[ANÁLISIS] The Witcher III: Wild Hunt

TheWitcher3-2Todo aquél que esté al tanto de la industria del videojuego, aunque The Witcher III: Wild Hunt no fuese un título de su interés, se habrá visto abrumado por la gran cobertura mediática que ha tenido el título antes y después de su lanzamiento, así como por las -ya inevitables- discusiones y continuos análisis sobre su rendimiento gráfico.

Es evidente que el tercer videojuego de CD Projekt RED no ha dejado indiferente a nadie. Este estudio polaco se encuentra muy bien posicionado entre la comunidad a pesar de únicamente haber abarcado, hasta ahora, las adaptaciones de las novelas de Andrezj Sapkowski al terreno de los videojuegos. Pero es que dichas adaptaciones sobresalen incluso por encima de las obras del escritor polaco. Y es que gracias a CD Projekt RED, Geralt de Rivia ha llegado a muchos rincones del planeta; un personaje con muchísimas posibilidades que está siendo mejor desarrollado, si me permitís la afirmación, en los videojuegos que en los libros.

Cuando se lanzó en 2007 The Witcher para PC, este título pasó más o menos desapercibido en el mundo de los videojuegos. Era una época complicada en la que se estaban perfilando los derroteros de la industria tal y como la “disfrutamos” hoy día, el género del RPG siempre ha sido un género con un público muy objetivo -aunque a día de hoy se está ampliando, no hay más que ver los números de The Witcher III- y, por qué no decirlo, el juego conducía la historia de una manera un tanto soporífera. Aun así, The Witcher resultó ser un título notable y que exprimía decentemente el universo de Sapkowski.

333670A mediados de 2011 se lanzaba The Witcher 2: Assassins of Kings para PC y Xbox 360, con un apartado técnico que sigue impresionando como el primer día, una trama muchísimo mejor hilada que en la primera entrega y un sistema de combate mucho más depurado. The Witcher 2 marcó un punto de inflexión, el mundo se cerró favoreciendo el curso de la historia del juego así como el increíble detallado del escenario. Muchos jugadores descubrieron a Geralt de Rivia gracias a las excelente críticas que recibió The Witcher 2, y nuestro particular brujo se convirtió desde entonces en un icono del videojuego con todas las de la ley.

Es evidente que el brujo Geralt había calado hondo en el corazón de los jugadores, además el RPG occidental gozaba -y goza- de buena salud gracias a Dragon Age, Mass Effect o The Elder Scrolls, por lo que un nuevo The Witcher era más que evidente. CD Projekt RED se puso las pilas y un año después de haber lanzado al mercado The Witcher 2 ya estaba anunciando que se encontraban trabajando en su tercera parte. Se sucedieron capturas, noticias, trailers… todo pintaba genial, The Witcher III: Wild Hunt lucía un apartado técnico impresionante y se fechó para 2014. Además, el mercado manda, y el público demandaba un juego de mundo abierto para la tercera parte, algo que la desarrolladora aceptó desde un primer momento.

Pero se acercaba la fecha de lanzamiento y las cosas comenzaron a “torcerse” para un determinado sector del público: ‘downgrade’ gráfico y retraso en su fecha de lanzamiento. Aun así, la prensa ya había cumplido su cometido: una cobertura sin igual para un título que, por su naturaleza, no es apto para todos los sectores del público. Finalmente, una vez lanzado en mayo de 2015, The Witcher III: Wild Hunt cosechó sobresalientes en la mayoría de medios. En España, IGN España le otorgó un 9,5/10, Vandal un 9,2/10, 3DJuegos un 9,5/10 y HobbyConsolas un 95%. Su media en Metacritic es de 94/100 respecto al 86/100 de The Witcher 2 y 81/100 de The Witcher.the-witcher-3-wild-hunt-pc_playstation-4_xbox-one_260753Gráficamente, en Xbox One, este título se puede interpretar de dos formas según el tipo de jugador que haga uso del juego. En un primer lugar tenemos al -cada vez más frecuente- jugador que otorga más importancia a la resolución y FPS que a la ambientación, diseño de personajes, escenarios o detalles. En segundo lugar tenemos al jugador que no se fija especialmente en el rendimiento gráfico -a no ser que este llegue a resultar molesto- y otorga más importancia a lo que el primer tipo de jugador deja en segundo plano.

