitud de ocasiones para avanzar, al cual deberemos dar órdenes. Pero Trico no siempre hace caso y a veces se muestra tozudo, no respondiendo a nuestras órdenes o, incluso, haciendo todo lo contrario. Esto es algo que puede frustrar a más de un jugador, ya que pasaremos bastante tiempo intentando que Trico haga algo y no lo consigamos.
  • En tercer lugar, no estamos ante una aventura de “capa y espada” como sí lo eran ICO o Shadow of the Colossus. En The Last Guardian no existe acción alguna, seremos completamente vulnerables a los enemigos y la sensación de desprotección será una constante. Por suerte para aquellos que lo pasen mal con esto, las escenas de acción no son demasiadas y están bien resueltas.
  • En principio se supone que Trico aprende con nosotros mediante estímulos y se genera una simbiosis afectiva entre él y el niño. El niño cuida del guardián quitándole lanzas y, por supuesto, el guardián del niño.
  • En último lugar comentar que en The Last Guardian no existen unos objetivos concretos, ni siquiera el camino está marcado -aunque, en ocasiones, llega a resultar evidente-, lo que puede hacer que algunos jugadores se sientan algo perdidos en determinadas zonas o pausas de Trico.

Como vemos, The Last Guardian es un juego muy particular y no apto para todos los públicos. Esto no quiere decir que el público que disfrute del título sea un público selecto ni mucho menos, sino que ha de estar predispuesto ante la aventura que se va a encontrar, ya que se sale de los esquemas básicos que hemos visto en los últimos años. Es lo mismo que siempre comenté con BloodBorne (From Software, 2015), videojuego con muy buenos números en PS4 que, sin embargo, resultan extraños dada la naturaleza propia del título. Pues lo mismo ocurre con The Last Guardian, no por su dificultad, que no es muy alta, sino por su propio concepto.

La historia es, sin ningún lugar a dudas, la que nos mantendrá atentos todo el tiempo. A estas alturas del texto nos habremos dado cuenta de que The Last Guardian no es un juego cualquiera y, efectivamente, su trama tampoco lo es por varios motivos. Uno de ellos es que Fumito Ueda y su equipo dejan muchas cosas en el aire a libre interpretación del jugador y esto es algo que puede gustar a muchos jugadores, pero también puede disgustar a otros tantos. Normalmente, yo soy de aquellos a los que les gustan que se lo den todo medianamente mascado, pero con The Last Guardian he agradecido que se dejen varios momentos a libre interpretación del jugador.

Además, aunque la aventura ocurre en tiempo real, a veces hay cinemáticas que vuelven al pasado y pueden dejarnos algo descolocados. Esta forma de contar la historia, sin una estructura clara del punto A al punto B puede confundirnos y no gustar a demasiada gente, sin embargo, es completamente comprensible al final del juego. Final que, por otra parte, es una absoluta barbaridad que nos costará olvidar -si es que lo hacemos algún día-.

Para no destripar nada de la trama, la historia comienza con el niño despertándose en la misma estancia que Trico, el cual se encuentra malherido y encadenado. No sabemos a ciencia cierta qué ha pasado, pero el guardián se muestra de manera hostil hacia nosotros hasta que le damos comida y le quitamos las lanzas que tiene clavadas en su cuerpo. Con su ayuda, logramos salir de la estancia para comprobar que estamos encerrados en una enorme ciudadela cuyos muros son muy elevados para Trico, el cual no puede volar -a pesar de poseer alas-. A partir de ese momento el objetivo de ambos será escapar de la ciudadela, ayudándose mutuamente, cuidando el uno del otro.

Concluyendo, podemos decir que The Last Guardian es el canto del cisne del Team ICO. El estudio de Fumito Ueda ha desaparecido con esta faraónica obra pero ha merecido la pena. Tres títulos que se han ido superando poco a poco partiendo de bases estratosféricas en el que The Last Guardian supone la guinda del pastel y el broche final. Gracias por todo Team ICO, nunca olvidaremos a Trico.

 

NOTA: 10/10.

Anuncios

5 pensamientos en “[ANÁLISIS] The Last Guardian

  1. Buen análisis, aunque no esté de acuerdo con muchas cosas de él. Lo tengo a medias y, francamente, me da mucha pereza continuarlo. No sé porqué te has negado a comentar el apartado técnico, imagino que se porque ensombrecería de sobremanera el análisis ya que es un desastre de proporciones bíblicas, y más teniendo en cuenta el tiempo que ha tardado en hacerse el juego.

    También hablas de la predisposición del jugador, te aseguro que fue un juego que me compré con muchas ganas de jugarlo y me ha defraudado muchísimo, principalmente por su nefasto control, las caídas de framerate y la cámara, ay la cámara….

    A ver si un día lo termino y hago también un análisis en mi blog. Aún así insisto, un gran análisis, felicidades.

    Saludos.

    • Hola Jose ¡muchas gracias por comentar!

      Tienes razón en lo del apartado técnico pero, normalmente, casi nunca lo comento en el blog. Cuando estaba trabajando en IGN España sí que lo hacía, pero aquí intento no tocarlo siempre que no afecte demasiado a la jugabilidad o sea un desastre total. Yo creo que The Last Guardian es esclavo de su propio desarrollo y eso le ha hecho ser técnicamente tan “particular”. Aún así, a mi a nivel artístico me parece una barbaridad aunque es cierto que a nivel técnico no es lo mejor que tiene PS4.

      Respecto a la predisposición del jugador, con ello me quería referir más bien a que los juegos del extinto Team ICO son muy particulares y pueden no gustar a todo el mundo (algo que es completamente respetable). He leído a muchos usuarios echando pestes sobre The Last Guardian o Shadow of the Colossus únicamente porque no han conectado con el juego. Pero ya te digo, es algo totalmente respetable; yo mismo no encajo con propuestas como Bayonetta o el nuevo Nier Automata.

      Te animo a que lo termines, estaré encantado de leer tu análisis 🙂

      Un saludo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s