Desperados: el “Commandos” del oeste

Artículo publicado en IGN España el 18 de octubre de 2014.

El Western siempre ha sido un género muy exitoso y lleno de aventuras que ha llenado miles de páginas de libros y cómics, horas y horas de metraje en películas y series, y por supuesto una larga trayectoria también en el mundo de los videojuegos. Da igual la época a la que nos remontemos, si miramos atrás vemos sin problema como Western y videojuegos han ido siempre unidos de la mano. Desde el mítico y polémico Custer’s Revenge para Atari 2600, pasando por el genial Colt 36 de Topo Soft para MSX, siguiendo con la obra incomprendida de Dinamic, Los Justicieros y terminando con el que, para muchos, es la obra magna del Western en los videojuegos, de la mano de Rockstar, Red Dead Redemption para PS3 y Xbox 360.

desperados_9y21Con un género u otro, más serios o menos serios, el “Oeste” norteamericano ha estado siempre presente en el mundo de los videojuegos. En el año 2001 estaba en auge el género de la estrategia táctica gracias a la saga Commandos de Pyro Studios y a los chicos de Spellbound Entertainment se les ocurrió que sería buena idea mezclar la idea de Pyro con el mundo del Western, así nació la saga Desperados, popularmente llamada “El Commandos del Oeste”.

  • Desperados: Wanted Dead or Alive (2001)

Nuevo México, año 1881, en pleno auge del llamado Oeste, con generaciones de pioneros ya asentados en tierras “salvajes”. Desde hace tiempo, muchos trenes han sido asaltados por un forajido del que solo se conoce su apodo: El Diablo. Ante tal problema, la compañía dueña de los ferrocarriles Twinnings & Co ofrece 15.000$ por El Diablo, vivo o muerto. Aquí es donde entra uno de los personajes de Desperados y el principal protagonista de la aventura, John Cooper: un cazarrecompensas de origen británico que no ha llevado nunca una vida ejemplar y que ahora pretende retirarse tras capturar a El Diablo. Sus armas son un revolver del ejército con el que puede disparar a tres hombres en un segundo, un cuchillo que puede lanzar a los enemigos y un reloj de bolsillo que puede atraer a enemigos. Además es el único personaje que puede escalar paredes y salientes, así como montar caballos con silla. Como bien podemos ver, John Cooper es, prácticamente, el pariente lejano de Jack O’Hara, el Boina Verde de Commandos.

Pero Cooper es consciente de que no puede llevar a cabo tal empresa solo, además tiene detrás suya al Marshal por lo que necesitará a su antigua banda y a nuevos compañeros para poder atrapar a El Diablo. Aquí entra en escena Sam Williams, que podríamos decir también que es algo similar al Django de Tarantino, un esclavo afro-americano al que rescata Cooper de una plantación en Louisiana ya que es un gran experto en explosivos -puede usar dinamita- así como un gran tirador con el Winchester. Otras de sus habilidades son usar barriles explosivos o su peculiar “mascota”, una serpiente cascabel para dejar inconscientes a los enemigos. Ante tal aventura está claro que nuestros protagonistas no pueden salir sin un rasguño por lo que aquí entra en escena Doc McCoy, un médico -o más bien un curandero charlatán- medio escocés que vive en una choza ubicada en un pantano de Louisiana. Sus aptitudes son esencialmente curar a sus aliados y apoyarlos a largas distancia gracias a su Colt Buntline Special que hace las veces de francotirador.

Pero un Western no sería un Western sin una chica sexy en él, en este caso Kate O’Hara cuyas habilidades se centran sobre todo en distraer a los enemigos, aunque cuenta con un pequeño Derringer muy letal también. Otros personajes que aparecen en el juego -y son esenciales en la aventura- son Pablo Sánchez, un líder mexicano de una banda de forajidos y un poco borrachín cuyas mejores armas son una escopeta de dos cañones y dormir la siesta, sí señores, herencia española. Por último, a la banda se une Mia Yung, una joven asiática que busca venganza y cuyas habilidades se centran sobre todo en el envenenamiento.

Con este singular y casi perfecto elenco de personajes se lanzaba al mercado en 2001 Desperados: Wanted Dead or Alive, basándose en el sistema de Commandos pero con un uso de la IA sorprendente, muy trabajado incluso hoy día. El juego fue un relativo éxito de ventas y crítica, ganándose un público muy concreto que se dividía entre los amantes de la saga de Pyro y los amantes de los clásicos Spaghetti Western de Sergio Leone.

  • Desperados 2: Cooper’s Revenge (2006)

Tras el éxito de Desperados, cinco años después Spellbound lanzaba al mercado su secuela, quizá algo tarde, tanto para los seguidores del juego como para los derroteros que estaba tomando la industria por aquél entonces, recién lanzada al mercado la Xbox 360.

desperados2_fvj6La historia se centra, sobre todo, en John Cooper y la muerte de su hermano, el mariscal Ross Cooper, que ha sido asesinado por un forajido desconocido del que solo se conoce su pseudónimo: Angel Face. Buscando venganza, Cooper reúne de nuevo a su antigua banda que, en esta ocasión, cuenta con un nuevo miembro: un indio nativo clásico, de los del arco, flecha y hacha de guerra, y también experto en combate cuerpo a cuerpo llamado Hawkeye.

El juego fue recibido tibiamente por la crítica y sus ventas fueron bajas. No fue un juego mal valorado, pero estaba muy lejos de lo que ofrecía su primera entrega, sobre todo al incluir en el sistema de juego un sistema mixto que alternaba la vista cenital con la vista en tercera persona, algo que no terminó de cuajar bien entre los seguidores.

  • John Cooper en Helldorado (2007)

Este último título de la saga, que no lleva el nombre de “Desperados” es la secuela directa de Desperados 2: Cooper’s Revenge y, por si alguien aun no lo ha jugado, no vamos a desvelar demasiado de la trama ya que el juego comienza justamente tras los acontecimientos de su antecesor. Básicamente podríamos aclarar que John Cooper y sus compañeros se ven envueltos en un chantaje que les obliga a realizar tareas de dudosa legalidad.

desperados3_nmb8Al igual que en Desperados 2, en esta última entrega se mezcla también la vista cenital y la vista en tercera persona, añadiendo además un sistema de combos que permitía enlazar diversas habilidades y movimientos de los personajes.

El juego fue recibido fríamente por la crítica y el público, en parte también porque en aquél momento -y también hoy día- la crítica y el público estaban más centrados en los M4 que en los Winchester 73, y la estética Western añadida a la estrategia táctica no tenía cabida ya en pleno 2007.

A día de hoy Spellbound ha desaparecido y parte de sus empleados trabajan para Black Forest Games, pero aun debe quedar algo de esperanza en el horizonte, estoy seguro de que John Cooper y su banda aun no han dado la última cabalgada.

ARTÍCULO EN IGN ESPAÑA

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