The Witcher III en consolas es muy posible que gusté más al segundo tipo de jugador que al primero, lo cual no quiere decir que estemos ante un título poco detallado o con problemas gráficos de importancia, para nada. En cuanto entramos en Huerto Blanco -escenario que hace las veces de tutorial- cualquier jugador quedará asombrado ante lo que estamos viendo, no ya por sus características técnicas sino por su tremenda belleza y detalle. The Witcher III es un título que abruma, todo está tremendamente detallado, no hay zonas que se repitan, cada aldea o ciénaga es diferente al resto y los personajes que nos encontramos a lo largo de la aventura, aunque sea un simple tendero, están cargados de detalles de todo tipo. Los efectos climáticos y los efectos especiales están muy cuidados, así como el agua presenta también un aspecto bastante convincente. Las armaduras y armas de Geralt también son muy variadas y detalladas, como nunca antes habíamos visto en la saga e incluso en otros RPGs.

Los escenarios son fácilmente reconocible entre ellos, con personalidad propia y muy extensos. Por un lado nos encontramos con Huerto Blanco, una zona que funcionará como tutorial pero tremendamente detallada y extensa incluso para un tutorial. El segundo escenario será compartido por Velen, una región agrícola diezmada por la guerra entre el Imperio Nilfgaardiano y los Reinos del Norte, y por la ciudad libre de Novigrado, así como se encuentra en él también la pequeña ciudad de Oxenfurt. Al oeste se encuentran las islas Skellige, un archipiélago gobernado por jarls con una clara inspiración nórdica y, de lejos, el mejor escenario de todo el juego. Por último encontramos dos pequeños escenarios: el castillo de Wyzima y Kaer Morhen.

witcher-2Pero The Witcher III no está exento de problemas en este apartado. Por un lado nos encontramos con problemas mayores que, tras más de 9gbs de actualizaciones, no han sido solucionados a día de hoy, estos problemas van desde fallos en el control a barreras invisibles en medio de caminos, así como fallos en las texturas con relativa frecuencia. Por otro lado las ciudades y pueblos -sobre todo ciudades- se muestran carentes de vida, con un nivel relativamente bajo de personas en ellas y sin demasiada interacción de estas con la propia ciudad. Esto es algo importante en un juego como The Witcher III ya que dicho “fallo” contrasta con el mimo general puesto en otros apartados y rompe, casi por completo, la inmersión en determinados momentos.

El apartado sonoro es sobresaliente sin ningún lugar a dudas, y uno de los pilares fundamentales en el videojuego de CD Projekt RED. The Witcher III no está doblado al castellano -subtitulado sí-, está en un perfecto inglés al que no puede reprochársele absolutamente nada, a pesar de que un servidor sea un fiel defensor del doblaje al castellano. Cada voz hace que cada personaje esté realmente vivo y el tratamiento de las mismas está muy cuidado. Los efectos de sonido juegan en una liga superior, creando una ambientación sin igual íntimamente ligada al apartado gráfico. Por último, la banda sonora se encuentra acorde al resto del apartado, con temas de suma calidad como “The Fields of Ard Skellig”.

Respecto a la jugabilidad, The Witcher III mejora casi todo lo visto anteriormente en la saga, sobre todo en el sólido sistema de combate que, tras ocho años, se ha convertido en un sistema tan sólido como ágil. Este sistema se ha hecho muchísimo más dinámico, sin tantas pausas como antes a la hora de encarar un combate, llegando incluso a parecer una coreografía en más de una ocasión. Por otro lado, a pesar de que el juego nos otorga la posibilidad de elegir la dificultad, The Witcher III es bastante más exigente, en líneas generales, que los dos anteriores títulos de la saga y que la mayoría de RPGs occidentales del momento.

Como ya hemos comentado, el título nos ofrece un extenso mapeado por el que vagar buscando misiones secundarias, tesoros y contratos, y ya está… realmente The Witcher III no tiene mucho más que ofrecer en un escenario tan extenso. Es cierto que el número de misiones secundarias es muy elevado, así como el número de contratos, pero también son actividades muy parecidas entre ellas y la mayoría de las veces nos harán perder el hilo argumental de la aventura. Teniendo un escenario tan rico y detallado no hay muchas actividades más allá que jugar al gwynt (juego de cartas), cortarse el pelo o buscar lugares que se repiten sin cesar.

Pero también ha que admitir que el sistema de subida de nivel del juego es una auténtica maravilla y se torna muy exigente. Al contrario que ocurría con títulos como Dragon Age Inquisition, en el cual era absolutamente necesario realizar las misiones secundarias para avanzar en la historia, en The Witcher III eso no ocurre y podremos completar, prácticamente, la historia sin realizar misiones secundarias o contratos, eso sí, sudaremos sangre para ello.

El sistema de transporte tiene sus pros y sus contras pero, en general, se ha resuelto de manera satisfactoria para un juego de esta envergadura. Normalmente podremos ir a pie o a lomos de Sardinilla -nuestro caballo- a lo largo y ancho del escenario, pero para evitar tan largas caminatas tendremos la opción de viaje rápido de un determinado punto a otro, siempre que descubramos la señal en concreto. El transporte por mar es largo, lento y sin apenas sensaciones, algo que se debería haber resuelto mejor al contar con un escenario tan marítimo como Skellige.

La historia de The Witcher III gira en torno al personaje de Cirilla, la cual ha desaparecido y a la que se nos encomienda, por los lazos que nos unen, buscar sin demora en Velen, Novigrado y Skellige. En el marco de nuestra búsqueda nos encontramos parajes desoladores y diezmados por la guerra entre Nilfgaard y los Reinos del Norte, un escenario que ya nada tiene que ver con lo que vimos en The Witcher 2. La historia es profunda y va mucho más allá de la aventura épica, encontrándonos a los personajes más humanos de toda la saga, muy cercano a los libros con el Geralt más maduro que recuerdo.

Todo jugador que vaya a abordar de primeras el universo de Geralt de Rivia ha de saber que The Witcher III es, quizá, el título más complicado argumentalmente para comenzar y es mi humilde consejo jugar, al menos, a The Witcher 2: Assassins of Kings y haber leído, al menos, El último deseo, La espada del destino y La sangre de los elfos antes de abordar una historia tan compleja, en cuanto a personajes, como la de The Witcher III. La mini enciclopedia -desde la perspectiva de Jaskier- que se nos presenta en el juego no es válida para aclarar las dudas de los jugadores que vayan a adentrarse por primera vez en el universo del brujo Geralt. Por eso no me cansaré de repetir que este videojuego no es apto para todos los públicos ya que requiere, nos guste o no, una preparación previa para disfrutarlo y comprenderlo al 100%.

Witcher-3En definitiva, The Witcher III: Wild Hunt es, sin duda, el resultado de años de trabajo y experiencia en CD Projekt RED. Un título muy cuidado con una belleza increíble y una historia compleja que no dejará indiferente a nadie. Pero la inclusión del mundo abierto, que ahora tan de moda está, no le ha sentado como debería a las aventuras de Geralt de Rivia en los videojuegos y, quizá, el sistema más lineal de The Witcher 2: Assassins of Kings sea el más idóneo para narrar las andanzas del brujo.

NOTA: 8.8/10.

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